Una manipulación con muchos riesgos, que genera la expectativa de no cambiar el patrón de desarrollo

Jordi Brotons


Según el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, la geoingeniería es la
manipulación deliberada a gran escala del ambiente planetario. Sus métodos pueden
clasificarse en dos grupos generales: manejo de la radiación solar y secuestro de CO2.

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La geoingeniería es la manipulación
tecnológica deliberada, a gran escala,
de los sistemas de la Tierra
–los océanos, los suelos y/o la
atmósfera–, incluyendo los relacionados
con el clima [1]. Sus defensores la
presentan como un remedio para mitigar
el cambio climático, lo cual es una visión
reduccionista, que ignora la complejidad
de los sistemas naturales y no tiene en
cuenta los graves daños colaterales que
puede generar. Al mismo tiempo, elude
abordar el origen y las causas del problema
del calentamiento global, que no son
otras que el actual sistema global industrial
capitalista.

Recientemente asistimos a una ofensiva
mediática de los promotores de la
geoingeniería para vender sus propuestas.

Dicha ofensiva ha coincidido con la publicación
el pasado 10 de febrero por parte
de la Academia Nacional de Ciencias de
Estados Unidos de dos informes que recomiendan
invertir más en propuestas de
manipulación del clima, teóricamente para
paliar los síntomas del cambio climático.

Dichos informes parece ser que son resultado
del estudio Geoingeniería del clima:
evaluación técnica y discusión de los impactos
(con un coste inicial de 630.000 dólares,
financiado por la CIA y la NOAA, Administración
Nacional Oceánica y Atmosférica
de ese país) [2]. También en febrero
de este año, la revista científica Nature ha
publicado un artículo de opinión de científicos
progeoingeniería, que piden que no
solo se haga investigación en laboratorio,
sino también pruebas de campo de esas
tecnologías para estar preparados “en caso
de necesitarlas” [3].

Tal como denuncia Rachel Smolker (de
Biofuelwatch), “la gente está comprendiendo
que la crisis climática va en aumento al
tiempo que los líderes hacen poco o nada;
los grupos en favor de la geoingeniería
aprovechan la situación para promover sus
manipulaciones planetarias, sus remiendos
tecnológicos. Algunos de los promotores
más entusiastas de la geoingeniería están
vinculados o con la industria de los combustibles
fósiles o con instituciones que
han respaldado la postura científica que
niega el cambio climático” [4].

La geoingeniería incluye tecnologías
tan descabelladas tales como la cubrición
de grandes extensiones de desiertos con
plásticos reflectantes; megaplantaciones de
cultivos transgénicos con hojas reflectantes;
almacenamiento de CO2 comprimido
en minas abandonadas y pozos petroleros;
inyección de aerosoles de sulfatos (u otros
materiales, como el óxido de aluminio)
en la estratosfera para bloquear la luz del
sol y blanqueamiento de las nubes para
reflejarla; desvío de corrientes oceánicas;
fertilización de los océanos con nanopartículas
de hierro para incrementar el
fitoplancton y, así, capturar CO2; enterrar
enormes cantidades de carbón vegetal
(biochar) para eliminar CO2; etc.

Los métodos de geoingeniería pueden
clasificarse a grandes rasgos en dos
grupos: manejo de la radiación solar y
secuestro de CO2. En este artículo nos
centraremos en el primer grupo y, en
concreto, en la SAG (Stratospheric Aerosols
Geoengineering).

Manejo de la radiación solar

Las tecnologías para el manejo de la radiación
solar están dirigidas a contrarrestar el
efecto de los gases de efecto invernadero
(GEI) reflejando la radiación de la luz
solar de vuelta al espacio exterior. Incluyen
técnicas como usar “contaminación
reflectante” para modificar la atmósfera
o bloquear la luz solar con pantallas en el
espacio. Un rasgo común de todas ellas
es que no reducen la concentración de
los GEI.

El manejo de la radiación solar puede
ocasionar daños ambientales significativos
como la liberación adicional de gases de
efecto invernadero a la atmósfera, cambios
en los patrones climáticos y la reducción
de las lluvias; puede dañar la capa de
ozono, afectar a la biodiversidad, reducir
la fotosíntesis y la producción de las células
fotovoltaicas; provocar inseguridad
alimentaria, riesgo de aumentos bruscos de
temperaturas si se detienen las actividades,
con o sin intención.

La explosión del volcán Pinatubo (Filipinas,
1991) arrojó a la estratosfera 20
millones de toneladas de dióxido de azufre
y por unos días disminuyó la temperatura
terrestre en 0,4-0,5 ºC. Científicos como
David Keith y Ken Caldeira proponen
crear “volcanes artificiales” mediante la
inyección de aerosoles con partículas de
azufre (o de otros materiales) en la estratosfera
(a una altura de al menos 20 km
de la tierra), a razón de 100.000 toneladas
por año, asumiendo que durarían a lo
sumo 10 años [5].

Bill Gates proporcionó 4,6 millones de
dólares a científicos como David Keith y
Ken Caldeira para investigar en geoingeniería
y control climático. Nathan Myhrvord
(jefe de tecnología de Microsoft) se
dedica a patentar tecnologías de geoingeniería
con Intelectual Ventures, con programas
del manejo de la radiación solar,
apoyados por la Royal Society [6].

Antecedentes históricos
y situación actual
de la modificación climática

La pretensión de actuar intencionadamente
sobre el clima tiene sus antecedentes en
la utilización de métodos para producir
lluvia, con orígenes en la última década
del siglo XIX (cuando se registró la primera
patente conocida sobre el tema) y,
posteriormente, ya en 1940, cuando el
meteorólogo Bernard Vonnegut descubrió
que el yoduro de plata podría provocar la
lluvia si había nubes.

A partir de ese momento son muchos
los países que reconocen que han llevado
a cabo la siembra de yoduro de plata en
nubes: EE UU, Tailandia, China, Australia,
Sudáfrica, Rusia, Emiratos Árabes Unidos,
Israel, México, España, Colombia, Venezuela,
etc. En algunos casos se ha especulado
sobre la relación de esta práctica
con inundaciones catastróficas (Lynmouth
Devon, 1952 [7]; Rapid City, 1972 [8]).
En el Estado español, concretamente en la
isla de Gran Canaria, se llevó a cabo entre
1984-85 y de forma intermitente hasta
el 1992, un programa de investigación
para incrementar las precipitaciones [9],
que según la prensa pudo tener relación
con un episodio de inundaciones. El
Estado de Israel lleva más de 40 años de
modificación climática con yoduro de
plata haciendo siembra de nubes para
aumentar la precipitación, hasta el punto
que Esperanza Aguirre fue a visitar Israel
interesándose por la siembra de nubes
para aumentar la lluvia en la Comunidad
de Madrid. [10]

Desde 1974 también se han llevado en
el levante ibérico cabo experimentos con
yoduro de plata en el marco de la lucha
contra el granizo, financiados por el Ministerio
de Agricultura y Agroseguro [11].
Es conocido que durante el año 2008 el
Gobierno chino recurrió a la modificación
climática para alejar nubes durante la realización
de los Juegos Olímpicos de Beijing.
En 2009, 260 técnicos y 18 aeronaves
aseguraron un cielo sin nubes ni lluvia el
día del desfile militar del 60 aniversario de
la República Popular China.

En algunas ocasiones los experimentos
han tenido finalidades puramente militares.
Así, un programa secreto de las fuerzas
aéreas norteamericanas, hoy desclasificado,
tuvo lugar en la guerra del Vietnam
entre el 1966-1971. Consistió en 2.300
misiones de vuelo para hacer siembra de
nubes con aerosoles de yoduro de plata
para prolongar los monzones y provocar
inundaciones, con el objetivo de hacer
intransitable la ruta de abastecimiento Ho
Chi Minh y destruir la cosecha de arroz,
vital para el pueblo vietnamita.

El 10 de diciembre de 1976 la Asamblea
General de las Naciones Unidas aprobó
la Convención sobre la prohibición de
utilizar técnicas de modificación ambiental
con fines militares u otros fines hostiles
[12]. A pesar de ello, no hay que olvidar
que la manipulación del clima como
arma de guerra ha estado en la agenda
de las fuerzas militares de EE UU –y otras
grandes potencias– durante décadas. En
1996, la Universidad del Aire de Alabama
elaboró para la Fuerza Área de Estados
Unidos un informe sobre manipulación
climática con el elocuente título El clima
como multiplicador de fuerza: Poseyendo el
clima en 2025 [13].

La reconocida científica, fallecida en
2012, Rosalie Bertell confirmaba que “los
científicos militares estadounidenses están
trabajando en los sistemas climáticos como
un arma potencial”. Los métodos incluyen
la intensificación de tormentas y la desviación
de ríos de vapor en la atmósfera
terrestre (a 3 km) para producir sequías o
inundaciones” [14].

Geoingeniería e ingeniería
genética: una sinergia peligrosa

Las empresas agrobiotecnológicas, de
combustibles agroindustriales y de biología
sintética participan en la carrera
de desarrollar “cultivos climáticos” que
teóricamente secuestrarían dióxido de
carbono, reflejarían los rayos solares o soportarían
presiones ambientales atribuibles
al cambio climático, como calor extremo,
sequía, radiación UV y salinidad. Así, un
informe del 2008 del grupo ETC identificó
532 solicitudes de patentes sobre rasgos
diseñados con ingeniería genética para
adaptación al cambio climático. Las más
grandes empresas químicas del mundo
(BASF, Monsanto, DuPont, Dow, Bayer
y Syngenta) están desarrollando “cultivos
OGM climáticos”.

En 2008, BASF y Monsanto se lanzaron
juntas en una empresa de riesgo compartido
a financiar la investigación agrícola
más cara de la historia, 1.500 millones de
dólares para desarrollar cultivos “climáticos”,
y en 2010 invirtieron 1.000 millones
de dólares más en el desarrollo de semillas
OGM listas para el cambio climático.

En octubre de 2013 Monsanto compró
Climate Corp. por 930 millones de dólares.
Se trata de una empresa líder en acumulación
histórica de datos de cosechas
ligadas los eventos meteorológicos, y que
se dedicaba a los seguros meteorológicos
agrarios en EE UU [15].

Según un informe del ISAAA (International
Service for Acquisition of Agrobiootech
Applications), entre 2013-2014
en EE UU se pasó de 50.000 hectáreas
del maíz tolerante a sequía Droughtgard
a 250.000.

Como advierte el grupo ETC, que se
produzcan industrialmente cultivos “listos
para el cambio climático”, controlados por
un pequeño número de empresas transnacionales
apoderadas de la cadena industrial
de alimentos, tendrá consecuencias muy
serias tanto para el cambio climático como
para la seguridad alimentaria.

Notas y referencias

1 Esta es la definición que utiliza el grupo ETC (www.etcgroup.org) en su informe Geopiratería. Argumentos contra la geoingeniería, del que procede buena parte de la información de este artículo.

2 http://www.motherjones.com/politics/2013/07/ciageoengineering-control-climate-change

3 http://www.nature.com/news/policy-start-researchon-climate-engineering-1.16826

4 http://www.etcgroup.org/content/announcing-launchgeoengineeringmonitororg

5 http://arxiv.org/ftp/arxiv/papers/0907/0907.5140.pdf

6 http://www.etcgroup.org/es/content/geoingenier%C3%AD-experimentos-cuestionados-enreuni%C3%B3n-de-la-onu-en-nairobi

7 www.weatheronline.co.uk/reports/philip-eden/Lynmouth-Flood-man-made.htmen.wikipedia.org/wiki/Lynmouth_Flood

8 en.wikipedia.org/wiki/1972_Black_Hills_flood http://www.weathermodification.org/publications/
index.php/JWM/article/viewFile/166/212

9 http://mdc.ulpgc.es/cdm/singleitem/collection/MDC/id/43932/rec/76 y http://mdc.ulpgc.es/cdm/singleitem/collection/MDC/id/43934/rec/78

10 http://elpais.com/diario/2006/06/29/madrid/1151580264_850215.html

11 http://www.magrama.gob.es/ministerio/pags/biblioteca/revistas/pdf_plagas%2FBSVP-11-01-163-171.pdf

12 Convenio ENMOD. https://www.icrc.org/spa/resources/documents/misc/ treaty-1976-enmod-convention-5tdm2l.htm

13 Informe de Tamzy J. y otros, agosto de 1996. http://www.guardacielos.org/users/1/Documentacion/Poseyendo_el_clima_en_2025.pdf

14 Times 23-11-2000

15 http://www.monsanto.com/features/pages/monsantoacquires-the-climate-corporation.aspx

2 thoughts on “Geoingeniería y modificación del clima”
  1. Geoingeniería y modificación del clima
    Ya estamos con el típico articulo magufo.

    1. Geoingeniería y modificación del clima
      Eres un personaje típico del sistema,solo sirves para insultar y para protestar pero para nada más.Si en algo está equivocado el artículo,critícalo con una argumentación que esté basada en hechos comprobables,pero no criticar por criticar para nada.
      Está sociedad postindustrial(?) es una maravilla en crear seres nada,pero no vale para otra cosa,

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