El silencio de Toxo y Méndez machaca la imagen de CCOO y UGT

El Semanal Digital

Ni una palabra tras los autos de la juez Alaya que acusan a los dos sindicatos de haber cobrado comisiones en el caso que salpica a la Junta de Andalucía y al PSOE.

        

Las direcciones nacionales de UGT y CCOO no se han pronunciado tras los últimos ingresos en prisión relacionados con el caso de los ERE andaluces y con la instrucción de la juez Mercedes Alaya. El silencio de Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo ha resultado más elocuente que cualquier declaración ante una instrucción que acusa a ambos sindicatos de haberse llevado más de cuatro millones de euros en comisiones.

Desde Madrid han optado por el silencio más absoluto y la réplica de los responsables andaluces ha sido de una debilidad tal que, en lugar de despejar incógnitas, deja en pésimo lugar a ambas centrales sindicales.

Según Alaya, el modus operandi de los sindicatos consistía en percibir una comisión de un 0,5 de la prima por cada expediente en el que intervenían, lo que les habría deparado unos ingresos de más de cuatro millones de euros y que se enmarcaría en la red de «clientelismo en torno al PSOE y a la Junta» que ha indicado la juez.

Por otra parte, los ingresos en prisión han continuado, así como las búsquedas de fondos en metálico en propiedades de imputados. El sábado Alaya enviaba a prisión a otros cuatro acusados, que ya suman siete de los veintidós imputados.

Dos de los nuevos enviados a prisión son Eduardo Pascual y María Vaqué, vinculados a la aseguradora Vitalia, así como Ismael Sierra -cuñado del mediador Juan Lanzas- y Eduardo Leal del Real, que habría actuado como testaferro colocando las sobrecomisiones en el mercado financiero a través de dos empresas que administraba.