El Juzgado de lo Penal de Alacant también impone una pena de 6 meses a una mujer de Alcoi que los guardaba en su casa

M. Candela, Alcoi

Un vecino de Alcoi, de 32 años, ha sido condenado a tres meses de prisión por un Juzgado de lo Penal de Alacant, como autor material del robo de las figuras de los siete enanitos del asilo de San José, perpetrado el día de Reyes de 2004. Otra persona, en este caso una mujer, ha sido condenada a 6 meses por un delito de receptación, ya que en su domicilio de Alcoi fueron hallados los enanitos.

Los hechos ocurrieron el 5 de enero de 2004, en el jardín del asilo. Las Hermanitas de los Ancianos de los Desamparados detectaron que las figuras de los siete enanitos que adornaban su jardín habían desaparecido; de inmediato, notificaron el hecho a la Policía Local y, simultáneamente, guardaron la imagen de Blancanieves, por si los ladrones regresaban. Curiosamente, la Guardia Civil de Cocentaina resolvió el caso y recuperó las imágenes, sin tener conocimiento previo del hecho: a raíz de una detención, obtuvo un testimonio de dónde estaban depositados los enanitos y quién los había robado.Esta operación implicó la detención de un hombre y una mujer, en el primer caso por el robo y en el segundo, por un delito de receptación, al haberse hecho cargo de los siete enanitos. Tras la instrucción del sumario en el Juzgado de Instrucción número 2 de Alcoi, la vista del caso se celebró recientemente en el Juzgado de lo Penal número 6 de Alacant.

Allí, el autor material, según indicaron fuentes cercanas al caso, aceptó una pena de 3 meses de prisión por el robo, aunque fue después de una rebaja de condena de dos grados por enajenación mental transitoria. En cambio, la mujer acusada de receptación fue condenada a seis meses de prisión, a pesar de que alegó que era ajena a lo ocurrido. Ninguno de los dos ingresará en prisión, según las informaciones recabadas.

Las Hermanitas de los Ancianos Desamparados recuperaron inmediatamente los enanitos, tras acudir con su furgoneta a la casa en que fueron hallados, y los volvieron a colocar en el jardín del asilo San José, junto con la imagen de Blancanieves, aunque sin descartar introducir algún tipo de sujeción para evitar la posible repetición de los hechos.