
43 personas murieron y 158 fueron detenidas en enfrentamientos violentos del Ejército con manifestantes que expresaban el 30 de agosto su rechazo a la misión de paz de la ONU en República Democrática del Congo (MONUSCO), de acuerdo a cifras del Gobierno.
Maximiliano Pérez Gallardo
El Ejército dispersó la manifestación después de que circularan imágenes de manifestantes atacando a un oficial de policía durante las protestas, lo que habría provocado la muerte del uniformado. La agencia de noticias Reuters afirma que no le ha sido posible verificar las imágenes.
Inicialmente, las autoridades del país africano habían indicado que los manifestantes habían apedreado al oficial de policía hasta provocar su muerte y que tras la acción del Ejército habían fallecido seis personas, pero luego elevó la cifra a un total de 43 personas muertas y 158 detenidas.
El reconocimiento gubernamental de la tragedia a gran escala no se dio hasta que se viralizó un video en redes sociales en el que se veía a integrantes de las fuerzas armadas subir cuerpos inertes a la parte trasera de un camión, lo que generó incertidumbre respecto a la veracidad de los datos compartidos inicialmente por el Estado.
Por otro lado, las organizaciones de la sociedad civil también revelaron informaciones que causaron alarma. Anne-Sylvie Linder, jefa de la Cruz Roja en la ciudad, mencionó que el hospital a cargo de la organización recibió personas muertas y heridos, por balas de goma o acuchillamientos, momentos después de la intervención del Ejército en la protesta, el 30 de agosto. «Algunos estaban muertos cuando llegaron», sentenció Linder.
Descontento por la ineficacia de la MONUSCO
Este 31 de agosto, la MONUSCO lamentó las muertes de los protestantes a través de un comunicado publicado en su perfil de X, añadiendo una invitación a las autoridades nacionales para «llevar a cabo una investigación rápida e independiente y les pidió que traten a los detenidos con humanidad y respeten sus derechos».
La misión de Naciones Unidas para el Congo ha sido blanco de críticas desde el 2022, cuando se recrudeció la violencia entre las fuerzas gubernamentales y grupos milicianos como el ‘M23’. Un conflicto que, según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha desplazado alrededor de 12.000 congoleños al vecino Ruanda.
En julio de ese año, una protesta similar en contra de las fuerzas de paz internacionales se cobró la vida de 15 personas, incluyendo tres miembros de dicha misión humanitaria.
La presencia de Naciones Unidas en África, amenazada
El descontento de los pueblos africanos con la ineficacia de las misiones de paz comandadas por la ONU parece extenderse por varias naciones de la región, especialmente después de que Mali exigiera la retirada de la presencia del organismo de su territorio a principios del 2023.
«El realismo impone la observación del fracaso de la MINUSMA, cuyo mandato no responde a los desafíos de seguridad», afirmó Abdoulaye Diop, ministro maliense de Asuntos Exteriores, el pasado 16 de junio, haciendo referencia al descontento del Estado maliense con la misión de Naciones Unidas en su país, conocida como MINUSMA.
La imposibilidad de las tropas de paz por emprender una lucha armada activa en contra de grupos armados y la posibilidad de acudir a grupos mercenarios, como el controversial Grupo Wagner, entre otros factores históricos, han influido en que algunas sociedades africanas, en búsqueda de una solución efectiva a sus problemas de seguridad e inestabilidad gubernamental, estén expresando un creciente descontento con los esfuerzos internacionales tradicionales.
Con Reuters y medios locales
Fuente: https://www.france24.com/es/%C3%A1frica/20230901-m%C3%A1s-de-40-muertos-en-protestas-contra-la-misi%C3%B3n-de-paz-de-la-onu-en-rd-congo