El objetivo de este artículo es demostrar con un ejemplo actual, la BRILAT que se encuentra en Figueirido (Pontevedra) que las instalaciones militares, aunque pueden ser pan para hoy, acaban siendo hambre para mañana porque generan una dependencia económica, laboral y social en la zona en la que se asientan que les hace no poder disponer de ninguna otra alternativa económica y laboral.  Es decir, alrededor de los destacamentos militares se genera una especie de violencia estructural que pasa desapercibida pero que condiciona totalmente las políticas de las zonas colindantes. Juzguen ustedes:

La BRILAT es la Brigada de Infantería Ligera Aerotransportada Galicia VII.

En el año 1995, la BRILAT comenzó su participación en Misiones de Paz, tanto en el marco de Naciones Unidas como en el de la Alianza Atlántica, todas ellas ejecutadas con pleno éxito. Hasta el momento, las distintas unidades de esta brigada han participado en las siguientes misiones internacionales:

1995  BIH AGT GALICIA (UNPROFOR).  1997  BIH SPABRI IV.(SFOR).  1999  BIH SPABRI XI.(SFOR).  2000 KOSOVO. KSPAGT III (KFOR).  2002 KOSOVO. KSPAGT VII (KFOR).  2008 KOSOVO. KSPAGT XXII (KFOR).  2003. IRAK. PLUS ULTRA I. (MNB).  2005. PAKISTAN R/S II.  2005 AFGANISTAN. GTLAT REF (ESF).  2006 AFGANISTAN. ASPFOR XV.  2009 AFGANISTAN ASPFOR XXII.  2007 LIBANO. BRILIB III.  2009 LIBANO BRILIB VIII.  2008 AFGANISTAN OMLT IV.  2010 AFGANISTAN OMLT CG.  2010 AFGANISTAN ASPFOR XXVII.  2012 AFGANISTAN ASPFOR XXXII.

La brigada tiene en su haber dieciséis intervenciones de paz y reconstrucción: tres en Bosnia-Herzegovina, tres en Kosovo, una en Irak, una en Pakistán seis en Afganistán y dos en Líbano.

Es, por lo tanto, una de nuestras brigadas más intervencionistas.

Tienen su base en Figueirido (Pontevedra) y cuenta con 2.500 personas, la mayoría militares, aunque hay 100 empleados civiles.  Se calcula que “mueven” en la zona una economía de 40 millones de €.
 La importancia de estas cifras queda clara con la siguiente comparativa (según El Faro de Vigo):

trabajan más personas en las instalaciones militares de Figueirido que, por ejemplo, en el edificio administrativo de la Xunta en Campolongo (alrededor de un millar), en el Complejo Hospitalario de Pontevedra (más de 1.500) o que en Ence (350).

Es política del Ministerio de Defensa integrar sus centros en el entorno más inmediato y para ello –al margen de los cientos de militares y familias que viven, estudian, compran o trabajan en la capital o en los municipios limítrofes – el Ejército adquiere sus suministros en el comercio local: desde alimentos o ropa a repuestos de vehículos o material de oficina y adjudica las concesiones de los servicios externalizados de la base (cocina, limpieza o mantenimiento) a empresas de la zona.

Según la información facilitada por la propia base General Morillo de los 40 millones de euros que el centro castrense mueve anualmente: 34 millones corresponden a nóminas y dos millones más a dietas por desplazamientos.

Siguiendo con la enumeración oficial: aproximadamente 1,8 millones se destinan a la compra de productos alimenticios –”en empresas de la zona” recalcan fuentes militares– y otros 1,3 millones a lo que definen como compras “corrientes” (de reposición o suministros varios).

El parque móvil de la base es generador también de un importante movimiento económico que no está cuantificado pero que estiman “importante” ya que, al margen de los vehículos y transportes militares que hay en la base, cada día entran y salen del recinto militar una media de 1.500 coches y motos particulares. Son los que tra
en y llevan a los soldados desde casa hasta su puesto de trabajo.
Es decir, al impacto económico de lo militar en la zona hay que unir el impacto social y cultural.  La BRILAT no es sólo un acuartelamiento sino que dota de dinamismo a toda la zona.  Esto provoca que se conviertan en una especie de monocultivo que secuestra la actividad económica de la zona y la hace dependiente de lo militar.

¿Qué ocurriría si se fuese la BRILAT de Figueirido?

El presidente provincial elogió el papel de “embajador internacional de la ciudad y la provincia” que ejerce la Brilat y aludió al “riesgo real” de que tenga que abandonar Figueirido. “Cuando más necesitados estamos de empleo, de movimiento económico, de hombres y mujeres que consuman en los comercios y empresas de Pontevedra… En estos momentos tenemos que poner en valor lo que aporta la Brilat”, a la que se refirió como “imprescindible pulmón económico de Pontevedra, que viene a significar algo parecido a lo que la Citroën representa para Vigo”, manifestó.

En definitiva, una vez que una zona del territorio español se mete en ceder terrenos a una base militar, ya no hay salida.  Es lo militar o lo militar.  Parece que no hay alternativa, parece que, tras 25 años de permanencia en la zona, ya no hay independencia económica, social y laboral si no es bajo el paraguas del militarismo.  A esto es a lo que nos referimos con el titular de secuestro económico.

Hace poco, el Vicepresidente de la Xunta de Galicia, achacaba el problema a los comuneros de los montes de Salcedo, si bien no les citó expresamente.  Las diferencias entre la postura de los comuneros y la del Ministerio de Defensa son muy grandes, según La Voz de Galicia:

los comuneros pretenden cobrar un canon anual de 5.000 euros por hectárea, mientras que la propuesta de Defensa reduce esta valoración a 400. Sin embargo, lo que llamó a la confusión es el número de hectáreas. La Brilat ocupa 175, sí, pero en la negociación con Salcedo solo entran 90. Por lo tanto, los datos que se expusieron en Madrid, y ayer en la asamblea, hablan de una propuesta de canon de 450.000 por parte de Salcedo y de 36.000 por parte de Defensa.
La enorme diferencia -«que soamente son puntos de partida, hai moito que falar aínda», insistió Pintos- viene dada por la distinta consideración de los terrenos. Así, Defensa utiliza, según los comuneros, «estatísticas estatais sobre o valor do monte, que o memso valen para aquí que para Toledo». Sin embargo, los comuneros hacen valer en su propuesta la ubicación estratégica de los terrenos, a tres kilómetros de la capital provincial, con acceso cercano a la línea del AVE, con un aeropuerto a treinta kilómetros y un puerto a escasos ocho kilómetros. «Non é un monte sen máis», insistió el presidente de los comuneros.

Y como a río revuelto, ganancia de pesacadores, el Faro de Vigo informaba de que:

Lalín pugnará por la sede de la Brigada Ligera Aerotransportable (Brilat) Galicia VII si, finalmente, no llega a un acuerdo para permanecer en su base de Figueirido (Pontevedra). El alcalde, José Crespo, sorprendió ayer con el ofrecimiento de terrenos “gratuitos y urbanizados” al Ministerio de Defensa para albergar la base militar y evitar su marcha de la provincia.

El regidor es consciente de las “dificultades” que tiene la Brilat para permanecer en su actual emplazamiento y no está dispuesto a dejar que se vaya a Asturias, como ya se ha comentado. Está dispuesto a tirar la casa por la venta en un envite que permitiría al concello resolver problemas tan acuciantes como su desplome demográfico y la caída de la actividad económica, especialmente en el comercio. “Si es preciso conseguiremos los terrenos necesarios para ponerlos a disposición de la Brilat de forma gratuita y libres de toda carga a todos los niveles, y totalmente urbanizados”, expone Crespo.
 
Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2013/06/29/secuestro-economico-militar-de-comarcas-gallegas/