
Miguel Ángel Criado / Almería
Ni siquiera el iceberg que hundió el Titanic podría con el hotel de El Algarrobico (Carboneras, Almería). Situado dentro del parque natural de Cabo de Gata, después de ocho años y hasta 20 resoluciones judiciales en contra de su construcción, una sentencia del Tribunal Superior de Andalucía (TSJA) dictamina ahora que el suelo sobre el que está construido es urbanizable. Tanto los que están en contra como los que están a favor, creen que sus 21 plantas no serán derribadas.
“Todo esto es muy difícil de entender”, dice María José Caballero, directora de campañas de Greenpeace. Y es difícil de entender porque el caso de El Algarrobico puede ser el que más demandas, querellas, autos judiciales, sentencias o recursos reúne de la reciente historia del urbanismo español. Desde que en 2006, un juzgado de Almería paralizara las obras del hotel cuando ya sólo le faltaba rematar los interiores, todas las resoluciones judiciales han sido contrarias al hotel por estar levantado en un espacio protegido.
Ahora, el TSJA dice lo contrario, contradiciendo incluso otra resolución suya. La decisión del tribunal se fundamenta en que los terrenos donde se asienta el hotel son suelo urbanizable. El Plan de Ordenación de los recursos naturales (PORN) elaborado por la Junta de Andalucía de 1994 consideraba urbanizable la zona de El Algarrobico, en el extremo norte del parque ya que “su desarrollo no resultaba a priori contrario a los valores del Parque Natural de Cabo de Gata Níjar”, se puede leer en el comunicado que anuncia la sentencia.
La Junta sí elevó la protección de la playa de El Algarrobico y sus alrededores en el PORN de 2008 pero, para el TSJA, “no ha ofrecido, ni en la memoria que acompaña al PORN de 2008, ni en los distintos informes incorporados al expediente, la más mínima justificación para el cambio en la zonificación”. Su decisión es la primera victoria para la constructora Azata del Sol e, indirectamente, para el alcalde de Carboneras.
La alegría va por barrios. “Aunque nosotros no estábamos personados en este caso, sí estamos a favor del hotel”, dice Salvador Hernández, aupado a la alcaldía tras un pacto de su partido, GICAR, con el PP. Y dice que la mayoría del pueblo también. En los últimos años se han producido varias manifestaciones de los vecinos apoyando la terminación de El Algarrobico. Entre puestos directos e indirectos, el hotel podría dar trabajo a unas 600 personas en la temporada turística. Y la crisis y el paro parece que han llevado a los carboneros a pensar más en su presente que en el futuro.
También está contento el presidente de Azata del Sol, José Rodríguez. Después de muchas resoluciones en contra de sus intereses, ésta ha sido la primera que los favorece. “Nosotros fuimos a las tres administraciones a pedir los permisos y siempre nos dijeron que los terrenos eran urbanizables”, asegura.
Cuando la Junta aprobó el PORN de 2008, y por esas cosas de la Justicia española, tanto Greenpeace como la constructora presentaron sendos recursos y al TSJA no se le ocurrió verlos de forma conjunta. Primero falló a favor de las pretensiones de los ecologistas. Y, ahora, a favor de Azata del Sol, de ahí la sorpresa de todos. Según el comunicado del TSJA, la sentencia “explica las razones que han llevado a alcanzar una distinta conclusión y señala que se trata de un criterio distinto, que está motivado expresamente, y que no existía entre una y otra sentencia cosa juzgada, al intervenir partes distintas y con alegaciones diferentes”.
MANIOBRAS POLÍTICAS Y JUDICIALES “EXTRAÑAS”
Pero para el abogado de Ecologistas en Acción y Salvemos Mojácar, José Ignacio Domínguez, “esta contradicción es imposible en el ordenamiento jurídico no ya español sino europeo”. Domínguez fue el letrado que consiguió que se paralizaran las obras hace ocho años y desde entonces lleva metido en este laberinto judicial provocado por la maraña de legislaciones, la intervención de tres administraciones, otras tantas instancias judiciales y la práctica de la constructora de presentar por triplicado sus recursos, uno por cada una de las denominaciones con las que existe Azata del Sol.
“Nosotros lo veíamos venir y lo veníamos advirtiendo”, comenta Domínguez. Esta causa la estaba viendo la sección 1ª del TSJA pero en enero la cambiaron a la sección 3ª. La ponente del caso se dio de baja y, aunque se reincorporó, el asunto no volvió a sus manos. Se de la circunstancia de que el tribunal que ha fallado ahora a favor de El Algarrobico, es el mismo que tiene que dictar sentencia sobre otro de los líos que rodean al hotel, sobre la licitud o no del plan urbanístico de Carboneras por el que se concedió la licencia de obras a la constructora.
Si ésta última decisión avala la licencia de obras se confirmará el “cambio de giro” que teme el abogado de los ecologistas. Para Greenpeace, “todo esto es una maniobra muy rara”, dice su directora de campañas. Por su parte, Ecologistas en Acción estudia presentar una querella por un presunto delito de prevaricación, es decir, dictar una resolución arbitraria a sabiendas de que es injusta, contra los tres magistrados del TSJA que ahora han dicho que el suelo en el que está levantado El Algarrobico es urbanizable. Y, como dice Domínguez, “nos queda la esperanza del Tribunal Supremo”.
Fuente: http://www.andalucesdiario.es/ciudadanxs/el-algarrobico/