
El inmueble llevaba abandonado desde su construcción hace siete años.
Diagonal.
Diego Sanz Paratcha. Redacción web
A las 16 horas del lunes, un dispositivo formado por 20 policías nacionales entraban por la fuerza y desalojaba un edificio ocupado en el barrio céntrico alicantino de San Antonio. El edificio iba a ser destinado a centro social y dos de sus proyectos principales iban a ser un albergue temporal para personas desahuciadas y un comedor social, según relata a DIAGONAL Antxón, un testigo presencial del desalojo que participa en el proyecto.
Durante el desalojo se han producido cinco detenciones. Cuatro de las personas detenidas participan en la acampada de afectados por la hipoteca frente a una sucursal de Bankia que se plantó en noviembre. Los cargos contra todas las personas detenidas, que han salido en libertad a las 21.30 tras negarse a prestar declaración en la comisaría de Benalúa, es robo con violencia en grado de tentativa.
Esta acusación ha sorprendido a los ocupantes, dado que el desalojo no se produjo en el momento de la entrada al edificio y había pancartas que señalaban el carácter político de la ocupación. El delito tipificado en el Código Penal contra la ocupación de inmuebles es el de usurpación. Jesús Bustos, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, uno de los grupos que apoya el proyecto, ha declarado a DIAGONAL que lo más probable es que los cargos queden en simple falta. El juicio se celebrará por la vía rápida esta misma semana.
“Yo si quisiera ir a robar un piso entraría a las 4 de la mañana, no a las 4 de la tarde”, ironiza Antxón. Según este activista, el desalojo fue irregular dado que la policía no contaba con una orden judicial. Los agentes, asegura, entraron con una escalera cedida por un cuartel de bomberos cercano. Los ocupantes intentaron tapar las ventanas “pero había más huecos por los que podían entrar los policías que gente dentro”, explica.
Un edificio abandonado desde su construcción
El que iba a ser bautizado como Centro Social La Clau no ha podido ni estrenarse. Según relata Antxón, la constructora que lo terminó de levantar hace siete años quebró debido a la crisis: “nadie ha llegado a vivir allí nunca”. Los activistas comprobaron los datos de la finca en el catastro antes de entrar y allí descubrieron que ni siquiera figura como vivienda, sino como solar.
Sus cuatro plantas albergaban ocho viviendas que la asamblea responsable de la ocupación quería destinar a albergue provisional, comedor social y sede de un proyecto de autoempleo de personas en paro. El proyecto surgió de individuos vinculados a asambleas populares del 15M, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y casales (centros sociales) de la zona.
https://www.diagonalperiodico.net/movimientos/la-policia-desaloja-alacant-casa-iba-usarse-como-albergue-para-desahuciados.html
La policía desaloja en Alacant una casa que iba a usarse como albergue para desahuciados
Ayer detuvieron a cuatro personas que estaban dentro de un edificio ocupado en la ciudad de Alacant. Otro estaba fuera del edificio y les traía comida. Formaban parte de un movimiento más amplio que se vincula con el colectivo Stop Desahucios y con el 15-M o con el Ateneu Llibertari l’Escletxa. Y en definitiva con la lucha en contra de los desahucios y por el derecho a la vivienda que se está llevando a cabo en la ciudad y que lleva 61 días de acampada ininterrumpida en el centro de la ciudad. La ocupación tenía como objetivos habilitar un edificio de nueva construcción, aunque abandonado, que pertenecía a una constructora y fue embargado por un banco. El proyecto incluía la habilitación de 8 viviendas sociales para familias desahuciadas, de un comedor social y de un centro social.
El compañero que estaba fuera ha decidido no entrar al ver algún movimiento sospechoso de hombres vestidos de paisano. Ha llamado por teléfono a los compañeros que estaban dentro para avisarles y los policías lo han retenido acusándoles de hacer exactamente lo que estaba haciendo. El compañero cuenta que en todo momento ha mantenido la calma, lo ha negado todo y ha rebatido todo lo que los policías decían con argumentos que hacían referencia a la situación social y a la justicia social. Los policías que lo custodiaban no eran capaces de mantener la conversación y se iban turnando. Mientras él seguía hablando Primero lo han retenido de pie, luego lo han esposado y lo han metido en el coche justo antes de empezar el operativo. El número de agentes que ha venido ha sido grande, desproporcionado, pero no tanto como el comportamiento de la policía dentro del edificio. Se los han llevado a comisaria y les han metido en los calabozos.
A partir de ahí han podido hacer las llamadas y a lo largo de la tarde la gente de este movimiento se ha ido poniendo en contacto a través de teléfonos móviles o de las redes sociales y se han juntado en la puerta de la comisaría principal de Alacant unas 100 personas, también se ha convocado a los medios de comunicación y han hecho presencia diversos periodistas y fotógrafos y una cámara de televisión. Nuestros abogados han entrado a comisaría pero no han podido hablar con ellos por que ya habían pedido un abogado de oficio y estaba hablando con ellos.
Mientras tanto la policía ha hecho la oferta de liberar a los compañeros hoy a cambio de que la gente se fuera de la concentración que había delante de la comisaría. Ha habido una asamblea y se ha decidido que no se desconvocaba la concentración y que nadie se iba. Seguía viniendo más gente, los periodistas hacían fotos, se hacían entrevistas por teléfono a las distintas radios y los distintos medios. Venía gente de distintas formaciones políticas como la CGT, Esquerra Unida, Esquerra Anticapitalista, la CNT, Compromís y durante unos pequeños instantes, leves, y frágiles, ha habido bajo una causa común, en medio de un ambiente que recordaba a los de la transición pero que sin duda es nuevo y mira hacia el futuro, un pequeño resquicio efímero, improbable y leve, de unidad en la adversidad.
La policía ha decidido dispersar pero solamente ha conseguido pedir unos cuantos carnets y que la gente se separara en grupos en las otras tres esquinas del cruce de calles donde está la comisaría. Ha salido muchos efectivos de dentro de comisaría, algunos llevaban los cascos y ha habido un momento en que han llenado la calle de policías y parecía que iban a cargar. Los comisarios de policía estaban en la puerta supervisando la operación, no se esperaban esa respuesta en cuestión de unas horas. Sin embargo, todo el mundo se ha quedado esperando a que salieran los compañeros. Primero ha salido el abogado de oficio y nos ha informado que a los compañeros se les acusaba de robo con violencia, que no habían declarado, que esta acusación no se sostenía y que iban a salir en media hora. También ha dicho que esto no era normal, que lo normal era que durmieran en comisaría esta noche por lo menos.
Eso ha confirmado a todo el mundo que la decisión ha sido la acertada. Al rato han salido. Su cara era de estupor y sorpresa, no sabían nada de que la gente estaba fuera de comisaría dispuesta a pasar la noche allí, a esperarlos todo el tiempo que hiciera falta, a luchar por ellos, no sabían que se había llamado a los medios, que se había respondido con organización, dignamente y que no se había cedido. Estaban visiblemente emocionados cuando se les ha recibido con puños y brazos en alto, con gritos y lemas llenando la calle delante de comisaría en total desafío, con abrazos. Los policías se han visto desplazados, su autoridad ignorada, impotentes, han mirado como la gente gritaba su victoria.
Después todo el mundo se ha ido a la acampada y los protagonistas han contado su experiencia, como dentro del edificio les han detenido a punta de pistola. Intimidándoles en todo momento mientras les llevaban a comisaría. Una vez en los calabozos les han dejado tranquilos. También ha contado que, más tarde, el propio comisario ha venido a verles al calabozo y les ha dicho que aunque no es usual, iba a dejarles en libertad para que durmieran en sus casas, desdiciendo lo que les habían dicho antes. Han dicho que una vez fuera han empezado a comprender porque ha llegado un momento en que las cosas han empezado a ir muy deprisa dentro de comisaría y se notaba que los policías tenían prisa en que les viera el abogado y en rellenar los papeles.
Todos hemos aprendido un poco más hoy en Alacant la fuerza que podemos tener con un movimiento popular fuerte, como podemos protegernos, como podemos utilizar con habilidad nuestros escasos recursos y conseguir muchas más cosas de las que pensamos, para parar toda esta estafa y conquistar nuevos espacios de emancipación colectiva y forzar puntos de ruptura dentro de este sistema de dominación que tan bien ha funcionado durante los últimos 30 años, que ha servido para consolidar el poder del capital y que ahora las justificaciones utilizadas por las clases dominantes y sus marionetas (leáse PSOE, etc…) no convencen a sectores de las clases dominadas y se resquebraja delante de nuestros ojos.
( José M. Copete)