
OTAN NO, Bases Fuera!
Sobre la Ley Orgánica de la Defensa Nacional
La política de defensa del Sr. Zapatero
Willy Meyer/Coordinador Ejecutivo Política Internacional IU / 29 sep 05
El 15 de Septiembre se aprobaba en el pleno del Congreso de los Diputados el Proyecto de Ley Orgánica de la Defensa Nacional, uno de los instrumentos que permite la aplicación de la Directiva de Defensa Nacional 1/2004 formulada en su día por el Presidente Zapatero donde se establecen las líneas generales de la política de defensa en relación a las amenazas, la respuesta a las mismas y la opción de las alianzas para combatirlas.
En términos de los sistemas de seguridad, la Directiva de la Defensa es el marco estratégico donde se desarrollará nuestra defensa nacional. Es “la barra” donde “colgarán” todas las leyes previstas relativas a la organización de la defensa nacional, el volumen de fuerza, los diferentes sistemas de armas y el gasto militar necesario.
Dada la importancia de esa Directiva, IU defiende que corresponda a las Cortes Generales su elaboración y aprobación y no como hasta ahora, que es competencia exclusiva del Presidente del Gobierno. Hasta la llegada al gobierno del PP (1996), la directiva se consideraba un documento clasificado y, por tanto, ni siquiera se comunicaba a las Cortes Generales.
Directiva de Defensa 1/2004: La opción estratégica del Sr. Zapatero
El escenario estratégico.-
El Sr. Zapatero reconoce que «los atentados de Nueva York, Madrid o Beslan han evidenciado que, frente a los nuevos riesgos y amenazas, la superioridad militar tradicional no constituye un factor de disuasión eficaz, ni garantiza más seguridad automáticamente. Tampoco asegura una prevención efectiva contra ataques terroristas, ni evita el riesgo de proliferación de armas de destrucción masiva”.
Reconocida esa realidad que compartimos y venimos denunciando desde la desaparición del Pacto de Varsovia (1991), correspondería a ese análisis anteponer un nuevo sistema de seguridad que permita la transición a un sistema de seguridad desmilitarizado, sin alianzas militares, optando por el desarme y la prohibición y destrucción ecológica de todo el arsenal de armas de destrucción masiva, reduciendo los ejércitos nacionales y el gasto militar.
La respuesta al terrorismo debería encomendarse al “espacio civil”, al policial, a los servicios de inteligencia, así como al poder judicial desde una concepción garante de los derechos civiles. Este nuevo sistema debería también dar respuesta al primer motivo de inseguridad en el mundo: el hambre y la pobreza.
Pues bien, el Sr. Zapatero opta por un sistema continuista donde «la lucha contra el terrorismo es clave en la estrategia de las organizaciones internacionales de seguridad y defensa».
Marco de la seguridad y la defensa de España.-
La militarización de la seguridad, el continuismo en materia de alianzas hace determinar al Sr. Zapatero que nuestra seguridad, la seguridad europea «es compatible con una relación transatlántica robusta y equilibrada (…) Los aliados de ambos lados del Atlántico compartimos y defendemos los mismo principios y valores (…) España es un aliado firme y comprometido con la Alianza Atlántica, que además mantiene una relación estrecha y consolidada con los EE.UU.» y añade: «debemos estar en condiciones de poder participar con determinados países, si así se decidiese, para el desarrollo de capacidades militares mas exigentes».
La actuación de nuestras Fuerzas Armadas en el exterior requerirá el cumplimiento de una decisión previa de Naciones Unidas “o, en su caso, de otra organización multinacional de las que España forma parte», es decir, la OTAN.
Lo más grave de la Directiva de Defensa es precisamente que, tras la práctica de la guerra preventiva de G. W. Bush y su política exterior, concluye que en España compartimos sus principios y valores y nos vinculamos, por tanto, a su política de seguridad. Pero, ¿qué principios y valores compartimos? Resumamos brevemente los principios y valores de la política exterior norteamericana:
• El uso de la fuerza al margen del derecho internacional, esto es, la guerra preventiva.
• No suscribir el Tratado de Ottawa de prohibición de minas antipersonas.
• Dificultar el Tratado de París de Prohibición de armas químicas de destrucción masiva.
• No cumplimiento del Tratado de Viena en relación a los Tratados Internacionales.
• No cumplimiento del acuerdo de uso de sistemas antimisiles balísticos.
• No ratificación del Protocolo de Kyoto.
• No ratificación del Tribunal Penal Internacional.
• Incumplimiento del Convenio de Ginebra en relación a prisioneros de guerra.
• Abandono de la Conferencia de Naciones Unidas contra la esclavitud.
• Acciones reiteradas contra el papel de NNUU en el mundo.
• Autorización a sus servicios de inteligencia para la eliminación física de cualquier persona “incomoda” para la administración norteamericana.
• Acciones desde el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional para empobrecer todavía más a los países en vías de desarrollo.
El Sr. Zapatero quiere mantener una relación estrecha y consolidada con los EE.UU. que ya ejerció desde la oposición al gobierno del PP votando favorablemente la actualización y renovación del Tratado Bilateral en relación a las bases de Rota y Morón aumentando sus capacidades militares y permitiendo la actuación de sus servicios de inteligencia. Además, se pone a la cabeza europea para predisponerse a aumentar las capacidades militares de los estados miembros, esto es, lo que en la directiva se denomina la necesidad de determinar “nuestro nivel de ambición militar”. Por cierto, el Ministro de Defensa presenta en esa línea unos presupuestos con un aumento significativo del gasto militar.
Finalmente, la actuación de nuestras Fuerzas Armadas en el exterior requerirá de dos condiciones: que exista una decisión previa de Naciones Unidas o bien que, lo solicite otra organización multinacional como la OTAN.
Asimismo, se puede dar la circunstancia, porque así lo prevé el Nuevo Concepto Estratégico de la OTAN (1999), que la misma requiera una acción militar sin el consentimiento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y que el gobierno español esté dispuesto a su aceptación.
Esta es, de forma resumida, la opción del Presidente Zapatero en materia de la estrategia de la Defensa que deberá concretar en distintas iniciativas legislativas, como la recién aprobada Ley Orgánica de la Defensa Nacional.
Ley Orgánica de la Defensa Nacional.-
Como decía al principio, esta Ley es la consecuencia práctica de la Directiva que acabamos de resumir, que concreta la organización de nuestras Fuerzas Armadas para cumplir sus objetivos estratégicos.
Su Artículo 6 determina que es el Presidente de Gobierno quien de forma específica formula la Directiva de Defensa Nacional donde se establecen las líneas generales de la política de defensa y las directrices para su desarrollo.
En este punto, cabe recordar la posición de IU dicha anteriormente, favorable a que sean las Cortes y no el Presidente quien elabore y apruebe formalmente la Directiva de Defensa. La estrategia de la seguridad debe recaer en los representantes de la soberanía popular.
En su Artículo 17, referente a las misiones de las Fuerzas Armadas y su control parlamentario, se produce un avance significativo en una de las reivindicaciones que hemos mantenido en IU desde la primera guerra del Golfo, la guerra de Yugoslavia y la guerra de Irak: la exigencia que fuera el Congreso de Diputados la institución que tuviera que autorizar previamente la proyección de fuerza armada al exterior. En este sentido debemos valorar muy positivamente este avance.
Desgraciadamente, el que un estado requiera o no la autorización de su parlamento para el envío de tropas al extranjero no determina la orientación de su política de defensa y seguridad. Incluso la propia Ley prevé en este artículo en su punto 3 que cuando la solicitud de envío de tropas al extranjero por compromisos internacionales se produzca por procedimiento de urgencia y «no fuera posible realizar la consulta previa, el Gobierno someterá al Congreso de los Diputados lo antes posible la decisión que haya adoptado para la ratificación, en su caso”.
Conviene recordar que la Unión Europea prevé la organización de un Grupo de Combate que pueda realizar dos operaciones simultáneas a 6.000 Km. , donde España contribuiría con un 10% de la fuerza, un máximo de 6.000 profesionales. El tiempo establecido desde que se toma la decisión de enviar tropas europeas fuera de la UE es de 5+10 días (cinco para tomar la decisión, diez para enviarlas), es decir, que en el marco de la UE previsiblemente la autorización se someterá a consideración después del envío.
En su Articulo 19, cuando concreta las condiciones de las misiones en el exterior de las Fuerzas Armadas sostiene en el apartado “a” que deberán ser realizadas por petición expresa del Gobierno del Estado en cuyo territorio se desarrollen o autorizadas por las Resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas o acordadas por organizaciones internacionales de las que España forme parte, esto es, la Unión Europea o la OTAN.
En este apartado, siguiendo la orientación de la Directiva de Defensa, el Consejo de Seguridad de la onU se pone, desgraciadamente, al mismo nivel de petición que la OTAN.
En su Artículo 23 reafirma el carácter militar de la Guardia Civil que, como bien es sabido, desde IU defendemos su desmilitarización en el marco de un nuevo sistema policial civil y federal.
En su Artículo 26 no modifica la ubicación administrativa del Centro Nacional de Inteligencia en el Ministerio de Defensa y como es de prever, no se procederá como defiende IU a ubicarlo en Presidencia con control parlamentario con su correspondiente comisión ad hoc.
Finalmente, en su Artículo 31 la Ley aboga por promover el desarrollo de la cultura de defensa para que la sociedad conozca, valore y se identifique con el esfuerzo de nuestras Fuerzas Armadas en la salvaguarda de nuestros intereses. Este planteamiento fue propuesto en su día por el gobierno del PP cuando se aprobó el dictamen de la Comisión Mixta Congreso y Senado para la profesionalización de las Fuerzas Armadas. En aquellos días organizamos desde IU múltiples iniciativas en contra de incentivar en la sociedad civil la cultura de la defensa y no la de la paz.
Por todas estas razones, modestamente entiendo que fue un error el haber votado favorablemente la Ley de la Defensa por parte de nuestros tres diputados en el pleno del Congreso celebrado el 15 de Septiembre.
Nuestro modelo de seguridad es incompatible con esa Ley y nuestro voto debería haber sido el de la abstención. De esta manera, habríamos reconocido el avance que supuso la aparición del Congreso como figura clave en el envío de nuestras Fuerzas Armadas al extranjero, pero lo habríamos hecho desde una posición autónoma, alternativa y antinuclear, propia de nuestro modelo de seguridad.
Lamento que dada la trascendencia de esa Ley no hubiésemos podido discutir y decidir en los órganos de IU la posición al respecto.
En cualquier caso y sin dramatismos, pues no es la primera vez que una votación realizada por los compañeros diputados genera discrepancias, lo importante es que nuestra posición alternativa en esta materia sigue viva y entrelazada con los movimientos contra la guerra. No es casual que IU haya nacido al calor del referéndum de la OTAN.
El «OTAN NO, BASES FUERA» no es una antigualla, sino todo lo contrario: es más actual y necesario que nunca.
Willy Meyer/Coordinador Ejecutivo Política Internacional IU
http://www.pce.es/pcei_pl.php?id=677
> Willy Meyer: «La política de defensa del Sr. Zapatero»
Pero se da voz a los comunistas? La idelologia politica mas sanguinaria y espeluznante del planeta tierra? A claro que esta el tema de su marketing..si sale un partido de derechas=fachas, si sale un partido no ya de izdas si no comunista = culto.
Claro claro..