
En todos los pueblos los hay. Ciertos sitios o personas, que sirven como punto de referencia a los demás. Como por ejemplo:
El café de Elías
Para ir a jugar la partida y tomar un café y una copa. Propiedad de mis tíos y primos “Los Piyanes”. Unos bidones se incendiaron, atrapando a mis dos tíos que murieron en el incendio y dejando con quemaduras a mi prima Manuela. Una verdadera tragedia y que el pueblo sintió de verdad.
El café del “Zorro” y el de Angelines
Igual que el anterior, eran puntos de encuentro para la juventud.
“El Zorro” murió desangrado en el campo, tras una caída fortuita y sin que hubiera nadie para poder socorrerle. Otra gran tragedia.
El café de Angelines, último en aparecer, sería sustituido o complementado por el “bar de Manolo” más moderno y al pie de la carretera. Hoy, símbolo de que los tiempos cambian, en la plaza se ha constituido “El Hogar”, donde jóvenes y mayores van también a tomar vinos o a jugar la partida.
Por todos he pasado yo, tomando vino o jugando alguna partidita.
El Reloj
Gran reloj con campanario, puesto por mi tío Casimiro, da las horas al pueblo y es como otro monumento, aparte de la iglesia. A veces iba a verlo sonar.
Reloj de Casimiro Mayo
La “caseta” de ti Casimiro
En la punta de arriba del pueblo y en medio de su viña, rodeada de árboles frutales, tío Casimiro hizo una casa-bodega, envidia de todos y fácilmente visible desde la carretera. Alguna vez estuve allí.
“La otra casa”
Término aplicado al antiguo corral de las ovejas, que está al otro lado del pueblo, cerca del café de Elías, y que es propiedad por herencia, de mi tío Ismael. Sirvió también para guardar hierba o paja.
Las casas de mi tía María y la de mi tía Mariana
La primera era como mi segunda casa y en la de Mariana, esposa de mi tío Cándido, Vivian “Los Gatos” [mote de uno de los clanes en que está dividada la población de Justel, nota del editor]. A esta casa en alguna ocasión pasé a merendar o a comer.
La casa de mis padres
En la antigua bodega de los abuelos y también primera casa de tía María, por herencia se partió mitad con mitad, con mi primo Ángel el de Astorga. Hoy mis padres en su mitad, tienen una bonita casita, que es “el hotel” donde nos refugiamos los hermanos cuando vamos a Justel. ¿Qué será de ella cuando mis padres mueran? Buena pregunta.
Elvira
Una niña hermana de Benjamín y ahijada de mi madre.
Tomás “el cojo”
Con sus dos muletas, se recorre el pueblo hablando con la gente, es también el sastre, amigo de mi tío y hasta su casa, íbamos a veces a echar parrafadas.
Casas en Justel, en la actualidad
La fragua
Estaba cerca de casa y para mí era un lugar encantador, pues en invierno cuando iba allí con mi tío Ismael, me quedaba embebido viendo los fuelles, el metal incandescente y el proceso de la forja.
El arriero Julián
No tenía fecha fija, pero en las cajas que sus dos mulas transportaban, había pimentón, especias, agujas, clavos, jabón… y yo que sé que infinidad de productos más, que alternaba cada vez. Para el pueblo era como Aladino y su lámpara mágica, pues de allí salía casi todo lo que se le pedía.
Los Sacerdotes
Justel ha dado, como casi todos los pueblos de aquella zona, curas, monjas y algún misionero. De los tres curas nacidos en el pueblo: D.Prudencio, D.Pedro y D. Mateo, solo los dos últimos ejercieron en Justel. D.Prudencio me dio clases de Latín algún verano. D.Pedro cantó misa en el pueblo, yo estaba allí ¿o fue en el aniversario? y recuerdo luego el convite en el corral de ti Rosalina, su madre.
Huerta en Justel, en la actualidad
Lugares y personas
Eso del clan de los Gatosss, gatos sí, y muy orgullosos de serlo, pero el otro palabro, pareciera que tiene connotaciones peyorativas.Disculpas, si no fuera así.