
45. CIBERMENTALIDAD
Vivimos un muy interesante tiempo transicional: se está dando un paso, si no un salto, de la mentalidad alfabetizada a la mente cibernética.
Ya conocemos, porque en alguna medida nos conocemos, a las gentes alfabetizadas, a las personas de cultural escritural, y sabemos de sus crímenes… En primer lugar, pasaron a cuchillo a todos los seres orales, exterminaron todas las culturas de la oralidad. A punta de pistola y a punta de Escuela, redujeron brutalmente la antropodiversidad. Que el alfabeto es un enemigo de la diferencia ha quedado demostrado… En segundo lugar, esgrimiendo «libros que matan» (la Biblia, el Corán, el Capital, la Declaración Universal de los Derechos Humanos), instauraron el etnocidio en el eje de vielas del Capitalismo.
Estamos conociendo, porque en cierta medida todavía somos capaces de observar, a las mentes cibernéticas, que son ya, o casi ya, las de nuestros hijos, las de los menores, las de un montón de mayores también. Podemos señalar algunos de sus rasgos: centralidad de la «eficiencia», de la «eficacia», de la «productividad», en sus modos de vida; sistematización casi completa de la cotidianidad y del estilo de existencia (cada día de la persona cibermentalizada se resuelve como una sucesión y combinación de códigos y sistemas: sistema laboral, sistema de transporte, sistema sanitario, sistema dietético, sistema de seguridad, sistema habitacional, sistema de ocio…); dependencia de ciudades metódicamente organizadas para movilizar, estacionar, laborizar y mercantilizar flujos controlados de poblaciones; etcétera.
Por el camino que lleva a la mente cibernética no cabe duda de que es mucho y bello lo que se ha tirado por la borda: el principio de pausa y de demora; el encanto de la lentitud; el placer de la contemplación; el gusto por lo gratuito, no-útil, improductivo, des-interesado y hasta caprichoso; los derechos de la espontaneidad, de la pasión, de la irracionalidad humana; las estéticas rebeldes del fracaso, del patetismo, de la ridiculez, de la vida rota o accidentada, de un buscar más el estrellarse que el estrellato…
Pero, justamente porque ya no es admisible un concepto teleológico del tiempo, una visión de la historia como ascenso o descenso, como senda al Paraiso o al Infierno, como Elevación o Caída, no cabe denigrar sin más al «homo sistematicus», a la «mente cibernética». Los conceptos, los términos, las nociones, las ideas y metáforas que van a configurar el «espacio mental» de la gente cibernética nos son absolutamente desconocidos. Así como el hombre oral carecía de los medios para siquiera imaginar los horrores y devastaciones engendrados por los posteirores seres alfabetizados, nosotros, las gentes de la escritura, somos incapaces de vislumbrar la positividad y negatividad, si cabe hablar de esta manera, de las personas completamente cibernéticas. Si quieren superarnos en aptitud para la desolación y el crimen lo van a tener difícil, como atestigua la historia del siglo XX y de principios del XXI…
En esta dualidad de espacios mentales, de «epistemes», la Escuela está desempeñando un papel paradójico: como arma de la alfabetización, perseveró en el etnocidio y en la aniquilación de la diferencia (supresión de las culturas orales, de las cosmovisiones nómadas, de las resitencias rural-marginales, de los pueblos originarios, del mundo paralelo de los suburbios y extrarradios ciudadanos); como resorte para la introducción y generalización pedagógica de los recursos digitales (computadoras, celulares, telematización de la burocracia, etcétera), acelera el tránsito hacia la cibermentalidad y prepara la fosa para la propia mente alfabetizada, que hallaba en el libro su metáfora principal.
Ya no el libro, sino la computadora, está siendo hoy la metáfora privilegiada de nuestros semejantes «sistematizados». Para los pocos contemporáneos que no acataron el fundamentalismo de la lectura y que se están resistiendo a la digitalización extrema de la existencia, sugerí la metáfora del árbol.
[De estas cuestiones hablaré en Elche, en el encuentro de primavera de ALE, que se celebrará del 9 al 13 de abril. La charla-debate se titulará «Escuela y etnocidio. De la alfabetización de la mentalidad a la mente cibernética»]
(Aforismos desde los no-lugares)
www.pedrogarciaolivo.wordpress.com