
Diego Díaz Alonso
El Dragón es un vehículo de combate sobre ruedas destinado al Ejército español. Se fabrica en España por el consorcio TESS Defence, integrado por las empresas privadas Escribano M&E, Sapa Placencia, Santa Barbara Sistemas, propiedad de la norteamericana General Dynamics, y la semipública Indra, esta última con una importante participación del Estado a través de la SEPI. Aunque la fabricación de estos blindados debería haber empezado en 2014, diversas causas fueron retrasando su puesta en marcha hasta finales de 2021.
En la fabricación de los Dragon cooperan diversas empresas y fabricantes, pero el ensamblaje y acabado final tiene lugar en la fábrica de armas de Trubia. Allí están llegando los componentes de tres proveedores israelíes: Plasan, Elbit Systems y Rafael Advanced Defense Systems. Lo acaba de hacer público el Centre Delás de Estudios por la Paz en un informe que llega a una inquietante conclusión: las relaciones armamentísticas de España e Israel han sido “más lucrativas que nunca” desde octubre de 2023, mes del inicio de los ataques indiscriminados a la población palestina en la franja de Gaza.
Según esta organización dedicada a la investigación para la paz las empresas españolas han multiplicado la solicitud de licencias de exportación a ese país, y las empresas israelíes han firmado 46 contratos con las administraciones por más de mil millones de euros de valor.
En el caso de los blindados fabricados en Trubia los proveedores israelíes no son un tema menor. Tanto Plasan, encargada de los blindajes, como Elbit Systems y Rafael, que suministran otros componentes, son empresas directamente implicadas en el genocidio de Gaza como proveedores del Ejército de Israel y parte del entramado industrial-militar del país, una de sus principales fuentes de riqueza.
En agosto de 2024, Elbit Systems cerró un acuerdo con el Ministerio de Defensa de Israel para el suministro de municiones durante los próximos diez años. El contrato firmado con el Gobierno de Benjamín Netanyahu fue de aproximadamente 340 millones de euros.
Rafael Advanced Defense Systems es por su parte una empresa de capital público cuyo origen está directamente en el Ministerio de Defensa de Israel.
Fuentes consultadas por NORTES han confirmado a este medio que la llegada de suministros israelíes a Trubia no ha cesado con las matanzas y el asedio a Gaza en el que ya han muerto desde octubre de 2023 más de 50.000 palestinos y palestinas.
Fuente: https://www.nortes.me/2025/05/07/tres-empresas-implicadas-en-el-genocidio-de-gaza-suministran-componentes-a-la-fabrica-de-trubia/