
La justicia civil condenó a un cabo primero de una comandancia de Castelló a un año de cárcel y 280.414 euros de multa mientras la Benemérita le abre un expediente disciplinario que el agente recurrió ante un tribunal militar.
Sergi Pitarch
La Guardia Civil saldará con la suspensión de tres meses de empleo la actuación ilegal de uno de sus cabos primeros en la provincia de Castellón al que pillaron con más de media tonelada de hachís. En un principio la sanción iba a ser de 20 días, aunque el Teniente General del Mando de Operaciones se la incrementó por una «falta grave», según una sentencia del Tribunal Militar Central a la que ha tenido acceso eldiario.es. La justicia civil lo había condenado a un año de prisión y el pago de una multa de 280.414 euros.
El Guardia Civil «Olegario» -según sentencia firme- fue sorprendido el 9 de agosto de 2002 aparcando una furgoneta en Burriana (Castellón) con 528 kilos de hachís para su venta valorados en 732.611,15 euros. Un día después, otra persona fue detenida con el coche del cabo primero «Olegario» con otros 289 kilos de la misma sustancia que tenían un valor de 389.048 euros. Por estos hechos, el agente fue condenado en sentencia firme por un tribunal civil a un año de prisión y al pago de una multa el 1 de julio de 2008 con la conformidad del Fiscal y las partes. Fue en ese momento cuando se inició el proceso de falta disciplinaria de la Guardia Civil.
Pero el agente había solicitado una excedencia y no fue hasta volver a incorporarse a la Benemérita que se le pudo abrir el expediente disciplinario. Tras años de investigación interna, la Benemérita acordó sancionarlo con la suspensión de tres meses de empleo. Pero el agente se opuso y presentó un contencioso-disciplinario militar contra esta resolución alegando que «se encontraba en excedencia cuando la condena fue firme», «la infracción había prescrito» y «la sanción era improcedente al haber cancelado los antecedentes penales».
Finalmente, el Tribunal Militar Central ha ratificado la sanción disciplinaria impuesta por el Teniente General Jefe del Mando de Operaciones. El proceso no ha tenido costas para el agente.
El Diario
La Guardia Civil suspende de empleo solo tres meses a un cabo al que detuvieron con media tonelada de hachís
¿Media tonelada en manos de un cabo de la G.C.
y un año de prisión que no se cumple?
Según el código penal, en el asunto de drogas,
ser agente de policía se ve malamente
y utilizar un coche o camión igualmente.
La cantidad de substancia es muy importante
y en este caso resulta ciertamente impresionante:
La condena por hachís tiene lugar a partir de 100 gramos
y la condena por «notoria importancia» desde 2,5 kilogramos.
Un representante de la ley con 500 y nadie pregunta ¿esto es todo?
Señor juez: fue la primera y única vez, yo solito lo he hecho todo.
Para drogas blandas es de 3 a 4 años de reclusión.
Hay multa cuya cuantía varía entre el valor de la droga
y el cuádruple, o sea, multiplicar por 4 el valor de la droga,
que se prevé al margen de esta pena de prisión.
Si cantidades pequeñas y sin agravantes llevan tales penas,
500 kilos de hachís, aunque el juez aprobase mates a duras penas,
salen 15.000 años que quedarían en 2.595 si éste está de buenas.
Aquí se pagan 1000 gramos de hachís a unos 1500 euros,
luego 500 mil producen unos estupendos 750.000 euros
Como lo lógico es acelerar la ingente labor de los juzgados,
lo suyo sería que los intervinientes dijeran: «una mano echamos»,
se repartieran 499.995 gramos por antigüedad o a los dados
y condenasen a alguien por el resto, o sea, cinco gramos.
Si 100 gramos significan para cualquiera 3 años o 4 de trullo,
2 o 3 meses por 5 gramos son para un buen chaval mucho barullo,
además ha pleiteado bien con el contencioso-disciplinario militar.
Total: parece mucha condena y a fin de cuentas es cristiano perdonar.