El día 17 de junio la represión a los movimientos sociales dio un nuevo paso en las tierras del sur del Pais Valencià. Ese día nuestras «queridas» autoridades vinieron a la Estación Terminal de Alacant a inaugurar la línea del AVE que conecta esta ciudad con la capital del estado. Este nuevo armatoste del capitalismo ha requerido aproximadamente quince años de obras y ha vencido a la oposición de los propietarios de los terrenos expropiados, quienes pretendían conseguir un mayor beneficio económico. Si bien es cierto, también ha habido una oposición política y ecologista.

Finalmente, este tren sólo acorta en media hora el viaje a Madrid (el capitalismo está obsesiosanado y quiere obsesionarnos a todos con el ahorro del tiempo) y ha producido un destrozo del territorio y un aumento en la cuenta de beneficios de las empresas encargadas de su construcción. Éste es un claro ejemplo de las obras inútiles con que nos obsequia el Capital y la otra cara de su moneda: el Estado.

Las protestas ante la inauguración faraónica fueron respondidas como saben hacer los poderosos: con un despliegue policial exagerado y chulesco. Y de postre, multas a gogó: más de treinta personas multadas, entre las cuales cuatro no pasaron por la estación ni sus alrededores ese día.

Pero la lucha contra la represión y las multas no nos hará desviarnos del objetivo principal de estas protestas: conseguir una sociedad que no busque el ahorro de tiempo como leiv motiv y que no lo arregle todo invirtiendo en carísimas tecnologías que además son producidas fuera de nuestras fronteras. Las máquinas del AVE son de fabricación alemana o francesa, pues hay que pagar el «apoyo» que nos da la Unión Europea.

Nosotros apostamos por una sociedad en la que el decrecimiento sea lo que prevalezca y no la rapidez de la tecnología capitalista. Estamos contra este tipo de transporte que se basa en la velocidad y la hipertecnología. Mientras, la línea Alacant-Murcia continúa sin tener doble vía, está sin electrificar y utiliza todavía trenes diesel. Tenemos un transporte al servicio del poder que no tiene en cuenta la comunicación de cercanía y que sólo busca el beneficio económico.

Paco Muñoz

Manifiesto TREN SÍ, AVE NO