Menús que huelen a cuerno quemado

Ciudadanos y propietarios de cafeterías y restaurantes consideran «intolerable» y «vergonzoso» que las Cortes destinen 10.000 euros al mes para que los diputados puedan comer a precio de saldo.

Subvenciones con polémica. La decisión de las Cortes de pagar hasta 10.000 euros al mes a la empresa que explota la cafetería, el comedor y el restaurante del hemiciclo levantó ayer polvareda. Entre otras cosas, porque ese dinero público se entrega para que los diputados y los trabajadores de la Cámara puedan comer muy barato.

Alejandro Fernández Indecente, indignante, increíble, intolerable, vergonzoso… Estos son algunos de los calificativos que ciudadanos de a pie y propietarios de establecimientos hosteleros de Alicante pronunciaron ayer al enterarse, a través de las páginas de este diario, de que las Cortes Valencianas destinarán hasta 10.000 euros mensuales para que sus diputados puedan comer menús diarios a solo 5,80 euros. Ninguna de las personas consultadas se mostró a favor de conceder ayudas públicas a la empresa que explotará la cafetería a cambio de abaratar la comida para los parlamentarios y los trabajadores del hemiciclo. Ni una. Todas, sin excepción, censuraron que se destine un solo céntimo del dinero de los contribuyentes a financiar la comida en las Cortes.

Una de las más críticas fue Rebeca Serna, una de las socias de la cafetería Lockers Park de Alicante. «Es indignante. Los políticos tienen unos sueldos desorbitados y no es de recibo que se les subvencione hasta el café», criticó con dureza. A medida que Rebeca ojeaba la tabla de precios de la cafetería, el comedor y el restaurante de las Cortes, publicada ayer de manera íntegra en este diario, se enervaba aún más. «Si yo pongo esos precios, me arruino», sentenció. A diferencia de la Cámara autonómica, su establecimiento no puede ofertar tercios de cerveza y cafés a 0,75 e, bocadillos de lomo a 1,25 e o tapas en ensaladilla, tortilla o patatas bravas por 0,95 e. «Si fijo esos precios, tengo que cerrar en menos de tres horas», bromeó.
Enrique Ribera, socio del restaurante Cuci, consideró «vergonzoso» que se subvencione la comida de los diputados. Y más, en plena crisis. «No tiene nombre. Parece que no son conscientes de las dificultades económicas que están atravesando miles de familias. Los políticos son los primeros que deben dar ejemplo, pero no lo hacen», señaló.
Tanto Rebeca como Enrique coincidieron además en señalar la «discriminación» que sufren las cafeterías y restaurantes de la calle.

Mientras ellos han de hacer frente a «multitud de impuestos», las Cortes «tienen la poca vergüenza» de destinar dinero público para abaratar los menús de los 99 diputados que conforman las Cortes Valencianas.

Varios establecimientos próximos a la Cámara autonómica llegaron ayer incluso a hablar de «competencia desleal» y emplazaron a la Mesa de la Cámara a dar marcha atrás y dejar de sufragar las comidas de los parlamentarios.

La indignación no fue solo de los propietarios de bares y cafeterías. Ciudadanos de a pie también quisieron criticar su malestar por la inyección de fondos públicos para que la empresa que explota la cafetería del hemiciclo oferte productos a precios casi de saldo. «Es indignante. Y más, cuando hay niños sin recursos que se tiene que pagar el autobús escolar», denunció Ana Teruel.

Adelino Juan, que lleva casi cuatro años esperando a que el Consell le conceda una ayuda ya aprobada por la adquisición de una vivienda, apostó por que esos 120.000 anuales que gastarán las Cortes vayan a parar a saldar deudas con colectivos sociales. Y Daniel Ávalos, que se encuentra parado, aseguró que los políticos «deberían bajarse el sueldo». «A día de hoy son la principal preocupación de los ciudadanos», concluyó.

Compromís y EUPV apuestan por revisar los precios al alza
Las reacciones a la ayuda pública que recibe y seguirá recibiendo la empresa que explota la cafetería, el comedor y el restaurante de las Cortes se extendieron también hasta la clase política. Los síndics de Compromís y EUPV, Enric Morera y Marga Sanz, respectivamente, coincidieron en señalar que habría que revisar los precios de las comidas al alza, aunque insistieron en que son los trabajadores del hemiciclo los que más comen allí. «Mantener los precios actuales no es correcto ni apropiado», sentenció Morera. «Deberían equipararse al de otros edificios públicos, como las universidades», puntualizó Sanz. El portavoz del PP en la Cámara autonómica, Jorge Bellver, prefirió guardar silencio al respecto, mientras que este diario no pudo contactar durante el día con el portavoz socialista, Antonio Torres. A. F.

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