
Fue una de las personalidades más particulares de la literatura del siglo XX.
Publicado por Diego Hernandez en Estilos de vida, Ociogay, Ociogay 2
“En cierta ocasión, al sufrir un desengaño, pensó seriamente en el suicidio. “Fui al metro decidida a matarme. Pero al ir a sacar el billete ligué, y en vez de tirarme al tren me tiré a la taquillera”. Cuando me harté de reír, le pregunté: “¿Puedo contar esto, Gloria?”. “No. Ahora no. Yo vivo de mis libros infantiles, y estas cosas podrían asustar a los padres, que son los que los compran”. Naturalmente, respeté su deseo”. Es parte de un artículo que Vicente Molina Foix publicó en “El país” después del fallecimiento de la escritora. También Luis Antonio de Villena aludió a su condición después: “Fue […] una mujer que, sin alharacas, defendió la heterodoxia de su amor (su amante norteamericana la llevó como profesora un tiempo a Estados Unidos)…”.
Aunque su poesía fue tachada superficialmente de ingenua por algunos, los estudiosos han acabando dándole su verdadera relevancia: logró “subvertir los valores vigentes en la sociedad, mezclando géneros, trozos de otros textos, rompiendo clichés y descolocando sus significados, dando lugar así a nuevas interpretaciones (vease Mandlove), e incluso rompiendo con la noción de una voz poética central”, como asegura Emilio Ramón.
La experta Elena Castro señala que “Gloria Fuertes no es solo la gata Chundarata. Según Castro, “el aspecto más relevante (…) es su rechazo marcado a la construcción cultural de los géneros sexuales””.
Fuente: http://www.ocioxocio.com/2013/11/27/15-anos-del-adios-de-gloria-fuertes-que-prefirio-no-salir-del-armario-por-su-vocacion-por-la-poesia-infantil/