
Carta de una madre
GARA 03-07-2006
Hace unos días el ministro Sr. Alonso tuvo un recuerdo para los soldados
que habían muerto cumpliendo el servicio militar. Demasiado tarde.
Demasiadas muertes inútiles e inocentes como la de mi hijo. La lista era
muy larga.
Los muertos en la mili muchos, pero siempre una única causa: la desidia,
el desinterés y el maltrato que recibían.
Mi recuerdo y agradecimiento a los insumisos que por decir no a las
armas y a la guerra sufrieron procesos judiciales y cárcel. Tampoco les
ayudó mucho el señor arzobispo de Pamplona cuando le pidieron clemencia
para sus hijos encarcelados, posicionándose el arzobispo en contra de
aquellos jóvenes y de la insumisión.
No creo que haya nada más inmoral ni más horroroso que las guerras. Esas
sí que destruyen a la familia y el mundo. Y es que la familia no somos
ni ovejas ni pastores. Somos padres y madres que parimos y criamos a
nuestros hijos para que sean felices, no para que los maten o «se
maten». No importa que no haya habido para ellos ni flores ni homenajes
oficiales. No nos hacen gala, porque cada latido de nuestro corazón es
por y para ellos.
Una madre.
Pilar Lezaun
> Una madre de recluta muerto se dirige al ministro de defensa español en torno al homenaje a la antigua mili
Puedes estar segura Pilar de que acabermos con el militarismo, haciendo ver a la gente que los ejercitos no les defienden a ellos, sino a los poderosos de siempre.
¡Vamos contra el militarismo, no contra los militares!
¡Consigamos que los militares vayan tambien en contra del militarismo!
Un saludo y un abrazo fuerte…
internete
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