
S. Luaña / M. Torres
Vilagarcía / La Voz
La Guardia Civil de Pontevedra detuvo en la noche del lunes a dos agentes de los cuarteles de Cambados y O Grove a los que se les acusa de pasar información a un grupo de narcotraficantes que operaba en las Rías Baixas y que fue desarticulado el pasado mes de diciembre dentro de la operación Salamina, dirigida por los juzgados de O Porriño. Los detenidos son Eladio González Vázquez, de 36 años, y José Luis Núñez Cacabelos, de 38, los dos vecinos de Cambados.
La operación Salamina se desarrolló en diciembre, cuando fueron detenidas en Cambados y otras localidades de las Rías Baixas nueve personas a las que se les acusaba de distribuir droga por toda Galicia. El supuesto cabecilla de la organización, el cambadés Fernando Fariña, huyó entonces del cerco policial, se supone que por haber recibido un soplo que lo puso sobre aviso. Sin embargo, días después se entregó a las fuerzas del orden. La operación se cerró entonces con nueve arrestados, aunque en días posteriores fueron detenidos algunos más. En los registros practicados se decomisaron distintas cantidades de cocaína, hachís y marihuana, así como sustancias para el corte de la droga, varios vehículos de alta gama, ordenadores e incluso armas.
Ya entonces fuentes de la investigación reconocieron que era muy probable que el cabecilla, delante de cuya casa los agentes montaron guardia toda la noche, hubiese sido avisado del dispositivo, por eso Fernando Fariña, más conocido como Fuchico, se guardó mucho de dormir esa noche en su domicilio y no fue hasta unos días después, cuando se supo acorralado, que optó por entregarse. Las pesquisas se centraron a partir de ese momento en la identificación de los supuestos delatores, y bajo esa acusación fueron detenidos en la noche del lunes los agentes Eladio González y José Luis Núñez, los dos muy conocidos en Cambados, por lo que su detención causó una fuerte conmoción en la localidad.
Los dos guardias civiles son, además, de la misma quinta que el supuesto cabecilla de la organización, y quienes los conocen aseguran que Fariña y Eladio González mantenían incluso una vieja amistad.
Fuese o no por esa relación, se les detuvo porque, supuestamente, «habrían facilitado al líder de la trama información para eludir los controles policiales», así como por participar «en algunas actividades ilícitas relacionadas con el tráfico de influencias y el tráfico de drogas», indicó ayer la Guardia Civil en un comunicado. Los dos agentes pasarán hoy a disposición judicial en el Juzgado número 3 de O Porriño, cuyo titular ya envió hace unas semanas a prisión a la mayoría de los pontevedreses detenidos en el mes de diciembre.
Con estos son ya cinco los guardias civiles detenidos en los últimos seis meses en Galicia por su supuesta relación con el tráfico de drogas, dos en la comarca de Arousa en agosto y otro en Mos en el mes de enero.
La Voz de Galicia