
… de que esta pequeña joya saliera a la venta. Yesterday se presentó en el mercado como uno más entre tantos productos de consumo —así sucede con todo en occidente—, pero la belleza trasciende las leyes de la economía. Esta modesta obra se muestra insumisa al diente de quien todo pretende devorar, pues es, ni más ni menos, que una maravilla: una realidad disfrutable por quien pueda acercarse a ella, imposible de poseer por muchos beneficios que genere.
Desprovista de artificio, Yesterday es la muestra del poder de la intuición, de la sencillez que ignora, por superfluo, al artificio. Es melancolía pura, melodía descriptiva que se convierte en lamento, una recreación necesaria en lo perdido sin la cual nunca ganaremos nada.
Y callo, pues mis palabras de poco sirven…
Colgado de la Luna