
Curiosísima la noticia de El Confidencial:
Los ministros de Defensa, Pedro Morenés, y de Industria, José Manuel Soria, han constituido un frente común con el fin de persuadir a su colega de Hacienda, Cristóbal Montoro, para que abra la lata de la inversión pública destinada a la industria militar en España. El ‘pacto de la Castellana’, dada la relación de vecindad entre ambos departamentos ministeriales situados frente a frente en la principal arteria de Madrid, es una repetición del que ya establecieron en 1996 los entonces ministros Eduardo Serra y Josep Piqué ante el entonces todopoderoso Rodrigo Rato.
Los responsables de los dos principales ministerios verticales del sector han decidido que es hora de encender las alarmas para despertar la conciencia de Cristóbal Montoro sobre las obligaciones que también tiene Hacienda con la industria militar.
El reto no es nada sencillo porque el horno fiscal no está para muchos bollos ni gollerías por el estilo, pero la ocasión la pintan calva porque los próximos días 19 y 20 de diciembre se celebra el Consejo Europeo en el que se analizará la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD). El ministro Morenés ha decidido que ‘ahora o nunca’ y la Dirección General de Armamento y Material se ha puesto manos a la obra para dotar a Mariano Rajoy del suficiente arsenal técnico que permita al presidente del Gobierno salvar la cara ante sus homólogos de la UE.
Cuando le nombraron Ministro de Defensa ya lo dijimos, Morenés viene a repetir lo que hizo antiguamente y que supuso casi la quiebra del Ministerio de Defensa:
con una deuda monumental por gasto en los Programas Especiales de Armamentos (PEAS). Dichos PEAS se fijaron en 2009 por Constantino Méndez, último Secretario de Estado de Defensa del PSOE en 26.695 millones de €, pero luego ascendieron a 36.875 millones de €, justo cuando se cambiaron las carteras Chacón y Morenés en 2011. En la comparecencia reciente (mayo de 2013) en la que reordenaron los PEAS, se estableció el techo de gasto en 29.479 millones de € (como informábamos en el artículo: las trampas de Defensa …), para lo cual era necesario realizar en el futuro las siguientes políticas:
1. Se aplazarán entregas de armas (y pagos del Estado) más allá de 2025.
2. Se reducirá el número de unidades por programa en un considerable número de ellos
3. Se venderá otra parte de unidades que resultan “prescindibles”
En ese momento estaba fraguándose el desastre de los S-80, nuevos submarinos de guerra en los que España lleva al máximo la estrategia submarina: ha conseguido que se sumerjan, pero problemas de diseño impiden que vuelvan a flotar. Este detallito va a representar un sobrecoste de 774’93 millones de € con los que no se contaba cuando se reordenó el desastre de los PEAS. Por ello, el techo máximo de gasto vuelve a superar los 30.000 millones de €.
Parece que la estrategia de Morenés es seguir erre que erre fallando donde ya falló antiguamente.
También nos parece muy destacable el papel de Soria y del Ministerio de Industria, además del papel de Montoro y Hacienda. Ya sabíamos que el Gasto Militar oculto en el Ministerio de Industria era grande (582’7 millones de € en 2012, 218’15 millones de € en 2013 y 343’91 millones de € en 2014, es decir, 1.146’76 millones de € en los tres años de gobierno del PP), ahora nos va llamando la atención, cada vez más, la militarización del Ministerio de Hacienda en el que en 2012 y 2013 no habíamos encontrado Gasto Militar, pero que en 2014 va a gastar 123 millones de €, a través de la SEPI. Datos en Informe Gasto Militar 2014.
Con la militarización de 12 de los 13 ministerios existentes.
Con la militarización cada vez mayor de la I+D+i española.
Suponemos que así, Morenés y Arguelles se asegurarán una nueva vuelta de sus “puertas giratorias” y cuando acaben de desvencijar al Ministerio de Defensa les aguardarán con los brazos abiertos la industria militar para ofrecerles unos nuevos puestos directivos con pingues beneficios personales.
Miedo da.
Fuente: http://www.utopiacontagiosa.org/2013/12/17/el-pacto-de-la-castellana-defensa-industria/