
Tortuga
Los directivos de Navantia y el propio gobierno español no parecen preocupados de que la compañía estatal, dedicada a la producción de buques de guerra, cada año tenga un déficit millonario.
Lejos de tomar medidas (reconvertir la empresa, cerrarla…) se aseguran de que el dinero de los impuestos siga circulando por las venas abiertas de esta compañía. Es de sospechar que las comisiones que puedan lograrse de este ingente tráfico de dinero irán a parar a los adecuados bolsillos.
En este caso son 60 los millones, que dicen que van a gastar en la inquietante, por opaca y poco controlable, partida de I+D+I. Directivos de la compañía señalan que dedicarán el dinero a investigar cómo mejorar sus procesos de fabricación y también en el diseño de su futura fragata, la F-110, con la que esperan algún tipo de soñado remonte económico en algún futuro. Mucho nos tememos que esos 60 millones de fácil no justificación van a terminar saliendo de nuestros bolsillos.
Tortuga.