Rafel Montaner, Valencia

Las redes de distribución de agua potable para uso urbano, industrial y municipal de la Comunidad Valenciana son un queso gruyere, ya que casi una tercera parte, el 28,4%, del líquido elemento que transportan se evapora en forma de fugas. Así lo cuenta los Indicadores sobre el agua (1996-2003) publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que colocaban en 2003 a la Comunidad como la autonomía con más pérdidas de toda España con 10 puntos porcentuales por encima de la media española (18,7%), y con el doble de agua perdida que Madrid (14,1%) y casi dos veces más que Cataluña (16%).

En cifras absolutas las pérdidas adquieren volumenes impresionantes ya que en 2003 se perdieron 94 litros por habitante y día. Si multiplicamos este dato por la población oficial de la Comunidad Valenciana de dicho año se obtiene un total de 420,2 millones de litros o lo que es lo mismo, 0,42 hectómetros cúbicos (Hm3). Este caudal diario suma un total de 153,29 Hm3 anuales.

Esto significa que, sólo en 2003, se malgastó una cantidad de agua que equivale a casi dos veces el polémico trasvase del Jucar al Vinalopó (80 Hm3) y más agua de la que producirán las desaladoras previstas en el Plan AGUA del Ministerio de Medio Ambiente para las comarcas alicantinas (143 Hm3).

Estas cantidades anuales se transforman en 1.131,29 Hm3 si se acumulan las pérdidas de cada año. El total acumulado durante los ocho años que contempla en indicador medioambiental del INE asciende a 1.131,29 Hm3, más de tres veces la cantidad anual que tenía previsto aportar a la Comunidad Valenciana el tan reivindicado trasvase del Ebro (unos 350 Hm3/año) o 14 años a pleno rendimiento del trasvase del Júcar al Vinalopó. La docena de desaladoras previstas en el plan AGUA para la Comunidad tardarían, una vez acabadas, cuatro años y tres meses en generar toda el agua que se ha perdido durante estos ocho años.

Además, la Valenciana era la autonomía que menos volumen de aguas residuales depura (0,16 m3/hab/día), sólo superada por Cantabria (0,15), Asturias (0,13) y Canarias (0,12), y muy lejos de la primera, Navarra, que casi nos dobla (0,26). Sin embargo habido una cierta mejoría ya que en 1996 era la penúltima (0,069) por detrás de Murcia (0,063).