La semana pasada leíamos que Mikel Zabalza era admitido por Lakua como víctima y que la AN condenaba a Iratxe Sorzabal por no quedar “plenamente acreditada la tortura”.

Hoy hace 20 años que me sacaban de Tres Cantos y me ingresaban en la Enfermería de la cárcel incomunicado.

Le dije a la forense Leonor Ladrón de Guevara que Ainara Gorostiaga estaba siendo torturada, pero no se inmutó. Años antes se le había muerto allí Gurutze Iantzi, solo quería evitar que muriera yo también.

Esa es la razón por la que me considero superviviente de la tortura (2/13) Image
Fuera del infierno, los policías y funcionarios con los que me fui encontrando se dividían entre los que se asustaban al verme y los que querían“darme unas cuantas hostias más”.

No sé cómo resumir aquí cómo me dejaron en la Comandancia de la GC.Nadie debería pasar por eso.

En total pasé 11 días incomunicado (el tope en Turquía) y una semana hospitalizado.
Tristemente, he de decir que los guardias civiles que me torturaron en Tres Cantos me aplicaron más pomadas y hielos la última noche que los que me aplicarían en la Enfermería de la cárcel.

Cuando me llevaron a declarar a la AN, la guardia civil que me trasladaba preguntó visiblemente enfadada a ver si había constancia de lo que me habían hecho sus compañeros y de cómo estaba.

En el viaje, procuró ayudarme lo más delicadamente que pudo a mantenerme en pie

En la AN, el juez Polanco me interrogó sobre delitos que no había oído hasta el momento y, entre otras muchas cosas, me acusó de dirigir el comando Urbasa y, junto con Ainara, Jorge Chocarro y Aurken Sola, de asesinar al concejal de UPN de Leitza Jose Javier Múgica Astibia.

Por supuesto, negué las acusaciones y denuncié las torturas sufridas mientras aguanté el llanto, hasta que el juez me interrumpió preguntándome si “ya se me había acabado el carrete”.Me dijo que mentía, que la GC no torturaba y me encarceló como FIES-3,acusado de asesinato.

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Allí me junté con Ainara, Jorge y Aurken, torturados todos. La bolsa, los golpes y las agresiones sexuales hicieron a Ainara declarar que habíamos cometido un asesinato con el que no teníamos ninguna relación.

Con pocas excepciones, prensa, partidos e instituciones nos condenaron
No voy a contar lo que pasaron nuestras familias, no podría. Ya lo hicieron ellos; afortunadamente, arropados por mucha gente. desgraciadamente, en medio de una soledad y menosprecio oficial que en algunos casos todavía dura.

Dos años pasamos encarcelados y dispersados.

A los 2 años, en medio de una tormenta judicial, nos dejaron en libertad: hacía más de medio año que sabían que no teníamos nada que ver con el atentado de Leitza.

Todo el mundo se preguntó qué nos habían hecho para que nos inculpáramos en un asesinato que no habíamos cometido.

Aun así, nos llevaron a juicio, negaron a nuestra defensa todas las pruebas y nos ofrecieron “lo comido por lo servido»: 2 años. Poco a poco, archivaron todas nuestras denuncias por tortura.

No hay explicación para mi derrame ocular, el labio partido… para los de nadie.

“20 años no es nada”, dice la canción pero lo cierto es que, por suerte, han cambiado muchas cosas. No todas las que debieran. Nadie ha reconocido lo que nos hicieron, nadie lo ha reparado y, peor; toda la legislación, maquinaria judicial, carcelaria y mediática sigue intacta.

No somos solo nosotros: hay más de 1000 navarros torturados y cientos de casos de violaciones de derechos que continúan con viejas leyes y viejos esquemas.
Basta ya.

No queremos juicios,encarcelamientos, revancha o escarnio.

Queremos un reconocimiento público y que no se repita.

Fuente: https://threadreaderapp.com/thread/1498266436736856065.html

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