
Más de 25 Estados, entre ellos España, se reúnen “para pasar de la condena a la acción colectiva”, en palabras del presidente colombiano Gustavo Petro. La relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, acudirá al encuentro
Internacional Progresista.
El 15 y 16 de julio, más de 25 Estados de todo el mundo se reunirán en Bogotá, Colombia, para la “Conferencia de Emergencia” con el fin de detener el genocidio de Gaza: la respuesta multilateral más ambiciosa desde que Israel inició su campaña de devastación hace dos años.
“La conferencia de Bogotá pasará a la historia como el momento en que los Estados finalmente se levantaron para hacer lo correcto”, afirmó la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, quien calificó la formación del Grupo de La Haya como “el acontecimiento político más significativo de los últimos 20 meses”.
Convocada conjuntamente por Colombia y Sudáfrica, copresidentes del Grupo de La Haya, la conferencia reúne a Estados que trascienden con creces las fronteras del Grupo –desde Argelia hasta Brasil, pasando por China, España, Indonesia y Qatar– “para pasar de la condena a la acción colectiva”, en palabras del presidente colombiano Gustavo Petro.
“El genocidio palestino amenaza todo nuestro sistema multilateral”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Mauricio Jaramillo Jassir, antes de la conferencia.
Esa amenaza se hizo aún más urgente esta semana, cuando la administración Trump impuso sanciones a la relatora especial de la ONU, Francesca Albanese, por lo que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó de “esfuerzos ilegítimos y vergonzosos” para promover la acción de la Corte Penal Internacional contra funcionarios estadounidenses e israelíes.
Pero, en lugar de intimidar a la comunidad internacional, las sanciones solo han reforzado su determinación. La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, condenó la medida como “un ataque descarado y transparente a los principios fundamentales de la justicia internacional”.
Sin dar marcha atrás, Albanese se dirige ahora a Bogotá. “Es un honor para mí viajar a Bogotá en apoyo del Grupo de La Haya y su búsqueda de la justicia y la paz, basada en los derechos y las libertades, que un número cada vez mayor de países está finalmente adoptando tras décadas de retórica política vacía”, afirmó. Presentará su testimonio como experta ante los Estados reunidos y se unirá a otros relatores especiales de la ONU en sesiones informativas que servirán de base para medidas legales y diplomáticas coordinadas.
Por su parte, Petro ya ha tomado partido por Albanese, a pesar de las amenazas del Gobierno estadounidense. “Toda mi solidaridad con Francesca Albanese. El sistema multilateral de Estados no puede ser destruido”, declaró el presidente de Colombia.
Para Petro, la conferencia representa un momento crítico para el propio derecho internacional. “La elección que se nos plantea es dura e implacable”, escribió en The Guardian. “O nos mantenemos firmes en la defensa de los principios jurídicos que buscan prevenir la guerra y los conflictos, o asistimos impotentes al colapso del sistema internacional bajo el peso de una política de poder sin control”.
Para Sudáfrica, también, lo que está en juego es la existencia misma del derecho internacional. Roland Lamola, ministro de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica, afirmó que la formación del Grupo de La Haya marcaba “un punto de inflexión en la respuesta mundial al excepcionalismo y a la erosión generalizada del derecho internacional”. Ese mismo espíritu, según Lamola, “animará la conferencia de Bogotá, donde los Estados reunidos enviarán un mensaje claro: ninguna nación está por encima de la ley y ningún delito quedará impune”.
Los miembros ya han tomado medidas concretas en los últimos 20 meses. Sudáfrica presentó una demanda histórica contra Israel ante la Corte Internacional de Justiciapor presuntas violaciones de la Convención sobre el Genocidio. Posteriormente, varios Estados se sumaron a la demanda de Sudáfrica, entre ellos Bolivia, Colombia y Namibia. Namibia y Malasia impidieron que buques que transportaban armas a Israel atracaran en sus puertos, mientras que Colombia rompió relaciones diplomáticas con el Gobierno israelí y suspendió las exportaciones de carbón.
Por lo tanto, la conferencia exhorta a los Estados a que cumplan con sus obligaciones en virtud del derecho internacional, y lo hagan rápidamente. En septiembre pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de tomar medidas sobre “las políticas y prácticas de Israel en el territorio palestino ocupado”, con un plazo de 12 meses para cumplir con obligaciones concretas: investigaciones, enjuiciamientos, sanciones, congelación de activos y cese de las importaciones y las armas. El tiempo corre.
“Aunque podamos enfrentarnos a amenazas de represalias cuando defendemos el derecho internacional –como descubrió Sudáfrica cuando Estados Unidos tomó represalias por su caso ante la Corte Internacional de Justicia–, las consecuencias de renunciar a nuestras responsabilidades serán nefastas”, advirtió Petro esta semana. “Si no actuamos ahora, no solo traicionaremos al pueblo palestino, sino que nos convertiremos en cómplices de las atrocidades cometidas por el Gobierno de Netanyahu”.
Durante dos días, en el Palacio San Carlos, en el centro de Bogotá, los delegados se reunirán con expertos internacionales, funcionarios de la ONU y organizaciones palestinas, antes de la sesión a puerta cerrada para deliberar sobre medidas concretas. Como explicó el viceministro Jaramillo Jassir, “los Estados reunidos no solo reafirmarán nuestro compromiso de resistir el genocidio, sino que elaborarán una serie de medidas específicas para pasar de las palabras a la acción colectiva”.
La conferencia culminará el 16 de julio con una movilización masiva en apoyo al Grupo de La Haya en la Plaza Bolívar.
En esta plaza histórica, que lleva el nombre de Simón Bolívar, el libertador que soñó con una América Latina unida y libre del dominio imperial, un coro global pedirá el fin de la era de la impunidad. “Para los miles de millones de personas del Sur Global que dependen del derecho internacional para su protección, lo que está en juego no podría ser más importante”, advirtió Petro. “El pueblo palestino merece justicia. El momento exige valentía”.
Fuente: https://ctxt.es/es/20250701/Politica/49687/Internacional-Progresista-Bogota-acoge-cumbre-genocidio-Gaza.htm