
Que tenemos un ejército sobredimensionado y excesivo es algo de lo que hemos venido haciendo crítica habitualmente en este blog. Contar con más militares por cada mil habitantes que médicos, jueces, profesores de universidad o científicos dice mucho de nuestros políticos y de nuestra sociedad.
Haciendo un repaso de la abultaday exagerada cantidad de militares, resulta abrumador saber que:
A los actuales más de 130.000 efectivos militares (contando soldados y marineros, suboficiales y oficiales), podemos sumar los más de 70.000 guardias civiles.
Pero eso no es todo. Si acudimos a las cifras de ISFAS” (es decir, de la seguridad social de los militares, para entendernos) vemos que tenemos un total de 628.325 personas atendidas por ISFAS. De ellas 235.173 son “titulares cotizantes” en este régimen (incorporará el total de militares en activo, el de guardias civiles, el de reservistas y todos los que para el ejército son militares), además, hay 176.673 “titulares no cotizantes” y 257.479 “beneficiarios”. Estos datos, para no errar, los acabamos de verificar en el proyecto de presupuestos generales del Estado presentado por el Gobierno en el Parlamento.
Además, si miramos las cifras de jubilados y beneficiarios de clases pasivas (jubilaciones, viudedades, etc) encontramos que tenemos 1.028.618 militares jubilados, más 17.305 jubilados que pertenecieron a los extintos ejércitos coloniales de África y otros 42.941 jubilados más como pensionistas con derecho a pensión de guerra, así como otros 1.599.342 familiares de alguno de estos anteriores con derecho a pensión. La cifra también la sacamos de la memoria de objetivos de los P.G.E. 2014, donde nos ilustran sobre estos números (y también sobre lo que nos cuesta mantenerlos).
Efectivamente, la familia militar es una gran familia. Sumando estos números anteriores, tenemos una gran familia militar de no menos de 1.324.037 militares y 1.974.494 familiares de éstos que sufragamos entre todos.
Pero la cifra se puede disparar más aún si empezamos a considerar que determinadas actividades de las que últimamente desarrollan por mandato de nuestros políticos (contra la inmigración, de control de fronteras, represión al supuesto “enemigo interno”, etc.) las policías variopintas que tenemos tienen mucho que ver con las tradicionales funciones militares.
Y llama más la atención que el propio Ministerio de Defensa incumpla sus propias leyes y mantenga en activo un mayor número de militares, de generales en adelante, del admitido legalmente, todo para mantener los privilegios de casta.
Ahora, lo que no deja de asombrarnos es que el propio Ministro, de gira en estos días por todos los medios de comunicación para contarnos las bondades del ejército de cara a la fiesta de exaltación militarista del 12 de octubre, se atreva a decir, sin que se le mueva un músculo, que efectivamente nuestro ejército tiene macrocefalia (exceso de mandos) y que es demasiado abultado para lo que se requiere.
Sin que se le mueva un músculo, decimos, y sin que de inmediato anuncie, como sería lo lógico, una drástica reducción de un ejército gigante, inútil y perjudicial, hasta el punto que ni el propio ministro es capaz ya de esconder esta realidad.
Pero claro, tanto al PP como al PSOE les interesa turnarse en asumir los votos de la casta militar, es un gran semillero de votos cautivos porque dependen de los presupuestos del Estado.
Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2013/10/14/la-brutal-dimension-del-personal-del-ejercito/