
Tania Molina Ramírez
Los realizadores del documental The Corporation, que explora la naturaleza de la mayor institución de nuestros tiempos, no tienen empacho en decir que su película es «un llamado a la acción». Su codirectora, Jennifer Abbott, visitó hace unos días la ciudad de México y platicó con Masiosare. Se confesó completamente desconcertada por el fundamentalismo cristiano estadunidense, «tan fundamentalista como el musulmán»; y profundamente emocionada por lo que está ocurriendo en América Latina
Recientemente, algunos ejecutivos empresariales y corporaciones estadunidenses han sido condenados, pero «en general los medios y la sociedad tratan el problema como si fueran manzanas podridas, y nosotros decimos que todo el barril está podrido», afirma la canadiense Jennifer Abbott, codirectora del documental The Corporation, ganadora de múltiples premios internacionales, que explora, con rigor, la naturaleza de la mayor institución de nuestros tiempos: la corporación.
Sin embargo, a contracorriente del incontrolable poder de las corporaciones en el mundo, «lo que actualmente ocurre en Sudamérica es muy impresionante», dice en entrevista con Masiosare la canadiense Abbott, de visita en la ciudad de México con motivo de la exhibición del documental como parte del ciclo Ambulante.
Pero cuando los realizadores (ella, el codirector Mark Achbar y el guionista Joel Bakan) estaban en el proceso de realizar este documental no tenían el referente de los cambios gubernamentales que ha habido en América Latina.
«Para nosotros era muy importante que el documental fuese esperanzador, aunque no naïf. La parte más difícil de redondear fue el final porque no queríamos que el público saliera aplastado por la desesperanza, queriendo meterse en un hoyo», sigue.
Al estilo de los documentales del célebre Michael Moore, el equipo quería motivar a la gente a sentir que sí se podía hacer algo. «Es una película activista. Es un llamado a la acción. Pero no quiero ser naïf al respecto. Esta es una enorme batalla y estamos en una encrucijada: hay cosas que están empeorando cada vez más, y a veces eso puede ser un catalizador para que la gente se de cuenta y haya un cambio verdadero».
En Estados Unidos, sin embargo, no parecen querer un cambio. ¿O de qué otra manera se explica que hayan relecto a George W. Bush y que sea apoyado por la población (aunque cada vez menos)?
Abbott, quien estudió Ciencia Política, cree que hay muchas maneras de explicarlo y que no hay una respuesta sencilla, única: «Mucha gente que apoya a Bush tiene el nivel educativo más bajo y su principal fuente de información es CNN. Además, como dijo Michael Moore, hay una cultura del miedo».
Culturalmente «en Canadá nos estamos alejando cada vez más de Estados Unidos: somos una sociedad mucho más secular. El cristianismo que domina Estados Unidos da miedo. Respeto esa religión por muchas de sus verdaderamente pacíficas cualidades, pero obviamente la orientación cristiana fundamentalista de derecha que tiene Estados Unidos es tan fundamentalista como el fundamentalismo musulmán».
Cada vez le da más la impresión de que «Estados Unidos se convierte en una isla y que, culturalmente, el resto del mundo es tan diferente. Debo confesar que me tiene completamente desconcertada».
Pero, insiste, para mantener la esperanza, está Sudamérica. Además, «siento que mucha gente alrededor del mundo lucha contra el dominio corporativo. Puede ser de un modo muy pequeño».
Para no ir más lejos, Abbott ejemplifica lo anterior con su propia comunidad, una pequeña isla en la costa oeste de Canadá, con mil habitantes. «Es una comunidad muy especial. Una manera de combatir la globalización (empresarial) es intentando hacer florecer tu propia economía local. Tengo un enorme jardín orgánico. (Aunque) tienes que tener iniciativa para sobrevivir económicamente (en un lugar así): no puedes simplemente salir y conseguir un empleo en McDonald’s ¡si se le puede llamar sobrevivir a eso! (En la isla) todos coexistimos, (por ejemplo) no cierro con llave la puerta de mi casa.»
El psicópata
La aventura de The Corporation comenzó hace unos nueve años, poco antes de las manifestaciones que lograron frenar la reunión de la OMC en Seattle.
«Mark Achbar y Joel Bakan se dieron cuenta de que todo mundo estaba enfrascado en asuntos sobre la globalización, muchos dirigían sus baterías a ciertas corporaciones en específico, pero nadie estaba analizando a la corporación como institución», cuenta Abbott.
Decidieron, entonces, enfocarse en examinar a «la corporación» como tal.
Bakan, profesor de derecho de la Universidad de British Columbia y cocreador, escritor y productor asociado del documental, explica: «Los derechos constitucionales cada vez son menos efectivos para proteger los ideales que representan, como la libertad, la igualdad y la justicia. Una razón de ello (es) que las constituciones sólo se aplican a los gobiernos; no se aplican a la institución clave del capitalismo de mercado: la corporación» (www.thecorporation.com).
El documental incluye casos concretos de corporaciones, estrategias de grupos que luchan contra la globalización empresarial y 40 entrevistas a ejecutivos de corporaciones (en los sectores petrolero, de cómputo, farmacéutico, manufactura, relaciones públicas, mercadotecnia), críticos de ellas e intelectuales como el reconocido historiador Howard Zinn y Noam Chomsky.
La película lleva a su extremo lógico el hecho de que la corporación es una «persona legal», para llegar a la conclusión de que es un psicópata.
El documental ha ganado 24 premios internacionales, entre ellos el premio del público en el Festival de Cine Sundance en 2004.
Masiosare, 26 febrero 2006
> Entrevista con Jenniffer Abbot, directora de la película «The Corporation»
Aqui teneis 3 enlaces para descargar las 3 partes del documental desde el emule.
Recordad que en España la copia privada (para uso personal, sin visionarla publicamente y sin comerciar con ella)
ES TOTALMENTE LEGAL SEGUN LA VIGENTE LEY DE PROPIEDAD INTELECTUAL.
The Corporation 1 – La patologia del comercio
The Corporation 2 – Planeta SA
The Corporation 3 – Valoracion
¡No tiene desperdicio!
internete
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PD: Para descargar el emule ir a la
pagina oficial del proyecto:
http://www.emule-project.net
> Entrevista con Jenniffer Abbot, directora de la película «The Corporation»
La pelicula the corporation es una pelicula demasiado interesante que nos muestra como la publicidad el mkt son capaces de dañar al individua ser humano importando solamente el negocio de la empresa esto es terrible es una de las peliculas que crea un efecto demasiado horrorozo de las corporaciones vendes solo imagen pero se logra describir que nadie puede darse cuenta del daño etico, mora y social que estas crea aun asi siendo un factor humano el capaz de dañar tanto el mundo en que vivimos
> Entrevista con Jenniffer Abbot, directora de la película «The Corporation»
Por favor…¿sabeis donde puede comprarse en DVD?…… gracias por vuestra amable respuesta.
jlbriones@metaemprendizaje.net
Receta invalidad
Bien como han podido verlo en sudamérica van dejando el neoliberalismo a un lado, la crisis les ha pegado tan fuerte ha pesar de que ejecutaron a la perfección las recetas del FMI lo cual los dejo para el retiro, o creo que eran para eso.
(pero ya sobrevivieron)
Y en este país que es México todavía nos gobiernan como Zaire con Idi Amin Dada.(disculpas por el comparativo)
y la cosa parece no va a ser diferente con Felipe Calderón, impuesto, promocionado y pagado por la oligarquía nacional y trasnacional.
Así que mundo preparame un huequito fuera de aquí.
Alguien lo sabia.
En el año 90 tuve oportunidad de platicar con un profesor en ciencis políticas ya retirado de la UNAM.
Me sorprendio su capacidad de análisis sobre la situación política mundial, ya hablaba del fracaso que sería el gobierno de Salinas de Gortari en México, el vínculo CIA-con grupos islámicos en terrorismo internacional, el gobierno panista para 1994 o más tardar el 2000 en México, alternancia impuesta y el favoritismo y control de las corporaciones en el mundo por el grupo de los 8 en contra del resto, subordinado y cogobernados a traves del BM y FMI en favor de sus casas matrices.
Me caí que no le creí, lo siento.