
A unos 10.000 euros se eleva el coste de los dos vuelos (Madrid-Zaragoza, ida y vuelta) que efectuó el Hércules C-130 del Ala 31 de la Base Aérea de Zaragoza el pasado 10 de diciembre para trasladar a 23 camareros civiles a la base de Getafe. Su misión, plenamente justifica: servir un
ágape aperitivo a unas 300 personas en el Cuartel General del Ejército del Aire, con motivo de su patrona, la Virgen de Loreto.
La empresa encargada del catering pertenece a un destacado restaurante de la capital aragonesa, que el mismo día ofrecía otro servicio en el acto celebrado en la base de Zaragoza con motivo del día de la patrona, con la asistencia de un millar de personas.
Al menos, según el Ejército del Aire, el catering fue gratis, debido a «la buena relación personal entre el empresario aragonés y un mando militar»(estaría bien saber a qué se debe esa buena relación, por cierto).