
Según hemos venido denunciando en este blog, y ahora recoge Público, el Secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, está impulsando la militarización global de su Ministerio, lo que cada vez hace más evidente la íntima conexión de Interior y Defensa y del gasto militar y el gasto del Ministerio del Interior.
Ahora ha impulsado un “acercamiento” a las industrias militares para pertrechar a las fuerzas policiales y para ir privatizando, a mayor ganancia de estas industrias del sector de la defensa, funciones policiales que asumirá este complejo militar industrial.
No está de más recordar el impulso que el PP viene dando a la construcción de un complejo militar-industrial fuerte en España, trabajo en el que hay muy avanzadas conversaciones entre los ministerios de Hacienda, Industria, Defensa, la SEPI y los responsables de las grandes industrias de las armas y cuya puesta de largo pretende hacer el propio Rajoy, si nadie lo impide, en el próximo Consejo Europeo de finales de noviembre.
Es curiosa la apuesta industrial: La industria militar española es una industria ruinosa y cautiva, pero le viene bien al poder:
Depende para su sostenibilidad de la realización de encargos de armas cíclicos y multimillonarios por parte del Estado, a pesar de que las armas encargadas no son, según reconocen los propios militares, ni necesarias ni útiles.
Para producir sus armas necesita ingentes cantidades económicas de prefactibilidad; cantidades que en el caso español son “prestadas a interés cero” por el propio Estado a las industrias militares.
Además necesita exportar armas a troche y moche para mantener su ritmo de producción, lo que nos hace uno de los países que más contribuyen a las guerras en el mundo (concretamente somos la séptima potencia exportadora de armas).
Además, dado el volumen de las inversiones que necesita, detrae recursos necesarios para otros fines.
A pesar de producir cuantiosos beneficios a los inversores en este sector, no es uno de los sectores ni que producen más trabajo, ni tampoco de mejor y más sostenible impacto en las regiones donde se asienta.
En el caso de la industria militar española que quiere constituir el gobienro en base a las participaciones estatales en empresas militares , además, arrastra una cuantiosa deuda (Navantia por ejemplo adeuda más de 3.000 millones de €) y provoca pérdidas que son sufragadas por el Estado unas veces con cargo a los presupuestos generales, otras a los beneficios de la SEPI.
De este modo, el PP ahora completa el proceso de poner el Estado al servicio de los empresarios y de los intereses de unos pocos: Un proceso que en el ámbito militar fue iniciado tímidamente por Felipe González con la adquisición de armamentos innecesarios, seguido con mayor fuerza por Aznar, continuado por Zapatero y ahora rematado por Rajoy.
¿Diferencias entre unos y otros? Tal vez de intensidad, pero no de enfoque.
Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2013/11/05/el-suculento-negocio-de-la-industria-militar-con-defensa-e-interior/