Con una impunidad propia de una acción terrorista internacional, el gobierno de Trump ha situado frente a Venezuela una gran flota de guerra amenazando a este país, bajo la excusa acusatoria de país narcotraficante.
Esta acción militar del gobierno Trump rompe todos las reglas y esquemas del derecho internacional, viola flagrantemente el concepto de soberanía de los pueblos, pone en jaque la Paz internacional, supone otro escalón (tras lo ocurrido recientemente en Irán) en el camino de dictadura militarista global de EEUU (con una larga trayectoria «intervencionista» en medio planeta).
La situación regional e internacional es gravísima y todas las fuerzas políticas, sociales, culturales, ciudadanas, etc., de este país deben alzar su voz frente a este peligrosísimo gorilismo desbocado de EEUU.
El gobierno español debe denunciar el convenio bilateral con EEUU, y cerrar las bases. Ayudar militarmente a EEUU o dejarse mandonear por Trump, a la vista de lo que está sucediendo en Israel o Venezuela, etc., es una pura indignidad.

Nota de Cristóbal Orellana en redes sociales.


Máxima tensión entre Trump y Maduro: por qué EEUU envía barcos de guerra y Venezuela moviliza a su Ejército

Chema Lizarralde

Washington justifica su despliegue militar en el Caribe porque considera que Maduro es «uno de los narcotraficantes más grandes del mundo».

Asegura Estados Unidos que está preparado para «usar todos los recursos de su poder» contra Venezuela y más concretamente contra su presidente, Nicolás Maduro. Lo sorprendente del caso no es tanto que EEUU amenace a Caracas como que lo haga ahora, cuando parecía que las relaciones entre ambos países entraban en una nueva fase, una de menos tensión y hasta de relativo entendimiento. Pero no.

En julio, EEUU y Venezuela cerraron un sorprendente intercambio de prisioneros. Semanas después, Washington subía la recompensa por la captura del presidente venezolano. Luego, inició un despliegue militar cerca de las costas venezolanas. Y ahora la Casa Blanca dice que podría usar todos sus recursos. ¿Qué ha pasado para que Maduro vuelva a ser el «enemigo público número uno»?
Prisioneros y petróleo

Fue el pasado 18 de julio cuando el Gobierno de Donald Trump completó un intercambio de prisioneros a gran escala con Venezuela. Enviaron a unos 250 venezolanos que habían sido deportados y encarcelados en El Salvador de regreso a su país a cambio de 10 ciudadanos estadounidenses (entre los que se «coló» el autor de un triple crimen en España).

Además, a finales de julio, Caracas renovó la licencia a Chevron para operar en Venezuela. Se calculó entonces que el aporte de la petrolera estadounidense sería de unos 200.000 barriles diarios, que se llevaría para vender en las refinerías de Texas.

Sin embargo, el 7 de agosto, la Casa Blanca anunció que elevaba hasta 50 millones de dólares la recompensa por información que pudiera conducir a la captura del presidente Maduro. Washington señala al Gobierno de Venezuela como «uno de los narcotraficantes más grandes del mundo». Ya lo hizo Trump durante su primer mandato.

En concreto, EEUU asegura que el Cartel de los Soles está liderado por Maduro y por funcionarios y militares de alto rango de su Ejecutivo. Según el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, estas organizaciones criminales son «una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, son grupos que están operando con impunidad en aguas internacionales, simplemente exportando a Estados Unidos veneno». El chavismo rechaza las acusaciones de narcotráfico y las tilda de inventos.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

Una semana después, la Administración Trump confiscó más de 700 millones de dólares en activos a Maduro. «Esto es crimen organizado, no es diferente a la mafia y a los (presuntos crímenes) relacionados con Maduro. Los activos superan los 700 millones de dólares que ya hemos confiscado, pero su régimen de terror continúa», afirmó la fiscal general de EEUU.

Despliegue militar: ¿sólo una demostración de fuerza?

Pero esta vez Trump ha ido más allá y hace unos días dio orden de iniciar un despliegue militar lo más cercano posible a Venezuela para combatir a los carteles del narcotráfico. La CNN desveló que 4.000 agentes y militares (principalmente infantes de Marina) habían sido desplegados en aguas del Caribe.

Tres destructores de la Marina estadounidense, uno de ellos equipado con misiles, están ya en aguas del Caribe. Además, entre los medios asignados a esta misión de vigilancia se incluyen un submarino nuclear y aviones de reconocimiento P8 Poseidon.
El presidente venezolano Nicolás Maduro, acompañado por la primera dama Cilia Flores, levanta el puño derecho en señal de reconocimiento a sus seguidores mientras participa en el desfile militar del Día de la Independencia, que conmemora los 214 años de independencia de España, en Caracas, Venezuela, el sábado 5 de julio de 2025.
EEUU confisca millones de dólares en bienes a Nicolás Maduro: lujosos aviones, coches y mansiones en República Dominicana y Florida

¿Es sólo una demostración de fuerza? Eso le ha dicho a la CNN un funcionario del Departamento de Defensa, que el refuerzo militar está destinado más a enviar un mensaje que a indicar cualquier intención de llevar a cabo ataques precisos contra los cárteles. Las naves no habían recibido órdenes de dirigirse al límite del mar territorial de Venezuela, que cuenta con 4.000 kilómetros de costa.

Tal vez en esa línea, la de la amenaza, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo este martes que EEUU está preparado para «usar todos los recursos de su poder». Aseguró que si lo hacen será para frenar el «flujo de drogas hacia el país y llevar a los responsables ante la Justicia». Según la actual Administración estadonunidense, «Maduro no es un presidente legítimo. Es un líder fugitivo de este cartel, acusado en EEUU de tráfico de drogas al país».

Pekín se opone a la iniciativa de EEUU

China expresó este jueves su oposición a la iniciativa militar estadounidenses en el mar Caribe, al considerar que viola la soberanía de otros países y amenaza la paz regional. La portavoz del Ministerio de Exteriores chino afirmó en rueda de prensa que Pekín «se opone a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de la ONU o infrinja la soberanía y seguridad de otros países». La portavoz instó a Washington a «hacer más cosas que contribuyan a la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe» en lugar de medidas militares. «Nos oponemos al uso o la amenaza del uso de la fuerza en las relaciones internacionales y a que potencias externas interfieran en los asuntos internos de Venezuela bajo cualquier pretexto», aseguró.

Venezuela también se despliega

No es el primer despligue estadounidense por aguas de las Américas desde que Trump está de vuelta en la Casa Blanca. En marzo pasado, desplegó destructores en las zonas cercanas a la frontera con México para apoyar la misión de seguridad fronteriza de su Comando Norte y reforzar la presencia de EEUU en el hemisferio occidental. Sin embargo, los recursos adicionales que se están trasladando ahora dependerán del Comando Sur y están destinados a apoyarlo durante al menos los próximos meses.

Tras el anuncio del despliegue, el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, dijo que las autoridades también están desplegadas en las aguas del país suramericano. Le respondió el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, que acusó a Cabello y a «su pandilla de brutos criminales» de «destruir el país» suramericano.

El canciller venezolano, Yvan Gil, dijo que las amenazas de EEUU «no solo afectan a Venezuela, sino que ponen en peligro la estabilidad de toda la región, incluyendo la zona de paz declarada por la Celac [Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños]». En un comunicado, el ministro de Exteriores de Maduro dijo que las acusaciones de la Casa Blanca «son una muestra de su falta de credibilidad».

Más allá de las palabras, la respuesta de Caracas a la movilización militar de Washington llegó este pasado lunes. Maduro anunció el despliegue de 4,5 millones de miembros de la Milicia Nacional, el quinto componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en todo el país. Dijo que el despliegue formaba parte de un «plan de paz», por lo que hizo un llamado a las milicias a estar «preparadas, activadas y armadas».
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en rueda de prensa desde Caracas.

«El plan de paz, que es desplegar toda la capacidad miliciana en el territorio y por sectores, establecer la capacidad de la milicia nacional bolivariana en todos los territorios del país», explicó Maduro, sin precisar en qué zonas del país estarán los milicianos. La Milicia la forman reservistas, militares, paramilitares y civiles, todos ellos muy comprometidos con el régimen y la revolución bolivariana.

Este martes, el presidente de Venezuela ratificó su mensaje al movimiento de EEUU: «Llevamos la fuerza de David contra Goliat». Durante una ceremonia televisada, Maduro aseguró que su país tiene la capacidad defensiva para evitar una confrontación. «Que el mundo lo sepa, que lo sepan los imperios: Venezuela hoy más que nunca tiene con qué. Por eso estamos en paz y vamos a seguir en paz», declaró el mandatario.

La oposición da las gracias a Trump

La oposición venezolana celebra el despliegue votar de EEUU. Desde la clandestinidad, María Corina Machado, la principal líder de la opositora, agradeció «profundamente» al presidente Trump que haya subido la recompensa por su captura.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habla tras votar en las elecciones municipales en Caracas, Venezuela, el domingo 27 de julio de 2025.

Mientras, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha pedido la unión de los países latinoamericanos ante lo que consideró como «amenazas directas de intervención militar» por parte de EEUU,

Ha respondido ya el presidente colombiano, Gustavo Petro, que este martes aseguró que una invasión de EEUU a Venezuela convertiría a ese país en otra Siria y en consecuencia arrastraría a Colombia a otro conflicto. «Los gringos están en la olla si piensan que invadiendo Venezuela resuelven su problema, (y con eso) meten a Venezuela en el caso de Siria, solo que con el problema (de) que se arrastran a Colombia», manifestó Petro en un consejo de ministros transmitido al país.

Los gobernantes de los diez países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), hicieron el miércoles un llamamiento a la unión latinoamericana y caribeña ante las que señalaron como «amenazas» de EEUU.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo estar a favor de la no intervención. «No al intervencionismo. Eso no solamente es convicción, sino que está en la Constitución (mexicana)», señaló la mandataria este martes durante su conferencia de prensa cuando se le preguntó por la movilización militar de EEUU.

https://www.20minutos.es/internacional/maxima-tension-trump-maduro-eeuu-envia-barcos-guerra-venezuela-moviliza-ejercito_6237768_0.html

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