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Comunicado de Corriente Roja: Ante la aprobación por el Congreso de Diputados del Proyecto de Ley Orgánica de la Defensa Nacional el pasado 15 de septiembre, Corriente Roja manifiesta:
Esta Ley Orgánica supone un intento de legitimación y de legalización de la
política militarista del gobierno español y un paso más en la integración de
nuestro ejercito en los proyectos de dominación mundial liderados por el
imperialismo norteamericano. Con este proyecto se pretende vender a la
opinión pública un cambio radical en la política militar del gobierno
Zapatero que se traduciría en una suerte de «intervencionismo humanitario» y
en la subordinación de todas las decisiones que tome el gobierno al arbitrio
de unas supuestas instituciones internacionales imparciales y justas, y a las
decisiones del parlamento.
Debemos, en primer lugar, denunciar la falacia que supone hablar de un giro
o un cambio significativo en la política de defensa del Estado Español. La
subordinación, no solo al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que avaló
las intervenciones la primera guerra del Golfo o en Afganistán, sino a las
decisiones de una organización tan poco neutral y democrática como la OTAN
queda clara en varios párrafos de la ley, baste un ejemplo: «Las misiones en
el exterior deberán estar autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas o acordadas, en su caso, por organizaciones internacionales de las
que España forme parte, particularmente la Unión Europea o la OTAN, en el
marco de sus respectivas competencias».
En cuanto al control democrático y al papel del parlamento en la toma de
decisiones, otra mentira más, se afirma en el Proyecto de Ley que: «Las
Cortes examinarán la participación de las Fuerzas Armadas en misiones fuera
del territorio nacional y se realizará una consulta no determinante si fuera
posible, y si no es así, debido a la urgencia de la misión el gobierno
someterá al Congreso la decisión tomada»
Si todo esto es grave y más que suficiente para un rechazo frontal e
inequívoco a este proyecto de ley, lo es aún mas la falta de ningún tipo de
alusión al tema de las bases militares, llamadas de utilización conjunta., en
nuestro país y a su uso discrecional por parte del gobierno USA. Esto indica
que las bases continuarán siendo elemento indispensable, como ya lo fueron en
los respectivos ataques, para el mantenimiento de la ocupación en Iraq y
Afganistán, y en futuros proyectos intervencionistas, con autorización o no
de OTAN y Naciones Unidas, del imperialismo estadounidense.
No se puede intentar vender, con mínimos visos de credibilidad, desde el
gobierno un cambio de política de defensa hacia el humanitarismo y la no
agresión, con una Ley Orgánica que reafirma la atribución al Ejército del
carácter de «garante de la integridad territorial de España», que confirma la
aceptación del actual marco de la OTAN, con la consiguiente aceptación de la
posibilidad de actuación fuera de los límites territoriales de la
Organización y que insiste en el mantenimiento del carácter militar de la
Guardia Civil. Y no podemos otorgar ninguna credibilidad al gobierno Zapatero
fundamentalmente por sus hechos, no es una cuestión de talante. El «cambio de
cromos» con la administración Bush que supone la implicación a fondo de las
tropas españolas en el mantenimiento de la ocupación en Afganistán, aliviando
así a las fuerzas estadounidense que pueden emplearse en otros frentes, o la
colaboración en Haití para el mantenimiento del gobierno títere de los
norteamericanos y los franceses demuestran bien a las claras la hipocresía y
la doble moral del gobierno del PSOE que impide, a través de la intervención
militar, el ejercicio de la autodeterminación de los pueblos afgano y
haitiano.
Frente a esto nos encontramos con una aceptación y el voto favorable de
Izquierda Unida que no nos sorprende, y que se inscribe en un imparable e
irreversible proceso de abandono de cualquier tipo de proyecto político
alternativo por parte de la coalición. Una IU que traiciona así sus
principios fundacionales y su mismo código genético al tratarse de una
formación animada y surgida al calor de las movilizaciones contra el ingreso
de nuestro país en la OTAN. La necesidad, asfixiante, de presencia
institucional y la subordinación económica al PSOE pueden más que unos
principios a los que no importa pisotear. Quién paga manda.
La respuesta de la izquierda consecuente y alternativa debe ser de oposición
frontal y sin ambages a esta Ley Orgánica y al modelo militar que se nos
presenta. Esta respuesta se debe traducir y llevar a cabo en el principal
ámbito en el que la izquierda puede y debe dar la batalla: en la movilización
popular. Debemos empeñarnos en explicar a los muchos que se movilizaron
contra la guerra y la intervención en Iraq que la lucha continúa y que el
imperialismo sigue atacando y sojuzgando con la misma intensidad a los
pueblos que no se someten a sus dictados, y que el imperialismo español, de
segundo o tercer orden, desde la defensa de sus intereses, actúa como
cooperador necesario en las aventuras y agresiones imperiales. El pueblo del
«No a la guerra» debe volver a inundar las calles y a hacer sentir que un
futuro en paz está solo en nuestras manos. En este sentido llamamos a todos y
todas a movilizarnos el próximo dos de octubre acudiendo a la Marcha a
Torrejón.
Madrid, 22 de septiembre de 2005
CORRIENTE ROJA
> Corriente Roja ante la Ley Orgánica de Defensa Nacional
estais arreglados, corrientes rojas ajajajajajajajajajajajajajajaja. Menos mal que soys cuatro aburridos sin otra ocupacion mas que vuestras paranoias idealistas.
Por cierto acaban de sacar los presupuestos, para vuestra tranquilidad deciros que seguimos con un pauperrimo presupuesto defensa subido unicamente en un misero 6%.
Mientras tanto marruecos y argelia se arman hasta los dientes y noche tras noche nos asaltan cientos de delincuentes en potencia por Melilla, a la vez que el gobierno mira para otro lado…
Iros a vivir a Cuba, y dar recueros a Fidelito