
Comunicado de Espacio Alternativo
La reciente visita del presidente colombiano Alvaro Uribe a España ha dejado patente el apoyo que le dispensa el gobierno del PSOE, dando continuidad al recibido en los tiempos de Aznar. Declaraciones del propio Zapatero así lo evidencian, al manifestar su apoyo a la polémica “Ley de Justicia y Paz”, por medio de la cual el gobierno colombiano legaliza la existencia de las fuerzas paramilitares, impulsadas desde el propio Estado para cumplir las tareas de guerra sucia contra la población civil, bajo la excusa de combatir a la insurgencia. Publicaciones como el propio New York Times han señalado dicha ley como diseñada para consolidar la impunidad de sus crímenes.
En los dos primeros años del actual mandatario colombiano, más de 6.000 civiles fueron asesinados o desaparecidos por motivos socio-políticos, con participación creciente de agentes estatales. Sólo en el 2004 se cometieron 317 masacres. En estos dos años la población en desplazamiento forzoso ha alcanzado los 3 millones de personas. Datos recabados por la Coordinadora Valenciana de Solidaridad con Colombia del primer trimestre del presente año, indican que 62.000 personas han sufrido desplazamiento forzoso, 980 personas han sido asesinadas y 2.100 salieron de Colombia para salvar su vida del accionar paramilitar.
Según el informe de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la actuación de los grupos paramilitares, cuyos crímenes representan en torno al 70% del total de violaciones a los derechos humanos que se cometen en Colombia, “cuentan con el apoyo, la aquiescencia o la tolerancia” de los agentes del Estado, por lo que el control económico, militar y político que ejercen en amplias zonas del país no se ve cuestionado. Desde que estos grupos anunciaron un alto el fuego, se les ha considerado responsables de más de 2.200 homicidios y «desapariciones». Hay también claros indicios de que las estructuras paramilitares han quedado intactas tras la «desmovilización».
De allí la gravedad de que ZP haya acordado ser el valedor de Uribe ante la UE, para neutralizar cuestionamientos de países como Escandinavia y Francia. Ello guarda estrecha relación con la baza de la recomposición en curso de las relaciones con el gobierno de Estados Unidos, del que Uribe es un fiel aliado, tal y como evidencian declaraciones del ministro de Justicia español en el sentido de la constitución de “un eje tripartito, triangular, de cooperación antiterrorista entre España, Estados Unidos y Colombia». Por otra parte, las transnacionales españolas, con crecientes inversiones en ese país suramericano, han recibido muy bien el llamado “Estatuto de Capitales” y el “Convenio contra la doble tributación” que ha traído Uribe, mecanismos de expolio mayor de las riquezas de ese país.
Espacio Alternativo se une al clamor de los movimientos sociales que denuncian la infame conducta del gobierno del PSOE, colocado hoy como cómplice de las masacres e innumerables violaciones de los derechos humanos que se realizan al amparo e impulso del gobierno colombiano, y compromete sus esfuerzos en potenciar el apoyo y la solidaridad con las víctimas de la violencia paramilitar.