NOTA de Tortuga Internacional: sólo faltamos los de Tortuga dándole mazazos a la estatua y tenemos el cuadro completo.

Sacado del Blog Ausente

La noticia me llega vía el Profesor Mentalo pero no podía dejar de comentarla por aquí: una hermosa estatua fué descubierta el domingo en la balcánica ciudad de Mostar. A tamaño natural y en un acto multitudinario presidido por los embajadores chino y alemán. ¿Y qué coño tiene que ver el Pequeño Dragón con una de las ciudades que más sufrió la llamada limpieza étnica (una de esas denominaciones propias del neutralismo correcto que tanto proliferan)? Buena pregunta.

Yo había hecho mis cábalas sobre un radical giro bizarro hacia la normalidad: hartos de tanto monumento a la tragedia pasada y a los enfrentamientos entre serbios, bosnios y croatas, los habitantes de Mostar optaban por rendir tributo al más famoso artista marcial de la historia. El exotismo explotation pop como recurso y símbolo de avance hacia un futuro mejor. Pero la realidad no es esa. La explicación oficial es la que sigue: «seremos siempre musulmanes, serbios o croatas, pero hay una cosa que tenemos en común: Bruce Lee». Por Dios, el protagonista de Kárate a Muerte en Bangkog (aka The Big Boss) como ejemplo de integración racial. ¡Pero si era más americano que los americanos! Si se fue a rodar a Hong Kong fue porque el visionario capitoste de la Golden Harvest intuyó que un secundario norteamericano podría ser una estrella en Oriente. Pero no nos engañemos: su carrera iba a continuar en su país, los EE.UU. (y Operación Dragón es una clara muestra). Aunque, ahora que lo pienso, lo de chino integrado que regresa a reintegrarse si tiene su metáfora. ¿Acaso demasiado retorcido? La pregunta sigue en pié ¿Y por qué Bruce Lee? Otra buena respuesta es que en una sociedad tan violenta como la balcánica, las academias de artes marciales triunfan por todo lo alto y hasta el más atontado de sus habitantes se sabe la técnica de Los Cuatro Dedos de La Muerte.

Sea lo que sea, lo que está claro es que la estatua ya ha acabado como todo monumento expuesto en un lugar público: dañado por vándalos que se han ido allí a beber sus litronas. Y es que coño, esto del monumento pop tiene sus riesgos y no entiende de mensajes. El pajero de calle acostumbra a ser muy brutto. ¿no roban, al fin y al cabo y cada dos por tres, el rótulo de la Calle de AC/DC de Vallekas? Pues eso.

One thought on “Seremos siempre musulmanes, serbios o croatas, pero hay una cosa que tenemos en común: Bruce Lee”
  1. Y Chanquete
    «La influencia de los factores culturales, la presencia de lo étnico en la cultura popular, no puede darse sin más por supuesta… si se tiene en cuenta que una de las series de televisión más populares en la Yugoslavia de antes de la guerra (de los 90) era ‘Verano Azul’, con Chanquete, su barco, y miles de niños tarareando la melodía en los hogares yugoslavos»

    Xabier Agirre /Yugoslavia y los ejércitos. Los libros de la Catarata.

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