«Los esfuerzos de los grupos de presión de la industria armamentística son especialmente insidiosos. En un año cualquiera emplea a unos 700 lobistas, más de uno por cada miembro del Congreso (de los Estados Unidos). Una investigación realizada en 2018 por el Project On Government Oversight (Proyecto de Supervisión Gubernamental) descubrió que, en la década anterior, 380 funcionarios de alto rango del Pentágono y oficiales militares se habían convertido en lobistas, miembros de juntas directivas, ejecutivos o consultores de contratistas de armas a los dos años de dejar sus trabajos en el gobierno.» Y aún más preocupante para el funcionamiento de la democracia es el siniestro hecho de que, en palabras de Dan Auble, ‘las empresas de defensa gastan millones cada año en hacer lobby a los políticos y en hacer donaciones a sus campañas. En las dos últimas décadas, su amplia red de grupos de presión y donantes ha destinado 285 millones de dólares en contribuciones a las campañas y 2.500 millones de dólares en gastos de presión para influir en la política de defensa’.»

Del artículo The Military-Industrial Complex Needs Perpetual Confrontation (El complejo militar-industrial necesita confrontación perpetua), publicado por Brian Cloughley el 19 de noviembre en www.counterpunch.org

The Military-Industrial Complex Needs Perpetual Confrontation

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Traducción realizada con ayuda de la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

One thought on “Unos 700 lobistas de la industria armamentística presionan a los 435 representantes del Congreso de EEUU para conseguir contratos”
  1. Unos 700 lobistas de la industria armamentística presionan a los 435 representantes del Congreso de EEUU para conseguir contratos
    En ese contubernio entre corruptos y degenerados es donde medra el demonio, como diría un cura preconciliar, no en el teatrillo entre Sánchez y Casado por mucho que hieda.

    Esto es solamente una burda distracción para disfrute del populacho, una cortesía de los medios informativos, en realidad la tercera pata que sostiene el tinglado.

    Las balas que usan éstos no son de plomo sino de papel y bytes, pero su trabajo es igual de criminal y sucio, trabajan en tándem con los otros dos.

    La industria armamentística corrompe a funcionarios y políticos para que los responsables en cada gobierno compren armas a esas empresas en nombre del Estado, conocido por tener únicamente intereses e imponerlos con todos sus medios, mientras que sus habitantes lo que tienen son hijos, hermanos y padres, además de que son los que pagan las facturas.

    Escribió Juan en el Nuevo Testamento (8 44):

    «Vosotros sois de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.»

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