
Purificación González de la Blanca
Ojos para la Paz
Líbano, Palestina, las antiguas repúblicas de Yugoslavia, Congo, República Centroafricana, Haití, Liberia, Sudán del Sur, Costa de Marfil… Las acusaciones de violaciones de mujeres y de niños por parte de los Cascos Azules de la ONU y/o las llamadas “misiones de paz” han sido una constante a lo largo de los años.
¿Cuál es la misión de los Cascos Azules? Oficialmente, según definición, “son cuerpos militares encargados de crear y mantener la paz en áreas de conflictos, monitorear y observar los procesos pacíficos y de brindar asistencia a ex combatientes en la implementación de tratados con fines pacíficos. Actúan por mandato directo del Consejo de Seguridad de la ONU”. Y ya sabemos que el Consejo de Seguridad es el encargado de legitimar las agresiones planificadas por los Estados Unidos. Además, los Cascos Azules son mercenarios, mayoritariamente sin formación alguna pero muy bien retribuidos. Y la violación es un instrumento de las guerras…en las que se instalan las “misiones de paz”.
A finales de 2010, la ONU tenía 120.000 militares desplegados en todo el mundo. 5.000 de ellos en Eslovenia. Mientras que la OTAN desplegó a 60.000 soldados solo en Bosnia.
“Lo normal es que las mujeres sean violadas a un centenar de metros de la base militar de la ONU o que los propios miembros de la ONU las violen. Hechos silenciados o amortiguados por Occidente e ignorados por la ONU salvo en casos de presión mediática excesiva. Esa es la ONU, la que pretende dar lecciones al mundo mientras obvia investigar los abusos sexuales y actos infames de sus propios militares en África, en muchos casos europeos. Basta recordar los cascos azules que ofrecían galletas por sexo oral o aquellas menores que fueron obligadas a tener relaciones con un perro a cambio de dinero. Y hay mucho más”, afirma Luis Gonzalo Segura, ex teniente del ejército de Tierra.
Cuando se conoció el caso de la supuesta violación de un joven haitiano por parte de Cascos Azules uruguayos en el país caribeño, salieron a la luz otros incidentes sobre delitos sexuales cometidos en zonas en las que la organización ha desplegado misiones:
2003: Soldados de Nepal fueron acusados de cometer abusos sexuales en la República Democrática del Congo. Seis agentes fueron encarcelados.
2004: Dos soldados de las fuerzas de paz de la ONU fueron repatriados tras haber sido acusados de abusos en Burundi.
2005: Soldados de la ONU fueron acusados de violaciones y abusos sexuales en Sudán.
En mayo de 2005, el entonces secretario general de la ONU, Kofi Annan, informó que las denuncias de abuso y explotación sexual cometidos por miembros de la organización habían aumentado a más del doble en 2004. Ese año se registraron un total de 121 denuncias de explotación y abusos sexuales, en 105 de las cuales estaban imputados cascos azules. Poco antes de abandonar su cargo como secretario general de la ONU pidió que en las misiones de paz se implementara una política de «tolerancia cero» frente a abusos sexuales. “Porque ha habido crímenes tales como violaciones, pedofilia y tráfico de seres humanos», dijo Annan.
2006: Personal de la ONU es acusado de violaciones en Haití y Liberia.
2007: La ONU abrió una investigación sobre abusos sexuales en Costa de Marfil cometidos presuntamente por sus cascos azules.
Casi la mitad de las denuncias contra soldados estaban vinculadas con relaciones sexuales con menores de edad y 15%, con violaciones y agresiones sexuales.
En 2007, el periodista del servicio africano de la BBC, Martin Plaut, recordó que soldados marroquíes y uruguayos habían sido implicados en abusos de menores de edad en el Congo.
«No es la primera vez que (cascos azules marroquíes) enfrentan cargos. Hace dos años, seis de sus contingentes en Congo fueron arrestados por abusar de niños. Y no estaban solos. Con los marroquíes cayeron soldados de la ONU de otros países, desde Sudáfrica hasta Uruguay», dijo Plaut.
En 2008, la organización no gubernamental Save the Children emitió el estudio clic: “No one to turn to” (Nadie a quién recurrir), en el que exploró las denuncias de explotación y abusos sexuales de niños por parte de cascos azules y trabajadores de organizaciones internacionales de ayuda. «Soldados asociados con el Departamento de Operaciones de Paz de la ONU (DPKO, por sus siglas en inglés: UN Department of Peacekeeping Operations) fueron identificados como una fuente de abuso en algunos de los lugares donde llevamos a cabo nuestro trabajo de campo, particularmente en Haití y en Costa de Marfil», señala el documento.
De acuerdo con Save the Children, los soldados de las fuerzas de paz ejercen influencia en las comunidades en las que están prestando servicio, especialmente en niños y jóvenes. Esto se debe principalmente al hecho de que al estar armados proporcionan seguridad física en contextos de extrema fragilidad, pero además disponen de dinero. “Por otra parte, las fuerzas de paz cuentan con un significativo número de militares con actitudes discriminatorias hacia las mujeres», explica en el estudio la organización.
En 2015 la ONU registró 69 casos de abusos sexuales de Cascos Azules.
Realmente ¿Para qué sirven? O, mejor, ¿A qué fines sirven los Cascos Azules?