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La Asamblea Contra el TAV abandonó ayer al mediodía el espacio reivindicativo instalado frente al Ejecutivo de Lakua en Gasteiz para dirigirse a la delegación del Gobierno español. Una vez allí, dos miembros se encadenaron a los barrotes de dicha sede para mostrar su «rotundo rechazo» al proyecto y «poner de manifiesto» que de persistir «en la imposición» del mismo, «el conflicto continuará y crecerá».

Estuvieron acompañados por decenas de personas y una pancarta en la que se podía leer ‘‘Desarrollismo txikitzailea gelditu!». A la media hora de iniciar la protesta, se personaron en el lugar varias patrullas de la Ertzaintza e identificaron a los encadenados. La acción concluyó pasadas las 14.00.

«Feroz agresión»

La Asamblea Contra el TAV manifestó que dicho macroproyecto supone una «feroz agresión» no sólo al entorno sino también al propio modelo de sociedad. Señaló, en este sentido, que es necesario «cuestionar» el modelo social que hay en la «trastienda» del citado tren y denunciar, además, que la alta velocidad «obedece al sistema de falsas necesidades al que nos someten el capitalismo industrial y la sociedad del consumo».

Ya por la tarde, los opositores a la construcción de dicha infraestructura realizaron una cacerolada frente al Palacio de Ajuria Enea. Ambas acciones se enmarcan en la dinámica de denuncia que se está llevando desde el espacio reivindicativo convocado por AHT Gelditu! Elkarlana en Gasteiz.