E. DE GEA

La plataforma «La Vega Baja no se vende», que agrupa a 18 colectivos comarcales y provinciales, y cuyo principal nexo de unión es evitar la especulación urbanística del territorio y la protección de diversos espacios naturales y agroecológicos, ha convocado para el próximo día 18 de diciembre una marcha que recorrerá diversos municipios de la comarca con huerta tradicional en protesta por los postulados recogidos por el Plan de Acción Territorial (PAT), elaborado por la Conselleria de Territorio y Vivienda, que no protege entre otros lugares la huerta tradicional ni zonas de alto valor natural como Sierra Escalona o el Hoyo Serrano.

La protesta se centrará de manera especial en exigir la protección de la huerta tradicional que es objeto, según se denuncia, de un proceso urbanístico indiscriminado, tanto de manera legal como en el caso de Almoradí, Formentera del Segura o Daya Nueva entre otros, como ilegal, cuyo máximo exponente se sitúa en los municipios de Catral y Dolores.
Previa a la marcha, que a fin de concretar su recorrido se situará entre los términos municipales de Almoradí y Catral, tendrá lugar el próximo sábado día 12 en la plaza de la Constitución de Almoradí una jornada informativa.
La decisión de convocar la marcha reivindicativa se produjo en una reunión celebrada el pasado día 3, a propuesta de la Plataforma Cívica Segura Limpio.

El encuentro contó con la nueva adhesión de un grupo de vecinos de Formentera del Segura que acudió a la reunión para mostrar su preocupación por las previsiones del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de esta localidad, en relación a los terrenos de huerta tradicional que «no quedan protegidos» por la nueva herramienta urbanística.
Se valoró «positivamente» el último acto del colectivo «La Vega Baja no se vende, que consistió en una marcha el pasado día 23 de octubre en defensa de la Sierra de Escalona y contra la urbanización del sector Pau 21 de Orihuela.

La «Vega Baja no se Vende» acusa al Gobierno Valenciano de considerar en el PAT a la huerta «como un gran solar para su urbanización dejándola en manos de la especulación, con un absurdo modelo económico que prioriza el beneficio a corto plazo».

Al igual se critica que el PAT no tiene cuenta la Ley 4/2004 de Ordenación del Territorio y Protección del Paisaje (LOT) que considera la huerta como «espacio de acreditados valores medioambientales, históricos y culturales (…)».

El colectivo ha solicitado la redacción de un nuevo PAT que recoja la protección de la huerta y una serie de medidas referentes a favorecer el sostenimiento de las actividades propias de la huerta que «ha demostrado su sostenibilidad durante siglos».