1a ) -¿Señor agente, me ha denunciado alguién?

-Si estoy aquí, por algo será…

Este diálogo se viene repitiendo de forma alarmante en las últimas semanas en locales de Valladolid. El último, esta misma tarde-noche, en el Café Beluga, donde ocho agentes de la policía local, algunos de paisano, han interrumpido una actuación teatral a los 20 minutos de haberse iniciado, a las 20.15 horas. El espectáculo no tenía ningún tipo de amplificación. Fuera, cuatro coches policiales en la plaza de Cantarranas.

La obra: ‘Cabaret fin del mundo’, montada por actores de los grupos ‘Mala lengua’, ‘Finando hilo’ y ‘Hormonáutica.’ En el bar, unas 30 personas; la mayoría de cierta edad, y socios del Colectivo Rémora, que en riguroso silencio seguían la obra, cuando de repente el local se ha llenado de uniformes en su papel represor, no de clientes ni de espectadores de un hecho cultural.

Hemos recibido una denuncia y aquí estamos, dijo el que parecía ser el mando del operativo. Sorprendido, según dicen, por encontrarse ante una actuación no musical.

Un miembro del Colectivo Rémora ha preguntado las razones de la intervención policial, a lo que le ha contestado el mando: «Tenéis licencia de café bar».

-¿Quiere esto decir que no podemos hacer nada?

-Efectivamente, nada.

-¿Ni una exposición?

-Ni una exposición.

-Es decir, sólo podemos vender alcohol, replicó el miembro del Colectivo Rémora, propietario del local, al que la policía levantó la correspondiente acta de infracción.

El segundo pase, previsto para las 22.15 de la noche ya no pudo realizarse. Los asistentes comentaban en la calle su impotencia a todo el que quisiera escucharles, rodeados de los actores, con sus trajes y maquillajes en el rostro, protagonistas por primera vez de una actuación ‘interruptus’.

Así están las cosas en la ciudad de Valladolid.

LLUEVE SOBRE MOJADO

A la misma hora que tenía lugar esta surrealista intervención policial, a escasos metros, un grupo de promotores de música de la ciudad, celebraba una reunión para intentar atajar la persecución abierta, con la amenaza de una sanción entre 600 y 30.000 euros, según las disposiciones de la Junta.

Inmediatamente antes de la reunión, un conocido músico de la ciudad manifestaba a últimoCero.com: «Hoy he leído que la concejala de Cultura rechaza que el Ayuntamiento esté detrás de esta campaña para acabar con la música en directo. Esta señora dice que los locales inspeccionados lo son por rutina policial o por llamadas de vecinos… Llevo muchos años en esto y nunca la policía ha hecho nada por rutina. Allí donde ha ido ha sido porque ha habido una denuncia», afirmó.

Este músico, recogiendo el sentir de otros muchos, creé saber quién es el denunciante. «El propietario de una sala de conciertos perteneciente a una de las ocho familias de Valladolid», afirma con rotundidad.

Él es uno de los que ha visto suspendida una actuación. «La policía dijo que habían ido porque habían recibido una denuncia de…», comentó.

Hasta ahora son varios los locales, todos con una capacidad para unas cien personas, las que han tenido la visita no deseada. Uno de estos locales ha tenido que suspender los treinta conciertos programados para los próximos meses. El esperpento ha llegado a la suspensión de una parodia de Elvis Presley, en plan karaoke, con la música a los decibelios autorizados.

Ayer, otro local, próximo a la catedral, anuló la actuación de la banda Pilgrims, haciéndose eco del popular dicho de «cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon …».

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Imagen difundida por el café ‘El largo adiós’

*

1b LICENCIA O NO Y DE QUÉ TIPO, ESA ES LA CUESTIÓN

Este miércoles, 6 de marzo, se han reunido una treintena de personas del ámbito musical para buscar soluciones y aclarar rumores en torno a la situación de la suspensión de conciertos en Valladolid.

La reunión, convocada de manera informal, ha contado con programadores, hosteleros, productores, un miembro de la Asociación de Hosteleros y un par de integrantes de la Plataforma por la Música en Directo.

Uno de los primeros comentarios era: “Éste es un problema arrastrado desde hace tiempo, tenemos una ley injusta que perjudica tanto al hostelero como al artista. Es un desamparo ante el que casi nadie ha dicho nada y en el que la policía hace cumplir la ley, permitiendo dar conciertos sólo a los que tienen licencia”.

También se aclararon dudas en torno a las denuncias dirigidas a ciertas salas, como está ocurriendo con la Porta Caeli, que últimamente ha sido uno de los focos de las acusaciones a través de las redes sociales.

Según su programador, esta sala en un principio comenzó como café teatro, siguió como café cantante (lo que la permitía hacer música en vivo pero sin cobrar entrada), derivando después en sala de fiestas debido a la obligatoriedad de ajustarse a esa modalidad para poder hacer conciertos. Para esto, señala su programador, necesitaron una inversión económica de 20.000 euros. El hecho de que la parcela donde se ubica esta sala esté en un entorno de oficinas ha ayudado a conseguir la licencia, aunque reconocen que aún así últimamente la policía ha ido hasta cinco veces (la última inspección se la hacían hace una semana).

“El Ayuntamiento concede la licencia y la Ley de Espectáculos proviene de la Junta de Castilla y León, pero ambos no llegan a un acuerdo”, señalaba uno de los asistentes. “¿Por qué han ido ahora y no antes?”, se preguntaban entonces. “¿El problema es de los hosteleros o de los artistas?” era otra de las dudas que flotaban en el ambiente. “¿De todos los hosteleros que están aquí, cuántos estarían dispuestos a cambiar su licencia?”, señalaba otro. A esto otra persona respondía con una enumeración de las dificultades para conseguirla, a lo que se añade muchas veces el desconocimiento de los requisitos necesarios para ello, que suelen ser disponer de agua caliente, camerinos, situar un máximo de personas encima del escenario, colocar limitadores…

“Hasta hace poco el Ayuntamiento se jactaba de su apoyo a la escena musical con propuestas como Valladolid Vive la Música, pues que se vea”, decía uno. También se echaba en falta contar con un apoyo legal que permita solventar los conflictos existentes con la ley en la mano.

Por otro lado, la cuantía de las sanciones se veía generalmente como algo desmesurado, así como el número de inspecciones realizadas en hostelería (en la última semana, han llegado a la decena).

En lo que respecta a las actuaciones, estos días el Tío Molonio ha suspendido sus monólogos y sus espectáculos de magia, mientras que el Cafetín ha decidido cancelar un concierto que tenía previsto para esta semana con The Pilgrims.

Mientras tanto, los integrantes de la Plataforma por la Música en Directo de Valladolid, que sólo a través del Facebook cuenta con más de setecientos apoyos desde su creación el pasado 2 de marzo, prosiguen con sus actividades y propuestas. La página sirve como fuente de información de la situación tanto dentro como fuera de Valladolid (recientemente se hacían eco del cierre de la madrileña Sala Caracol), así como para la difusión de materiales de apoyo, como es el caso de la cartelería generada en apoyo de la música en directo.

Desde la Plataforma están pendientes de redactar un manifiesto, reunirse con la Concejalía de Cultura y crear una asociación para aglutinar sus reclamaciones. Por otro lado, en el resto de España existen otras plataformas, como la de Granada en Off, que en estos días comunicaba la clausura de los Pig Studios en la ciudad. El pasado 24 de febrero anunciaban desde ella la celebración del Festival Desenchufados, que ha tenido lugar en el Auditorio Manuel de Falla.

1a y 1b firmado por F. Valiño / L. Fraile. – Valladolid (Último cero) :: Miércoles, 06 de Marzo de 2013 : Fuente: http://www.ultimocero.com/articulo/la-polic%C3%ADa-interrumpe-actuaci%C3%B3n-teatral-el-caf%C3%A9-beluga

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*

2 CAMBIO DE RITMO. – Benito Carracedo

Sólo hay dos alternativas, dicen: ¿Democracia o populismo –éste incluye fascismo y comunismo-? ¿He oído anarquía, por ahí? Anarquía, bueno, bueno, mejor encontrar un planeta con las características de habitabilidad de la Tierra ¿no?; aunque nunca ha sido probado tal sistema político, como las dos alternativas.
¿Qué hacer? Preguntas, preguntas, dónde está la, ah, no Dylantópico, no. Vale, atacar el fundamento o fundamentos en que se basa la realidad, por proponer algo. ¿Cómo se hace eso?
Preguntas, preguntas. Una que me suelo hacer: ¿Por qué el hip-hop no ha sido asimilado por el sistema como el rock and roll?

Ahora vendría una larga explicación de por qué el sistema ha dicho, que se j…, no nos vamos a molestar en buscar unos Everly Brothers y compañía, que se quede en el gueto… ¡Violentos!…
Pero, toca cambiar el ritmo musical. O alterar. Como está sucediendo en estos momentos. Los músicos afectados. Algunos locales donde se realizaban conciertos suspenden actuaciones. Todo empezó la última semana de febrero. La pasma municipal acude al llamado de ¿?¿? para que controle una actuación; días después vuelve a acudir y termina por hacer una ronda –en lo fundamental así fue-. Tal vez o sin tal vez hubo multas, pero sobre todo que eso que estaba haciendo el local no podía seguir haciéndolo porque no tiene los papeles permisos correspondientes.
Café Teatro, Bitácora –Dover no actuará, ni Sex Museum- echan el freno de mano y hasta ver lo que pasa no haremos lo que, unos, venimos haciendo desde hace un montón de tiempo; y otros habían retomado (otros damnificados: Tío Molonio, Libertad 3).

En los primeros momentos se apunta a que ¿?¿? es Porta Caeli. La sala lo niega y está dispuesta a sumarse a la movilización propuesta, -Valladolidopenmind-, que quiere reunirse con el Ayto. y ver cómo se puede solucionar esto.
Más preguntas. Si el partido de Fco. Javier León aceptó estudiar la propuesta de la gente de la calle sobre los desahucios, ¿lo mismo hay alguna esperanza para que ofrezca algo a los interesados que no suponga una tragadera demasiado grande o mediana?.

Propuestas tienen los afectados, asumibles, sin malos rollos, humildes, incluso, efectivas o realistas. ¿Qué música le gusta a Bárcenas?.

Fuente: http://www.ultimocero.com/blog/mirando-otro-mar/cambio-ritmo

*

Antes en Tortuga: http://www.nodo50.org/tortuga/Sigue-el-carrusel-de-ordenanzas

13 thoughts on “Redadas policiales contra actividades artísticas en Valladolid”
  1. Redadas policiales contra actividades artísticas en Valladolid
    Al ayuntamiento de Valladolid no sólo no le gusta la música que se hace en los bares, tampoco le gusta la que ha patrocinado el mismo.

    ‘Réquiem por la Escuela Municipal de Música’, por Miguel Ángel Ceballos: http://www.ultimocero.com/blog/con-tinta-verde/r%C3%A9quiem-por-escuela-y-algo-m%C3%A1s

    «Porque lo que ha quedado claro en este tiempo es que el Alcalde de esta ciudad, una vez más desde la ignorancia y la prepotencia, decidió sustituir un servicio educativo público que funcionaba por un mero “recurso sociocultural”. Para ahorrarse unos eurillos, que siempre tendrán mejor destino en alguna corruptela urbanística, o en unas tardes de procesiones, toros y pinchos, actividades a las que se está reduciendo la vida cultural de Valladolid.

    Es un hecho dramático que desaparezca una Escuela pública. En sí mismo y porque detrás esperan las bibliotecas, las escuelas infantiles, los teatros, los centros deportivos municipales. La sanidad, la educación, los servicios sociales, la protección del medio ambiente, están en el punto de mira de la cleptocracia que nos gobierna. Quedarán en manos privadas aquellos servicios que se puedan rentabilizar como negocio, y los demás simplemente desaparecerán o se concebirán como mera beneficencia. No debemos permitir este viaje de vuelta al siglo XIX».

  2. Ayuntamiento de Valladolid: fiestas sin fiesta, o asin
    1) El ayuntamiento de Valladolid prohibe la música en la plaza de Cantarranas: http://www.ultimocero.com/articulo/el-ayuntamiento-proh%C3%ADbe-la-m%C3%BAsica-la-plaza-cantarranas

    «La persecución de la actividad musical en pequeños locales de la ciudad continúa, con los perjuicios para hosteleros y músicos de Valladolid, una ciudad en la que existe un excelente nivel musical entre los grupos jóvenes de los más diversos estilos, como se pudo apreciar en el Summer End, festival celebrado el pasado día 30, en la localidad de Simancas. De nada han servido los meses de reuniones con las autoridades municipales, que al final han sacado unas ‘instrucciones’ restrictivas amparándose en la Ley de Espectáculos de la Junta. Cero flexibilidad para las iniciativas que no controlan. Ni en fiestas».

    2) ¿Cómo son las fiestas de Valladolid?: http://www.ultimocero.com/articulo/%C2%A1estas-fiestas-ya-las-viv%C3%AD

  3. El I+D+i cultural en Valladolid
    «Mientras el acceso a tres espacios públicos se dificulta, los creadores pusieron en marcha una iniciativa espontánea de presentación en bares y cafeterías, cercenada por orden municipal en una ciudad que dice apostar por ser atractiva para la región y el país por su actividad artística, cultural, de congresos…»
    . – Enlace: http://www.ultimocero.com/blog/claroscuro/el-idi-cultural-valladolid

  4. Policía contra arte en Valladolid: ¿cultura y turismo, la extraña pareja?
    «El ayuntamiento con la coartada de las competencias impropias hace años que va eliminando la formación de los talentos y vocaciones artísticas y culturales. Desde la primera desaparición de la escuela municipal de cine y video la senda estaba marcada. Daba igual que fueran o no muy costosas, había que deshacerse de ellas. La última en caer fue la de música en pleno boom expansivo. Setecientos alumnos con enormes colas de matriculación. Antes habían caído grabado, cerámica, teatro… Si además, uno de esos jóvenes con vocación y talento artístico quiere ofrecer independientemente su trabajo en algún establecimiento “no cultural” – bar, cafetería, librería, comercio- se exige que éste esté dotado de resortes normativos como si fueran a actuar Pink Floyd, cuando lo que se programa es un recital de voz y guitarra clásica. Y además, el rapsoda ha de poder ducharse y relajarse en un espacioso camerino. ¿Absurdo? Bueno, yo lo llamo “censura administrativa” y me quedo más tranquilo». – En: http://www.ultimocero.com/blog/claroscuro/cultura-y-turismo-la-extra%C3%B1a-pareja

  5. Valladolid: sigue sin conciertos en los bares
    «La concejala de Cultura, Comercio y Turismo, Mercedes Cantalapiedra, anunció a bombo y plantillo que con el nuevo año volvían los conciertos a los bares, tras once meses de represión. Llegó 2015 y seguimos igual que en 2014. Hace unas horas en este medio informativo se lanzaba la pregunta: ¿Se puede o no se puede tocar en los bares? La respuesta hoy es: No se puede.

    El jueves 29, a las 21 horas, estaba anunciado por los cauces habituales una actuación de Los Pichas en El Largo Adiós. Actuación que había despertado el interés entre los seguidores del grupo de Javier Carballo y compañía [Carballo fue uno de los negociadores con el Ayuntamiento en la búsqueda de una solución a la ley del silencio decretada por León de la Riva]. Sin embargo, poco antes de la hora señalada, se suspendió la actuación para evitar la presencia policial y la consiguiente sanción, que podía llegar a los 12.000 euros.

    El Largo Adiós, que había recibido el año con una actuación del saxofonista José Luis Gutiérrez, había programado un segundo concierto con Los Pichas, al que seguirían otros en febrero, y en marzo… Gutiérrez y su grupo empezó y acabó la actuación sin ningún sobresalto, a pesar de que el propietario del establecimiento había acudido a las dependencias municipales a comunicar sus intenciones y cumplir los requisitos establecidos. Sin embargo, salió igual que entró de la ‘casa de todos’, ya que los funcionarios no supieron informarle de ninguna normativa.

    Pero antes de consumarse la segunda actuación, al parecer, se tuvo conocimiento que la ‘ley de ruido’ de la Junta y que rige para la corporación de Valladolid implica -en palabras que todos entendamos- que «los músicos no pueden llevar su equipo, que todo tiene que pasar por el limitador que tenga el bar y que el sonido saldrá por los altavoces del establecimiento». Algo, hoy por hoy, técnicamente imposible. Es decir: sigue sin poder haber conciertos en los bares».

    Fuente: http://www.ultimocero.com/articulo/siguen-sin-poder-celebrarse-conciertos-los-bares

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