
Reproducimos este comentario anónimo recibido en el artículo colgado en Tortuga: «El sistema quiere que sea Tsipras quien aplique el rescate en Grecia»
En él su autor reflexiona sobre unas declaraciones de Alberto Garzón a raíz de la aceptación del rescate por parte del actual gobierno griego. Garzón, aunque dice que había otras alternativas, viene a justificar en lo sustancial
la bajada de pantalones de Syriza porque las consecuencias de salir del euro -dice- no son asimilables por un gobierno de «izquierdas». Palabras del líder
de Izquierda Unida que, según declaraciones similares, muy bien podrían ser suscritas también por la cúpula de Podemos. Nota de Tortuga.
La discrepancia está entre quien quiere pelear dentro de la Unión Europea -esperando provocar un efecto dominó de solidaridad entre gente en el mismo barco- y quien no teme salir a nadar a mar abierto (fuera del euro, fuera de la Otan, fuera…). En esta entrevista, Alberto Garzón reconoce que la izquierda en Spain no sabe nadar, y eso porque ¡no tiene confianza en la gente!: http://larepublica.es/2015/08/22/alberto-garzon-habia-alternativas-a-lo-que-ha-hecho-syriza-en-grecia/
Atención a lo que dice Garzón:
«Las opciones son tres. En primer lugar, la salida del euro. Frente a lo que algunas tesis defienden, no supone la recuperación de la soberanía. ¿Acaso España era soberana con la peseta? Esa medida, de implicaciones inmediatas, sí supone la recuperación de la política monetaria y de sus instrumentos. Pero no modifica la estructura económica, con lo que habría que financiar las importaciones con una nueva moneda –más devaluada. Lo probable es el ajuste brutal –bajadas espectaculares de salarios y pérdida muy considerable del nivel de vida material- y, en todo caso, la esperanza de recuperarse en una década a partir de una concepción casi stajanovista del trabajo. Personalmente considero que la frustración que acompañaría sería difícilmente gestionable por la izquierda, pero mucho más fácil por la derecha y sus tesis populistas».
Y yo me pregunto, ¿por qué una formación de izquierdas tiene que tener miedo al trabajo duro para conseguir los bienes necesarios? ¿para qué tiene cuadros IU si no es para gestionar las cosas de manera que la gente sepa que hay alternativas a la derecha y para ganarse la confianza de la gente? Me parece oportuno que se recuerde que un partido político no es un sindicato corporativo de gente que se «opone a los recortes» cuando los recortes han hecho peligrar sus profesiones de clase media…
Los peligros de salir del euro según la izquierda institucional española
En este vídeo, los argumentos del difunto Pedro Montes, economista de izquierda, para salir del euro: http://youtu.be/2SvFiegc54w
Pedro montes echó sus últimos años en esta batalla. Aún así, en el libro colectivo de divulgación «Qué hacer con el euro» estaba en minoría frente a los coautores mas jóvenes.
Los peligros de salir del euro según la izquierda institucional española
«Romper esta Europa debería ser una obligación de la izquierda…» – Pedro Montes en un debate sobre «Qué hacemos con el euro”: http://m.eldiario.es/quehacemos/euro_debate_izquierda_que_hacemos_6_79152108.html
Los peligros de salir del euro según la izquierda institucional española.
PERO SI ES QUE ES IGUAL LO QUE SE DIGA O SE DEJE DE DECIR, SE TENGAN ARGUMENTOS O RAZÓN O NO.
PERO VAMOS A VER:
Si resulta, por ejemplo, que llega el experto de turno y dice: «hum, esta persona, que ha recibido tantos disparos de escopeta o de kalasnikov graves, etc., lo más probable es que muera».
Vale, bien, pero si resulta que ese «experto» contribuyó o contribuye a la gravedad de esa situación resultaría, es decir, RESULTA MUY BURDO TODO ELLO.
Pablo Iglesias y la salida del euro
En el peñazo de entrevista -como todas las de esa publicación- que le han hecho en Jotdown Pablo Iglesias dice lo siguiente:
«- ¿Otro de los marcos del que la realidad os impide escapar son la Unión Europea o el euro? Si son un límite para hacer ciertas políticas que quizá te gustaría llevar adelante, ¿por qué no ponerlos en cuestión?
… yo no soy revolucionario porque te diga «mira qué libros y que póster tengo detrás». El problema son las consecuencias políticas de poner eso en marcha. Yo sé lo que implica eso, no sé si habéis leído el libro Crisis de la eurozona de Lapavitsas, el griego que se integró en Unidad Popular; un economista. Es un libro que está muy bien, en el que defiende la salida del euro. Tengo todo el libro con anotaciones mías en plan: «Por favor, que un político le explique a este señor lo que implica lo que está diciendo». Está hablando de cuatro años de sacrificio en un gobierno que tiene que presentarse a las elecciones con unos medios de comunicación y unos aparatos del Estado hostiles. Eso no lo aguantan. Si tú asumes las consecuencias de salirte de la moneda única con la presión exterior y con la presión interior, y tienes que presentarte a unas elecciones, parece muy razonable que las vayas a perder. Y el único argumento que creo, con todo el respeto, que les queda a los defensores de esta posición es que crean que el pueblo entero se va a convertir en militante. O sea, que va a venir una militancia nacional griega o española o no sé qué, que va a asumir durante cuatro años sacrificios de verdad por defender la soberanía nacional. Yo no conozco ningún ejemplo histórico de eso… Desde mecanismos dictatoriales claro que puedes decir: «Pueblo, vas a aguantar ocho años con estas reformas que voy a hacer en el campo, con desplazamientos de población y con no sé qué porque te lo digo yo». Pero eso no es compatible con una cosa que a todos nos parece bien que son los procedimientos democráticos regulares. ¿Eso quiere decir que el enemigo nos ha puesto contra las cuerdas? Pues sí, nos han puesto contra las cuerdas. ¿Cómo se podría revertir eso, si es que se puede? Pues con un cambio en la correlación de fuerzas que implicaría la llegada a gobiernos, fundamentalmente, en países estratégicos. Por ejemplo, si los socialistas en Francia no fueran así como son y se parecieran un poco a de Gaulle o un poco más al Mitterrand del Programa Común de la Izquierda…»
También dice que las últimas elecciones catalanas fueron un partido Madrid – Barça y que ellos estaban con el árbitro (?) y que «En última instancia, la lucha de clases se expresa económicamente en el reparto de la tasa de ganancia. Esa tasa se tiene que repartir de otra manera, tiene que traducirse en derechos sociales y en que la gente viva mejor», es decir, que la lucha de clases tiene que ver con compartir los beneficios de las empresas y no con destruirlos.