
Imaginen a este señor con un gorrito rojo, barba blanca y nariz aún más colorada. Así, disfrazado de Papá Noel, es como lo deben de ver ahora los 89 diputados regionales de Valencia. Julio de España, presidente de las Cortes Valencianas, ha agasajado a sus señorías con un televisor de plasma. Como lo oyen. A su lado, la paletilla de ibérico de la cesta de Manuel Marín se queda en simple mortadela.
Se nota que este año los diputados valencianos han sido muy muy buenos. La pasada Navidad les fue peor: el regalo de Julio de España sólo fue una videocámara digital. Supongo que la pasta para pagar la digitalada saldrá del presupuesto de I+D. Que no se diga que la Comunidad Valenciana no apuesta por las nuevas tecnologías.
Al lado de lo que ganan los diputados valencianos, lo del plasma se queda en anécdota. Julio de España cobra 154.092,48 euros al año, lo mismo que los dos vicepresidentes del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, juntos. Valencia va bien.