
DIARIO DE LA MAÑANA
Tiene un rato
la prensa del bar
durante el desayuno
y en medio del bullicio
lee por ejemplo
que un tipo
se suicidó
a dentelladas
en una celda policial
mordiéndose una muñeca
y
murió desangrado
más abajo alguien afirma
– una fuente autorizada –
que
fue un accidente
que los funcionarios de guardia
no le dejaron morir y
que no veían
de ninguna manera en la tele
la Champion Leage
que el
muerto era un yonki
un loco peligroso o
– da al fin a entender –
una
mierda rabiosa
con síndrome de abstinencia
y dientes de escualo
y dobla
el periódico
las diez
y lo deja en la barra
y ya lo manotea alguien
para ve cómo
quedó el Real Madrid
un trago de agua
o dos
o tres
a cero
y vuelve a la oficina
mañana más
periódica y espantosa
nutrición.
SINDIOS
A Huasi, con gratitud
El poema que anoche leíste
y ahora no dices está en el buche
de
alcohol a granel
o querosén de la tierra
y se lo lleva el trago primero
del día
quemándolo descarriladamente
garganta abajo
hacia el estómago
roto
que se descompone como siempre
y a las ocho y cuarto
Manolo
-que
hoy volverá¡ refunfuñando a fiar-
repone tacañamente en el suelo
el
serrín para los escupitajos
y le da igual que te sientes
en el WC a un
palmo
de los excrementos endemoniados
de los borrachos de ayer
porque
la cisterna del agua
no funciona
ni nunca lo hizo
para que lo mismo
nadie repare en la cuerda sucia
que pende con soltura
y así no piensen
en ahorcarse
y las ocho y media
y las toses de los asiduos
y
desocupados
que van llegando como pueden
para abrevar el vino barato
mientras arrugas
el papel de periódico
-no es higiénico y qué mierda
importa-
donde el Bush y el Papa
y la Muerte Hija de Puta
con sus
bombas y balas
por ahí por el mundo
ahora o en este momento
pero que
vendrá¡ sin la menor duda
con su guadaña bien afilada
a este tabernucha
de, nunca mejor dicho, mala muerte
cuando quiera
– está¡ en su casa, por
supuesto –
y vuelves al mostrador
a por otro vaso
con buenos días
caballeros
y solo nos faltará¡ Dios
entonces
para que para
de un reputa
vez
la jodida abuela
pero todos sabemos
– y el cubo sin agua –
que
está perdonado
el pobre
ya que aparte de ser abstemio
alguien enterado
dejó dicho
que la gran disculpa que tiene
siempre
para estos casos
es
que
no
existe.