
El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, se ha quedado sin la medalla de oro que el Congreso de EE UU le iba a conceder por su apoyo a la guerra de Iraq. La iniciativa ha caducado al no ser aprobada dentro del plazo que prevé la ley, según publica El Periódico de Catalunya.
La historia de la medalla del Congreso de EE UU a José María Aznar comenzó apenas dos semanas después de que George W. Bush anunciara el fin de la guerra de Iraq, en mayo de 2003. Los patrocinadores de la iniciativa pretendían reconocer al ex presidente español su incondicional apoyo a Washington en la guerra contra Iraq, un ataque que era rechazado por la gran mayoría de los españoles.
En diciembre de 2003, meses antes de las elecciones generales del 14-M en España, el Gobierno popular, presidido por José María Aznar, contrató en secreto a la prestigiosa empresa norteamericana de abogados Piper Rudnick para, según se dijo entonces «impulsar los intereses de España en EE UU». Estos abogados se dedicaron a lograr el lleno en la sesión conjunta en el Capitolio en la que iba a hablar Aznar y en hacer contactos con congresistas para lograr el apoyo necesario para que la iniciativa pudiera ser tramitada.
El proyecto legislativo cumplió casi todos los trámites, e incluso llegó a encontrar un hueco en el calendario de la Unión para ser votada en pleno, algo que nunca ocurrió. Ahora el plazo que establece la ley ha caducado y los patrocinadores de la iniciativa no tienen planes de volver a pedirla, pese a que la legislación lo permite.