
A siete años de gobierno, la mayoría de los venezolanos seguimos
hundidos en la pobreza y la exclusión social a pesar de los ingresos
extraordinarios que el estado ha percibido por concepto de la renta
petrolera. Sufrimos las consecuencias de una superexplotación
(salarios miserables), del deterioro sistemático de las conquistas
laborales (flexibilización laboral), del efecto depredador de la
inflación y de los impuestos regresivos (IVA, Débito Bancario). De la
pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo, de un incremento
del desempleo (16% sin maquillaje), de la buhonería (58%), del número
de hogares en pobreza (60%), de personas propensas a la inseguridad
alimentaria (75%) y de una inadecuación calórica (54%), todos ellos
efectos de las políticas neoliberales heterodoxas. Todo ello,
mientras el régimen despilfarra cientos de miles millones en eventos
propagandísticos nacionales e internacionales, y regala nuestros
recursos en el exterior, en procura de comprar lealtades.
Nos enfrentamos a una situación política difícil y compleja. El
gobierno de Chávez con un discurso maniqueísta y falaz, ha dividido,
dispersado y aislado a las fuerzas populares en el país y ha logrado
confundir a importantes sectores y movimientos progresistas fuera de
nuestras fronteras. Detrás de la retórica «revolucionaria» y
«antiimperialista» -centrada exclusivamente en la figura de Mr Bush-,
el tte coronel Chávez ha firmado las mayores concesiones energéticas
a las trasnacionales desde la dictadura Gómez. (la mayor reserva
gasífera del país, la Plataforma Deltana, ha sido entregada en
concesión a Chevron, Conoco-Phillips y Statoil por de 30 años y a
partir de enero del 2006 entrarán en vigencia la figura de las
«empresas mixtas» entre las trasnacionales y PDVSA, en donde ambas
partes son socias de la exploración y comercialización de los
yacimientos). Además, se han aprobado o modificado leyes -gracias a
la mayoría oficialista- que promueven y le dan seguridad jurídica y
ventajas competitivas al capital transnacional (Ley de
Telecomunicaciones, reforma de la Ley de Hidrocarburos, Ley de la
propiedad Intelectual, Flexibilización laboral, etc.).
Esta es la verdadera revolución bonita, la del capital nacional
(boliburguesía) e internacional (compañías transnacionales), quienes
hermanados marchan a pasos de vencedores hacia la construcción del
«socialismo del siglo XXI». Socialismo que no tiene nada en común con
el socialismo científico y revolucionario propuesto por Marx y
Engels. Este bodrio ideológico, lejos de ser un camino de esperanza y
de emancipación, reivindica un fundamentalista-religioso (Dios,
Bolívar y Chávez), promueve un autoritarismo militar, impone una
explotación corporativista, manipula perversamente los resentimientos
sociales, y contrariamente a lo que publicita para el público de
galería, es incapaz de corregir el fuerte desequilibrio distributivo
capital-trabajo. Es una reedición de los viejos ensayos bonapartistas
de la América latina representados por Juan Domingo Perón en
Argentina, Velasco Alvarado en Perú, Juan Torres en Bolivia.
Autocracias con ropaje revolucionario que representaron la
continuidad de los proyectos hegemónico del pasado y que oxigenaron
al proyecto de dominación. En resumen, el socialismo del tte coronel
es el de la ineficacia, el de la corrupción, el de la charretera con
bota y pistola.
Estamos en la postrimerías del 2005 y el régimen da signos de
desgaste y agotamiento. Deterioro que se corresponde a la decepción
de grandes contingentes de venezolanos, incluyendo sectores
identificados con el oficialismo, para los cuales «el proceso» no ha
llenado sus expectativas de una vida mejor, y para quienes el
discurso del tte coronel luce contradictorio, repetitivo, en fin, un
discurso agotado que ya no despierta en esos sectores la emoción ni
la devoción de otros tiempos. Frente al fracaso neoliberal y de las
falsas opciones (tercera vía, socialdemocracia, bonapartismo,
socialismo corporativista, socialismo de mercado), reivindicamos el
socialismo revolucionario que lucha por la emancipación del hombre a
través de una distribución equitativa de la riquezas. Luchemos todos
por la construcción de una nueva sociedad donde todos los que habitan
este suelo tengan igualdad de oportunidades, por un gobierno que
promueva una verdadera democracia para el pueblo y una patria libre.
Feliz 2006 para todos
Jose Rafael Lopez Padrino MD, PhD.
Nota de Tortuga: Las opiniones ofrecidas en este artículo corresponden a su autor. El Grupo Tortuga no las niega, pero tampoco se compromete con ellas ante nuestra imposibilidad de verificar los datos que se ofrecen. No obstante nos parece una opinión digna de tener en cuenta y útil para dar pie a un fructífero debate sobre el carácter revolucionario o no del gobierno venezolano.
> Venezuela: Siete años de fracasos y mentiras
Soy del parecer de que «para iniciar debates» hay que fundamentarse en datos. Temo que este artículo habrá llegado a través de las redes alterguay del «Foro social alternativo»; pero su nivel de argumentación y las evidencias que aportan se parecen tanto, tanto, a cualquier soflama de Jiménez Losantos que el artículo en cuestión está bien enmarcado en la sección de humor, y paré usted de contar. A mi no me vale que sea el punto de vista de «un venezolano» para considerarlo una visión alternativa y digna de tomar en cuenta.
En fin, por mi parte me gustaría recordar que los beneficios de la renta petrolera para Venezuela no son cosa de hoy, sino de muchos años; años en los que ha alimentado un pastel cuya guinda son la exportación de culebrones alienantes a todas las televisiones de habla castellana y las clínicas de belleza destinadas a que el país exporte a «Miss Universo» todos los años. Que en Venezuela a día de hoy el diecisiete por ciento de la población padece desnutrición es una cosa cierta; que ya la padecía antes del gobierno de Chávez también; que la situación viene de gobiernos que contaron con todas las bendiciones de la Internacional Socialista, Felipe González y el grupo Prisa, que ahora se echan las manos a la cabeza con discursos simétricos al de este artículo, no es menos cierto.
Venezuela es hoy en día un país con una economía de mercado, por lo que en el origen de los datos con los que el articulista pretende estremecernos tendrá algún peso esa circunstancia, no simplemente la incompetencia de un gobierno.
Voy a citar unos párrafos de una web expresamente antichavista (al parecer animada por damnificados por su política petrolera); la web en cuestión no vacila en publicar cualquier cosa que pueda cuestionar la imagen de Chávez, sea para ponerle de duro, sea para ponerle de blando. En este caso le pone de blando, aunque seguramente también habrá publicado el artículo que Tortuga ha destacado:
http://www.soberania.org/Articulos/articulo_1778.htm
«La conflictiva situación política que se ha vivido en Venezuela desde hace más de 6 años es consecuencia directa tener, como una de las «palancas» fundamentales de la política económica del gobierno, la de conseguir una inversión privada lo suficientemente fuerte como para que, a través de la producción de bienes y servicios,
resuelva en buena medida los problemas del desempleo y de la generación de riquezas.
… Conociendo estas políticas, y con el fin de impedir el éxito de las mismas, la oposición transnacional, compuesta por partidos políticos, medios de comunicación y poderosos sectores económicos, se ha trazado la estrategia, desde el mismo momento del anuncio de la candidatura de Chávez en 1997 hasta la fecha, de crear un
ambiente de conflictividad, que desestimule al probable inversionista y haga fracasar su plan económico.
… Y aún hoy, después del fallido golpe electoral, y del llamado de Ramos Allup de abstenerse en las presidenciales, el canciller Rodríguez Araque llama a la oposición transnacional a dialogar.
… Tenemos una oposición política, económica y social que coloca sus intereses por arriba de los intereses del país. No le importa que el país se arruine, con tal de impedir el probable éxito del gobierno. Y actúa descaradamente en contubernio con el imperio, también interesado en hacer fracasar al gobierno de Chávez, por el
mal ejemplo que significa… que el Estado Venezolano posea el control de sus recursos minerales.
Por los motivos que sea, ha habido una ausencia casi total de inversión privada en la economía nacional en estos seis años, excepto en el área de los minerales. Si a ello le sumamos un crecimiento sostenido de la población, que ha aumentado en más de tres millones de habitantes desde 1999, nos encontramos con unas consecuencias catastróficas de las cuales presentaré sólo pocos ejemplos ilustrativos: Las industrias con capital nacional prácticamente han desaparecido, en tanto las importaciones están alcanzado niveles históricos, de cerca de 18.000 millones de dólares anuales, convirtiéndonos de hecho en una economía de puerto…».
En el «Venescopio: Venezuela en cifras» -un portal cuya orientación es la de las páginas salmón de los periódicos nacionales, y por tanto más bien dirigido a halagar a los empresarios, no a criticarlos- aparecen artículos que dejan claro que ese boicot empresarial ha convertido a Venezuela en un país importador de alimentos, y alguno de ellos tan básico como la leche. Eso sí, el boicot lo atribuyen a «las condiciones desfavorables para una economía de mercado» creadas por Chávez. Sea
como sea, en un país con un 17% de desnutridos hay quién considera oportuno no producir leche.
http://www.venescopio.org.ve/detalle.asp?ID=578
http://www.venescopio.org.ve/detalle.asp?ID=512
Así pues, podemos ver en el actual gobierno una causa de empeoramiento de condiciones de vida, pero los responsables a denunciar en primera instancia parecen, más bien, otros, y no precisamente favorables a dicho gobierno.
Sea por ímpetu revolucionario, sea como «dictador» que compra a la población con «pan y circo», lo cierto es que Chávez está financiando muchos subsidios gracias a la renta petrolera, y estos están impulsando el consumo de automóviles, televisiones, etc. De hecho, se trata de una política que permite comprobar en la práctica
los efectos de una especie de «renta básica» en el desarrollo de conductas alternativas por parte de la población:
http://www.aporrea.org/dameverbo.php?docid=66992
(El original es de IPS, pero me cuesta encontrarlo). Ciertamente, el resultado a corto plazo no es muy encomiable desde el puritanismo revolucionario, pero tampoco creo que permita dar crédito a afirmaciones como «Chávez está empobreciendo a la gente».
En este otro artículo, sin embargo, se nos recuerda que esos subsidios también están dando lugar a un tejido de economía cooperativista. El artículo trae cifras comparativas de Venezuela y España: estaría bien comparar el uso que están dando en Venezuela a la renta petrolera, con el uso que hemos sabido dar en España a las «rentas» de subvenciones europeas, antes de criticar a los venezolanos por «rentistas»:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=22981
Deje antes caer la hipótesis de que Chávez puede ser un «dictador» que usa el dinero del petróleo como «pan y circo». Según este artículo que enlazo a continuación, algo de «pan y circo» puede haber, pero tiene que ver más con la burocracia heredada y los condicionantes estructurales de la industria petrolífera:
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=025911
Van algunos párrafos:
… Digámoslo claramente: la Revolución se alimenta del petróleo, lo cual es estar aliado con el diablo. Pero hay que ir más lejos, más allá de este modelo insostenible de progreso. Hay que fomentar la investigación en otras fuentes energéticas; con toda la riqueza y el capital político que hoy día tiene la Revolución Bolivariana y su presidente Hugo Chávez, puede tomar la iniciativa en este campo, incluso dentro de la OPEP. Hay que dejar de depender del petróleo, buscar nuevas fuentes de energía, optimizar al máximo la eficiencia de los transportes públicos, democratizar el acceso a las energías renovables. En otros términos: hay que salvar a la humanidad.
«Petróleos de Venezuela S.A.» aún se mueve con una lógica de multinacional, y en realidad, aunque luego del paro petrolero está recuperada por el Estado, sigue manteniendo dependencia tecnológica de las multinacionales. Siendo objetivos no podemos dejar de reconocer que funciona como isla, más allá de las intenciones del gobierno revolucionario: sus trabajadores tienen salarios que ningún otro obrero venezolano tiene. Y su clase gerencial, que fue la que promovió el paro que hizo perder 13.000 millones de dólares al país tensando la situación al máximo, no ha cambiado todo lo que esperaríamos. Sigue siendo una aristocracia intocable en
buena medida. Hay gente que apoyó el paro y ahora sigue siendo parte del plantel. Por supuesto que no es fácil cambiar una dinámica que se arrastra desde hace años, pero eso indica que la empresa petrolera continúa con su situación de isla bastante intocable.
No hay dudas que… ahora la gran cantidad de divisas que produce el negocio petrolero llega a la población… ahí están las misiones para muestra. Pero PDVSA sigue pensando como multinacional petrolera, y lo que necesitamos es ir más allá. De hecho, esas misiones son mecanismos que representan un enorme paso para la
sociedad venezolana, pero a PDVSA le han servido más bien para evitar una mayor injerencia popular en su estructura interna».
===
En resumen, en Venezuela puede haber muchas cosas que criticar, pero si la cuenta de resultados no es extraordinaria, solo hasta cierto punto es responsabilidad del gobierno; y las raíces de esos problemas exigen ir más allá de panfletillos sobre la «incompetencia» de Chávez.
Este artículo solo añade a la típica argumentación derechista -«Chávez hunde la economía»- una cierta retórica izquierdista. Si tan timidas medidas como las de Chávez están suscitando las reacciones que suscitan, ¿qué pasaría si fuesen más radicales? Hombre, aquí en España quizás tendríamos en el mejor de los casos -y sin grupo PRISA mediante- ocasión para darnos otros paseos por las calles mayores de nuestras capitales gritando «No a la guerra», con la eficacia demostrada que
hubo en Iraq; no creo que estemos para ver muchas pajas izquierdistas en el ojo ajeno, con las vigas que tenemos sobre nuestras espaldas. Las alternativas a los discursos de la izquierda oficial no son cualquier cosa que esté en contra de ese discurso: tampoco aquí los enemigos de nuestros enemigos tienen que ser nuestros
amigos. No tener en cuenta esto puede hacernos frívolos.
Un artículo que da una visión de conjunto interesante sobre Venezuela es el de Montserrat Galcerán en el último «Diagonal». Me parece que es a partir de ahí donde cabe iniciar debates, no más atrás.
Bueno, aquí se acaba el vomito de este largo comentario. Ustedes disculpen, pero es que soy de estomago fino, y eso que puedo beber leche todos los días.
Artículo de Diagonal
Disponible aquí
http://www.diagonalperiodico.net/pdfs20/11diagonal20-web.pdf
> Venezuela: Siete años de fracasos y mentiras
Enhorabuena por el comentario que apotrta un importante punto inteligemte y objetivo a o que decía el artículo.
De nuevo se ijncluyen en la web artículos que a partir de la versión de UNA PERSONA dan la impresión de ofrecer la realidad social y/o económica de un país entero; lo cual creo que es un error, esainformación tiende mucho a confundir.
Al menos, a veces hay comentarios como el anterior que tratan de situar las cossa en su sitio…sin posicionarse, y sin que por supuesto al autor se le pueda acusar de partidista de ninguan de las partes.
> Venezuela: Siete años de fracasos y mentiras
Si hubiéramos puesto un artículo escrito por UNA persona que contase su visión positiva y entusiasta de los logros de la «revolución bolivariana» ¿también dirías que confunde y que es inapropiado publicarlo?
> Venezuela: Siete años de fracasos y mentiras
Por cierto que el artículo no ha llegado a Tortuga bajado de ninguna red «alterguay» sino remitido directamente por su propio autor.
Y aunque no sean las de un posible instituto mundial de estadística creo que algunos datos sí aporta como base de las afirmaciones. Otra cosa es que se puedan o no oponer otros datos o que estos sean o no rigurosos o suficientes. Pero datos a mí me parece que sí da el autor, a diferencia de lo que suele hacer Jiménez Losantos.
No sé, no creo que sea preciso ser la persona más documentada del mundo y ofrecer fuentes incontestables para expresar publicamente una opinión sobre una realidad determinada. Esto no quiere decir que esté a favor de que se opine de cualquier manera, claro.
> Venezuela: Siete años de fracasos y mentiras
Vale, vale, mas mentiras y mentiras estoy arta de los politicos, bendito sea el Sr. Dios, que no proteja, tanto de Chavez como de la Oposicion, me siento tan mal, que no haya en este País, una persona que pueda gobernar sibn corrupción, sin mentiras, quie engaño opositores, y así osas hablar del que esta en el poder, no tienen moral, para decir lo que dicen, soy apolitica, pero me mantengo informada, no voy a votar, ninguno sirve.
Beatriz Lonngaray
Dimes y diretes de Venezuela
Me gustaría aclarar un posible malentendido. Mi anterior comentario en este hilo pretendía tener dos partes, y de hecho espontáneamente he tecleado dos rayitas que las distinguen. Una parte son los enlaces que a mi juicio matizan el trazo grueso del enfoque de López Padrino. Yo no doy más fiabilidad a esas fuentes que a López Padrino, y de hecho confio más en López Padrino y/o en cualquiera de esos enlaces que en mis propias opiniones. Eso sí, procure que fueran fuentes no propagandistas del gobierno de Venezuela, y si una es de «aporrea» lo es por no tener a mano la fuente directa, y si otra es de Rebelión la tomé no por lo que dice de Venezuela, sino por lo que añade de España.
Pero si no conociese estas fuentes –que no es necesario ser un gran estadístico ni saber inglés para conocerlas, basta consultar semanalmente «www.aporrea.org», precisamente, para llegar a ellas- hubiera experimentado muchas dudas hacía el enfoque de López Padrino, y hubiera dicho que me parece que no aporta nada respecto a enfoques mas matizados como el artículo de Diagonal, medio que no considero esotérico para el lector usual de Tortuga.
El título del artículo de López Padrino se ubica ciertamente contra la propaganda del gobierno: «años de mentiras». Y sigue una serie de datos macroeconómicos negativos. Los datos macroeconómicos pueden tener muchos usos –el PP siempre reprochó al PSOE de González el que creaba mucho paro, y no por eso es un partido de los trabajadores,… bueno, nos entendemos-. Pero llamarlos mentiras da a entender que son datos que oculta interesadamente el gobierno; y si nos miente algo oculta y se nos enfrenta. Pienso que «fracasos» en vez de «mentiras» estaría más justificado a la luz de simples datos macroeconómicos: lo fundamental estaría en que el gobierno actual no ha conseguido mejorar la situación heredada del país, y no excluiría la posibilidad de que haya gente que esté de parte del gobierno y forme parte de él y lamente esa circunstancia, que no tiene porque ser sólo responsabilidad o interés del gobierno.
Tanto Tortuga como el ateniense de pacotilla que suscribe formamos parte de un movimiento político, radical y alternativo que por radical va a las raíces de las cosas; y que por alternativo lo es también en procurar hacer algo distinto a lo habitual, es decir, procura distinguir a la persona y su papel social, y procura estar atento a las dimensiones afectivas, emocionales, etc, de las personas con que se encuentra en su quehacer político. En vista a esto, creo que tenemos que ser exigentes frente a impugnaciones muy generales que meten a todo el mundo en el mismo saco, y ponen en duda «cuán revolucionarios» son procesos en los que está implicada mucha gente, mucha gente tiene oportunidades que se le han negado hasta ahora, y muchas personas pueden enfrentarse a elementos contra los que no tienen naves que enviar.
Hacer esto no tiene que suponer aceptar la demagogia, aceptar la ocultación triunfalista de malos resultados, desconocer la corrupción, y en general, hacer el juego a la propaganda y el primozumosolismo en la que se acuna mucha izquierda. Y no lo tiene que suponer, entre otras cosas, porque este movimiento del que formamos parte no tiene, entre «los muchos trabajos que quedaron pospuestos por causa de la insumisión», el de formar parte de guerras de propaganda y contiendas entre políticos, o contiendas que se juegan en el lenguaje de los políticos y de los grandes medios de comunicación.
De todas formas, quizás lo suyo sería que López Padrino, igual que se comunica con Tortuga, intervenga en esos foros. Por cierto, imagino que es el mismo López Padrino que figura suscribiendo una convocatoria del foro social alternativo de Caracas, convocatoria publicada en Tortuga.
Ya que salió el foro de marras: he podido leer que una de sus actividades estrellas van a ser unos talleres de acción directa noviolenta patrocinados por la IRG. Creo que apuntar a la solución de conflictos mediante métodos de acción directa noviolenta es bueno en nuestras sociedades y excelente en las sociedades que se orientan al socialismo, pues permiten la expresión de descontento grave sin que ello suponga ejercer violencia ni contra las personas ni contra el papel que deberían representar (esto es, construir el socialismo): así que me parece estupendo que el personal se forme en la noviolencia. Incluso permite devolver la habitual crítica de izquierda militarizada a la noviolencia -«es que aunque consigue reformas, no ataca las bases del sistema»-; pues eso, que conseguiría reformas sin atacar las bases del sistema socialista en cuestión; y «es que solo vale contra gente con escrupulos morales»; pues eso, los que tendrá la gente que gobierne para el socialismo.
Pero, con el debido respeto que los que no hacen tenemos que tener hacia los que al menos hacen, no es mi modelo de socialidad alternativa que tal formación dependa de personas que viven de ello y se dedican a las «tournees» internacionales.
> Dimes y diretes de Venezuela
Dos o tres referencias más para valorar la actual política social de Venezuela. Por cierto una, no precisamente la más blanda, tomada de la página oficiosa http://www.aporrea.org:
«Saquemos a los pobres de los cerros porque se nos mueren»: http://www.aporrea.org/dameletra.php?docid=18780: «No se justifica, la ausencia de una planificación adecuada en el sector vivienda, donde se le de prioridad a estos venezolanos que viven en condiciones de riesgo. Estos pobres, estos seres humanos que han padecido los rigores de vivir en la desidia, por falta de atención y amor de los gobernantes cuartorepublicanos, no pueden seguir resistiendo, sufriendo y viviendo en la Venezuela de hoy, donde ahora existe un proyecto país, con miras a erradicar la exclusión social… Las políticas de viviendas en la Venezuela de hoy, deben orientarse hacia aquellos sectores de la población que tienen mayores necesidades, para ello deben hacerse diagnósticos adecuados, donde no impere el clientelismo político y la corrupción, porque si no se limpia nuestra administración bolivariana de burócratas insensibles que se creen invencibles, no conseguiremos avanzar con este proceso revolucionario tan necesario para nuestra patria… Prioridad es lo que se exige, cuando se observa que miles de venezolanos aún viviendo en condiciones de pobreza, padecen en épocas de lluvia. Son arrastradas sus casas, sus pertenencias, sus vidas. Debemos asumir con verdadera conciencia la lucha contra la pobreza».
Este artículo del 9 de Diciembre contextualiza lo dicho arriba. http://www.ipsnoticias.org/nota.asp?idnews=36026: «el derecho de vivienda, se vio beneficiado por los comités de tierras urbanos, una nueva ley que facilita crear cooperativas de vivienda, establecimiento de un plan para subsidios a las compras y la creación de un Ministerio de Vivienda y Hábitat «que podría ayudar a superar la dispersión y descoordinación del sector», según Provea.
Alvarado dijo que todavía el Estado mantiene una posición «viviendista», que consiste en impulsar la construcción de viviendas nuevas, cuando en el país el déficit ronda las 600.000 unidades, «pero millones de familias no necesitan una vivienda nueva, sino mejorar la deficiente que ya ocupan y requiere reparaciones», señaló Alvarado».
Sobre falacias macroeconómicas de la propaganda gubernamental: http://soberania.org/Articulos/articulo_1823.htm
> Dimes y diretes de Venezuela
Interesantes, aclaratorios y admirables por el trabajo que sin duda habrán llevado, los párrafos de cosecha propia y los enlaces aportados por Crates.
Un saludo desde Elx.
Las cuentas y rendimientos del petróleo en Venezuela
Uno de los puntos recurrentes de la propaganda del gobierno venezolano es que ahora los ingresos del petróleo se ponene al servicio del pueblo.
En el artículo que se enlaza abajo -y que también se puede encontrar en el portal oficioso http://www.aporrea.org, Eudes Vera hace la cuenta de cómo se fiscalizan esos ingresos.
Según Vera, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) no aporta a la hacienda pública todo lo que debería en su condición de operadora pública que debe explotar el recurso petrolero para producir la mayor eficiencia fiscal: «No se debe perder de vista que PDVSA simplemente es una operadora propiedad del Estado venezolano, cuya función primordial es extraer, transportar, refinar y vender el petróleo, de tal manera que proporcione el máximo de ganancias para el Estado y la máxima eficiencia fiscal. No es función de PDVSA construir carreteras, escuelas u hospitales, ni ninguna otra obra pública. No es función de PDVSA efectuar donaciones, por muy plausibles y nobles que sean, a menos que las mismas provengan de los sueldos de los altos ejecutivos de la empresa. La práctica reciente de entregar discrecionalmente dinero para proyectos sociales (Misiones) o para fondos como FONDENE o FONDESPA debe cesar, ya que vulneran el principio de la Unidad del Tesoro y también el artículo 314 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, el cual reza: «No se hará ningún tipo de gasto que no haya sido previsto en la Ley de Presupuesto..» Recordemos que el Presidente Chávez ha expresado en diferentes oportunidades: «Dentro de la constitución, todo. Fuera de ella, nada». Es tiempo entonces de hacer corresponder las palabras con los hechos».
La relación de esas discreccionalidades con lo que se cuenta aqui -http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=15381- va más allá de las capacidades de este escribano: El país de la renombrada «Revolución» tiene una cuota muy reducida de participantes. ¿Qué pasó aquí? ¿No será esto una pequeña muestra de la fragilidad del proceso? Muchísima gente ni se enteró lo que sucedía en la ciudad… Chávez es la estrella, bien decías que los latinos somos caudillistas. ¡Sí que lo percibí ese día!: Las mujeres le declaran su amor, la multitud lo aclama, los cubanos le expresan su respaldo, los extranjeros se extasían ante su discurso lleno de anécdotas, cantos y poemas. Yo prefiero los estadistas… A esto súmale los ego-líderes y las pequeñas cúpulas de poder que se forman cuando se tiene «prestigio internacional». Son personajes poco accesibles y generalmente se alojan en los mejores hoteles, donde se reúnen a beber whisky mientras lamentan el atraso y la pobreza del tercer mundo.
Sin embargo no todo ha sido negativo: Comprobar la sencillez de la lucha de Cindy Sheehan y las mujeres del Código Rosa contra la guerra inspiró y contagió a muchas personas. Ahora mismo me acabo de enterar que puede ser arrestada por llevar una camiseta antibélica… Bueno, eso sucede en el país más democrático y respetuoso de los derechos humanos….»