La oposición y grupos ecologistas denuncian irregularidades en la
tramitación de una urbanización en La Vila Joiosa que promueve una
mercantil, de cuyo consejo de administración forma parte la suegra de
Eduardo Zaplana. En las alegaciones revelan un posible tráfico de
influencias en la compra de parte de los terrenos a una fundación. El
terreno, cerca de medio millón de metros cuadrados fue donado para hacer
un asilo, pero fue adquirido a precio de suelo rústico y recalificado
para urbanizar. Un sobrino de los primitivos dueños alertó sin éxito de
la operación a Zaplana.
El proyecto de la promotora, la mercantil Los Almendros de Alicante, SA,-en el consejo de administración de la firma figura la suegra del
portavoz del grupo popular en el Congreso de los Diputados, Eduardo
Zaplana- prevé la construcción de 1.600 viviendas y un campo de golf en
la partida L’Almiserà, al norte de La Vila Joiosa, en el límite con
Finestrat. La zona también alberga un importante yacimiento
arqueológico, con una mezquita árabe del siglo XII.
Para la autorización del proyecto, el Ayuntamiento, gobernado por el PP
con mayoría absoluta, ha aprobado inicialmente un expediente de
modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Las
alegaciones presentadas, por el PSPV, el Partido Independiente y el
grupo conservacionistas Ecologistas en Acción del País Valenciano, se
oponen a la modificación del PGOU, básicamente, porque el proyecto no
justifica el uso de los recursos hídricos y porque no se han adoptado
las medidas para preservar el yacimiento arqueológico.
Sin embargo, las supuestas irregularidades en torno al proyecto,
pendiente del visto bueno de la Consejería de Territorio y Vivienda, se
remontan a la fase de adquisición de terrenos.El edil del grupo
independiente, Pedro Lloret, denuncia que la mercantil compró a la
Fundación Aragonés medio millón de metros cuadrados a un precio mil
veces inferior al del suelo adquirido a otros propietarios particulares.
Los 500.000 metros cuadrados eran propiedad de la mencionada fundación,
creada en 1997 con el fin de construir un asilo para pobres con los
fondos del matrimonio Pedro y Antonia Aragonés Urrios, que fallecieron
sin descendientes directos. El presidente de la entidad es el alcalde,
José Miguel Llorca. La fundación vendió el terreno a la mercantil
vinculada a familiares de Zaplana a 4,83 euros el metro cuadrado.
Esta operación de venta fue denunciada por un sobrino del matrimonio
Aragonés a Zaplana mediante una carta el 19 de diciembre de 2003. «Señor
ministro, la operación es de tal envergadura especulativa que aparte de
no cumplir los fines de la fundación es presuntamente de juzgado de
guardia», recogía la misiva. El 23 de enero de 2003 el familiar remitió
una segunda carta a Zaplana lamentando que no se hubiera hecho eco de la
denuncia.