Juan Carlos Patiño, concejal de Izquierda Unida ha anunciado su pase al grupo mixto del Ayuntamiento de San Miguel de Salinas, abortando así cualquier intento de las formaciones de izquierda en esta Corporación de presentar una moción de censura contra el actual equipo de gobierno del alcalde Ángel Sáez y con sus tres regidores del Partido Popular a los que se suman dos ediles repartidos en dos grupos independientes, Partido de San Miguel y Partido de San Miguel Independiente, frente a los cinco de la oposición (3 PSOE y 2, hasta ahora, de Izquierda Unida).
Precisamente con el edil de San Miguel Independiente, Manuel Pérez, en el equipo de gobierno, había iniciado conversaciones el grupo socialista en el Ayuntamiento. Con este concejal, los tres del PSOE y los dos de Izquierda Unida, se podría haber arrebatado la mayoría al Partido Popular a través de una moción de censura. Antes de que esta posibilidad se fraguara, Juan Carlos Patiño, de Izquierda Unida, «ha recibido presiones de un grupo de empresarios inmobiliarios», según fuentes de su propia formación con el fin de abandonar el grupo y frustrar cualquier intento de cambio de gobierno que daría al traste con los planteamientos urbanísticos actuales del Ayuntamiento.
El Consistorio de está pequeña localidad del sur de Alicante, de tan sólo 3.500 habitantes, está ultimando la liberación inminente de más de 30 millones de metros cuadrados (3.000 hectáreas, el 54% de la superficie del término) en los que, aparte de tres campos de golf proyectados, podrían construirse hasta 70.000 viviendas. Esta circunstancia, agravada por el hecho de que de los 30 millones de metros cuadrados 13 millones (1.300 ha) constituyen espacios forestales y agrícolas incluidos en el espacio natural de Sierra Escalona, del que se ha pedido su protección inmediata por constituir un santuario excepcional para diversas especies de aves rapaces (entre ella el Aguila Perdicera, amenazada a nivel mundial), había llevado a PSOE e IU a unirse a grupos ecologistas y a la Asociación de Vecinos de San Miguel en su denuncia a este planteamiento de crecimiento por considerarlo «un paradigma de la insostenibilidad ambiental» en una población ya sobrepasada por las 18 urbanizaciones con numerosas deficiencias desperdigadas por su término.
La fuga del concejal de izquierda unida al grupo mixto frustra así el intento de preservar un reducto como éste de la suerte de devastación que está corriendo todo el levante español, en especial el sur de Alicante.