Todo parece avanzar de forma muy rápida en Oriente Medio, una impresión generada por los cambios acontecidos en los escenarios políticos tanto en Israel como en Palestina; pero no olvidemos una constante : Palestina sigue padeciendo una ocupación militar generalizada en todo su territorio, franja de Gaza incluida.

En este artículo, recopilamos reflexiones y análisis surgidos en el contexto de las elecciones parlamentarias palestinas que se celebraron el pasado 25 de enero.

En palabras de Santiago Alba Rico : “Gobiernos occidentales y periodistas convencionales han llamado la atención simultáneamente sobre la importancia de estas elecciones y sobre el peligro islámico, naturalizando así el callejón sin salida de unas negociaciones muertas y atrayendo la mirada fuera y lejos de la realidad sobre la que se han instalado las urnas.” (1)

Las elecciones ¿democráticas?

Las elecciones legislativas palestinas se celebraron el pasado 25 de enero. Fueron aplazadas en repetidas ocasiones por una razón: ¿cómo celebrar elecciones bajo ocupación militar? La hasta entonces asamblea legislativa palestina había sido constituida en 1995 en los inicios del proceso de paz de Oslo, 10 años después carecía de representatividad. Los últimos comicios y la alta participación de la población son, en este sentido, un éxito para la democracia y demuestran la unidad del pueblo palestino bajo las adversas circunstancias de la ocupación.

El reto de realizar elecciones democráticas bajo ocupación militar fue además dificultado por las presiones que ejercieron sobre los votantes tanto Israel, como Estados Unidos y Europa. Utilizaron como herramientas disuasorias las amenazas de romper el diálogo y las mediaciones y de cortar las subvenciones en caso de victoria de uno de los partidos candidatos en los comicios. En Jerusalén Este, Israel dejó finalmente que se celebrarán las elecciones pero no permitió a Hamás realizar su campaña electoral.

En palabras de Ziad Medoukh (2): “El éxito de las elecciones palestinas es un mensaje claro de nuestro pueblo a los israelíes y a la comunidad internacional: nuestro pueblo mantendrá siempre su compromiso con los principios de la democracia, los derechos humanos, el estado de derecho y sigue soñando con la libertad y la paz a pesar de la ocupación israelí de su tierra. […] Los palestinos viven ahogados por la ocupación israelí, el 60% está en paro, el 80% se encuentran por debajo del umbral de la pobreza y, a pesar de todo, participaron de forma masiva y ordenada. Esto demuestra la fuerza del contrato social que les une.”

El mensaje de los palestinos.

Sobre el resultado de los comicios:

En palabras de Raji Surani: “La democracia no puede ser selectiva”

En palabras de Santiago Alba Rico: “Por diferentes razones, tanto la política de Al-Fatah como la de Hamás son contraproducentes y negativas, pero el apoyo a Al-Fatah y a Hamás son justos, legítimos y democráticos. Personalmente preferiría que los palestinos votasen mayoritariamente a Palestina Independiente o al FPLP, pero todos los votos, en este caso, son votos del pueblo palestino al propio pueblo palestino y así debemos interpretarlos.”

Israel tiene una responsabilidad directa en el desencuentro entre los palestinos y Al-Fatah, partido que ha dirigido la Autoridad Palestina desde su origen en el proceso de Oslo.

En palabras de Michel Warshawsky: “Israel ha privado intencionadamente al liderazgo palestino de la posibilidad de conseguir para su público cualquier avance en los campos económicos y políticos. Ese hecho, como se podía prever, favoreció el abandono del apoyo popular a sus dirigentes y fortaleció la oposición islámica. […] El voto para Hamás es más un voto de protesta que un voto ideológico, es una vía para decir “fracasasteis, no confiaremos más y queremos probar algo nuevo” (3)

En palabras de Azmi Bishara: “La intervención americano-israelí en contra de Hamás y las amenazas dirigidas a la sociedad palestina en la elección de su voto ha producido un efecto contrario. Esto no significa que la fuerza de Hamás se deba únicamente a las reacciones a las políticas israelíes y estadounidenses, su fuerza es el fruto de varios elementos, los más importantes son su base social y sus instituciones, su beneficio en ciertas ocasiones de las estructuras civiles tradicionales y de la vía de la resistencia adoptada desde la primera Intifada. Después, un elemento no menos importante, es su discurso islámico. Pero si el movimiento de Hamás constituye una fuerza principal en el escenario palestino, su influencia ha crecido a lo largo de las elecciones por el hecho de que Israel y los Estados Unidos han transformado las elecciones en un reto de voluntad. Si un elector palestino adulto ha querido votar a Hamás, se ha añadido a él otro adulto queriendo votar contra Estados Unidos e Israel.” (4)

Votar a Hamás, al FPLP o a Palestina Independiente, es votar aquellos partidos que advirtieron del desequilibrio en los acuerdos de Oslo: favorecían al ocupante y mantenían en su postura de debilidad al pueblo ocupado. En ese sentido el mensaje de las urnas está claro: los palestinos han quitado su confianza en el partido que promovió ese proceso para dirigir sus votos hacia el que promueve otra estrategia manteniendo todas las aspiraciones del pueblo palestino.

Hamás: ¿un grupo terrorista? ¿un partido para formar un gobierno?

La mayoría absoluta obtenida por Hamas en las elecciones ha hecho que los principales medios de comunicación occidentales muestran su indignación por la llegada al poder legislativo de un “grupo terrorista”. Pero en los debates televisivos nadie se pregunta por qué Hamás fue integrado en la lista de grupos terroristas por la administración norteamericana. Tal ingreso se debió en primer lugar a su apuesta por el uso de la lucha armada y, en segundo lugar, por el hecho de que no reconoce el Estado de Israel. Podemos legítimamente preguntarnos por qué el Estado de Israel no está incluido entre las entidades terroristas de la misma administración, cuando usa toda la fuerza de su ejército, no reconoce al Estado Palestino, discrimina a la población árabe que vive en su territorio y decide sobre la vida cotidiana de todos los palestinos de Cisjordania y Gaza. Toques de queda, check-point, el muro y todos los dictámenes que emite, someten a la población civil palestina, desde su todopoderoso papel de fuerza ocupante. Toda ocupación militar genera acciones de resistencia, sean armadas o no.

Sobre la capacidad de Hamás para dirigir el poder legislativo en la búsqueda de la unidad nacional podemos mencionar:

En palabras de Moshir Al Masri, uno de los dirigentes de Hamás : “El hecho de que Hamas realice alianzas con el Frente Popular de Liberación de Palestina [apoyando una candidata de esa formación en el ayuntamiento de Ramala] o con otras organizaciones confirma que no se trata de un movimiento sectario, ni paralizado, ni recogido en sí mismo. Hamás se afirma como una página abierta a todos, como un movimiento dispuesto a aliarse con todos los hijos de nuestro pueblo palestino con el objetivo de defender los intereses superiores de nuestro pueblo, en el ámbito de un cambio y una reforma reales en el escenario palestino.” (5)

En palabras de Raji Surani, director del Centro de Derechos Humanos de Gaza : “Se trata de un movimiento que ya demostró su pragmatismo. No se obtiene tal resultado, con un aparato tan bien organizado sin ser capaz de practicar “realpolitik”.
La mayoría de sus dirigentes son serios, competentes y dedicados. Hamas tiene el potencial de gestionar la Autoridad Palestina mejor que sus predecesores.”

Sobre el programa político de Hamas:

En palabras de Moshir Al Masri: “La primera prioridad es fortalecer la unidad interna porque de ella depende la protección del escenario palestino contra todo desarrollo peligroso. La segunda es el fortalecimiento de la participación política que representa una opción susceptible de salvar el escenario palestino del atolladero actual. El tercer punto es el fortalecimiento del programa de resistencia como elección estratégica de nuestro pueblo, mientras se sigue perpetuando la ocupación de nuestra tierra y mientras se mantiene la agresión continua contra nuestro pueblo. Esa elección fue la de todas las revoluciones acontecidas en el mundo, incluso en Europa y en América. Se trata de una elección reconocida por el derecho internacional.”
“En lo relativo a una imposición del reconocimiento árabe y palestino del Estado de Israel como “Estado judío” […], creo que este reconocimiento de Israel es extremadamente peligroso porque significa el abandono del derecho palestino y significa que la política de hechos consumados se ha impuesto definitivamente al mundo arabo-musulmán. Acogemos con los brazos abiertos a los judíos como tal, pero no acogemos con los brazos abiertos una ocupación que aplasta nuestra tierra y nuestro pueblo.”
En palabras de Raji Surani : « [Hamas] intentará influir en la sociedad según sus convicciones, como todos los partidos harían y espero que no logre islamizar a la sociedad. »

¿Es contraproducente una victoria de Hamás?¿Se beneficiará Israel de esta nueva situación?

En palabras de Raji Surani(6): “De facto [el proceso de Oslo] ha muerto desde hace tiempo. Desde el asesinato de Yitzhak Rabin, hace diez años, los israelíes no han negociado nada, únicamente plazos suplementarios para llevar a cabo el proceso. Cuando Yasser Arafat estaba vivo, los israelíes se negaban a hablar con él. Después se negaron a encontrarse con Abu Mazen. Ahora rechazarán todo contacto con Hamás. Es el juego constante.”

En palabras de Michel Warshawsky: “Ariel Sharon quería una victoria de Hamás que le permitiera gritar “no tenemos interlocutor para la paz”. Los resultados de las elecciones permitirán a Israel seguir con sus pasos unilaterales de colonización, incluyendo reorganizaciones tácticas de su ejército y desmantelamiento de asentamientos aislados no-manejables. “Israel no tiene interlocutor palestino” no fue el motivo por el cual se realizó la ofensiva militar y se aceleró la destrucción de los Territorios Ocupados, sino que fue su objetivo: las actuaciones unilaterales son las únicas vías para avanzar en el proyecto sionista. Las negociaciones estaban percibidas como un obstáculo que podía forzar inaceptables compromisos. Era entonces necesario destruir cualquier interlocutor posible para futuras negociaciones.[…] Después de neutralizar a Yasser Arafat, el gobierno israelí desestabilizó al “moderado” Abu Mazen y continuó el avance de la destrucción de la infraestructura palestina y de la continuidad territorial. El caos y, en varias ocasiones, los “ataques terroristas” eran los resultados de esa política cuyo único objetivo consistían en demostrar que no había interlocutor palestino. […] Durante una temporada esta política puede obtener éxito y la reacción de la comunidad internacional y de los medios de comunicación amenazando descalificar a los palestinos va totalmente en el sentido de los planes del liderazgo israelí. En otras palabras, a corto plazo, los palestinos se enfrentarán a tiempos difíciles. Pero esto no hay palestino que no lo sepa,
¿puede la situación ser peor?
¿Israel parará el proceso de paz?- No había proceso de paz.
¿Israel reanudará los “asesinatos selectivos”?- Nunca dejó de cometerlos.
¿Israel destruirá más casas y arrancará más árboles?- Es poco probable que pueda realizar más daños que en los últimos cinco años.
¿Israel seguirá arrestando activistas? Esa política no paró nunca
¿La comunidad internacional recortará las ayudas económicas? Estaban reducidas a lo mínimo.”

NOTAS:
(1) ¿Qué votan los palestinos ? por Santiago Alba Rico – Artículo publicado en Gara
(2) Profesor de francés en la universidad Al Aqsa de Gaza. Creó en 2004 el « centro de paz universitario » cuyos objetivos son contribuir a la construcción de la paz para el respecto de la democracia, los derechos humanos y la creación de un Estado de Derecho.
(3) “La última victoria de Sharon” – 27 de enero de 2006 por Michel Warshawsky, co-director del Centro de Información Alternativa – Traducción Palestina Lliure.
(4)« La victoria de Hamás y el reto » – Azmi Bishara -publicado el viernes 27 de enero 2006 – traducción Palestina Lliure
(5)Entrevista de Moshir Al Masri por Silvia Cattori, 20 de enero de 2006, fuente « Réseau Voltaire”
(6) Abogado, Raji Surani dirige en Gaza el Centro Palestino de Derechos Humanos (PCHR). Entregado al respecto de los principios democráticos, fue encarcelado por Yasser Arafat por sus críticas sin concesiones. Pero, guiado por los mismos principios, defendió ante los tribunales al exjefe de Hamás Abdelaziz Rantissi.