Noticia original en Ladrilio

La publicidad al rescate

Los que -por mandato de nuestra secta- vemos televisión, llevamos como un mes relativamente asombrados por el anuncio del portal www.sostenibilidad.com,
emitido en horarios de máxima audiencia. El anuncio pretende presentar
un dilema: los ecologistas dirían, según el anuncio, que si todo el
mundo tiene aire acondicionado, ordenador con ADSL, nevera y otros
beneficios del progreso, los recursos naturales se degradan y “la
civilización” se derrumba; la economía diría que si todo el mundo
renuncia a esos bienes, las empresas dejan de funcionar y “la
civilización” se derrumba. En cualquier caso, un mal futuro.

Sucede que tras el anuncio y el portal anunciado, tan preocupado por estas complicaciones, está la empresa Acciona (sí,esa). Un interesante ejemplo más de cómo el discurso legitimador de esta empresa y de otras

sale también, y cada vez más, de la rumia de discursos que el mundillo
alternativo creía que se pudrían, estancados, en sus márgenes-.

[Mas:]

El
mundillo alternativo, siempre tan poco atento a eso que se llama paso
del tiempo, expresa cierta sorpresa: el discurso del anuncio tiene
trampa para ser totalmente alternativo, pero el mundillo reconoce «se
refiere a problemas reales». ¿No habíamos quedado en que la publicidad
ocultaba los problemas reales? El mundillo alternativo no tiene en
cuenta que las jubilaciones y los ataques cardiacos imponen su ley de
sucesión, y que parte del mundillo alternativo, entrenada en las
vueltas del discurso que iba a cambiar el mundo, alcanza la
hipermayoría de edad y va ocupando vacantes, descubriendo que no es tan
malo ser malo. No es de extrañar
que ante tanto descoloque, algunos y algunas se pongan a estas horas
las mangas verdes de la reivindicación de la República y las
nacionalidades históricas.

Algo de esta sucesión se notó ya en el Forum de las culturas de Barcelona. Si en esencia el evento era otra Expo92

-a mayor gloria de los beneficios inmobiliarios y del «chicle y
circo»-, se intentó sin embargo quitarle la costra hortera felipista
dándole un tono «alternativo», con escasos resultados.

El alcalde de Zaragoza y democrata Juan Alberto Belloch, con la mascota de expozaragoza, Fluvi, durante una inauguración.

Parece que para el siguiente round están preparando mejor la receta del Zotal anticostra y modernizante: el round será la Expozaragoza2008
sobre la cultura del agua, nuevo tejemaneje para mejor beneficio de
promotoras inmobiliarias; y la campaña de Acciona que venimos
comentando forma parte del Zotal en cuestión, pues Acciona es uno de
los patrocinadores del evento.

Eso sí, el mundillo está afilando también sus armas y no sólo por el inevitable y notable portal anti-exposición; unos «yes men» locales ya están empezando a rasgar la cortina. Permanezcan atentos.

Volviendo
al anuncio, estoy de acuerdo en que la campaña de Acciona tiene trampa.
No sólo porque forme parte, como se ve en la segunda entrega del
anuncio (que recupera técnicas de animación stop-motion… ¡qué
puristas!), de dorar la pildora del moderno pelotazo verde, los biocombustibles
(proyecto supraideológico de conversión del campo en fuente de
suministro para el automóvil y en escapatoria de precios justos de los
combustibles fósiles; para el caso Acciona, junto a REPSOL, prevé «hasta
seis plantas de biodiésel en España con una producción que rebasará el
millón de toneladas anuales … supondrá una inversión de 300 millones
de euros. La materia prima utilizada serán aceites vegetales de primer
uso… fomentarán la producción de aceites vegetales en la
agricultura española, sector que podría dedicar entre 200.000 y 300.000 hectáreas de regadío al cultivo de la materia prima necesaria para esta finalidad»
.).
No sólo porque Acciona saque beneficios de estos pelotazos ecológicos,
presentándolos como solución maravillosa a una crisis venidera, sin
renunciar a los habituales.

Para
el anuncio, el problema es que el desarrollo urbano actual representa
«la civilización» y que ante la crisis ecológica podemos perder esas
ciudades, «la civilización».

Fea premisa.

El
desarrollo urbano actual es la jauría, el mayor enemigo de la
delicadeza y el cuidado de sí. Poco falta ha hecho esa civilización
para llegar a obras como ésta; y pocas cosas más tenemos que perder.

Este artículo ha sido posible gracias a todos los que han intervenido en el hilo de Crisis Energética sobre el anuncio de marras.