Los abogados alertan de la expulsión de otra inmigrante que denunció
abusos

Rojo y Negro

La única de las seis inmigrantes que denunciaron abusos sexuales en el
Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Málaga que aún permanece
ingresada en dicha institución será expulsada de España y devuelta a su
país, Colombia, «antes del 21 o 22 de este mes», según su abogado, Jesús
Ureña, que la representa en este caso penal. El letrado que lleva el
expediente administrativo de esta inmigrante, Jaime Rodríguez, solicitó
ayer ante la Brigada Provincial de Extranjería la apertura de un
expediente para evitar su expulsión. Rodríguez basa su petición en el
artículo 117 de la Ley de Extranjería, que contempla la posibilidad de
que no se expulse a extranjeros «en caso de acreditada circunstancia de
colaboración con la Justicia».

Otras tres extranjeras que denunciaron las «fiestas» nocturnas, por las
que han sido procesados nueve agentes del Cuerpo Nacional de Policía
destinados en el CIE, fueron expulsadas de España con destino a Ucrania
y a Rusia al cumplirse los 40 días de plazo máximo de estancia en el
centro. La fiscalía ordenó suspender el expediente de expulsión de las
dos internas restantes, que quedaron en libertad el pasado 26 de julio
con la obligación de comparecer en el juzgado cada 15 días.

Ureña, que defiende en este caso a las tres inmigrantes ya expulsadas y
la que sigue ingresada en el CIE, aseguró que la expulsión obedece a un
«trato discriminatorio» hacia sus representadas, pero señaló que no
podrá presentar ningún recurso contra la decisión del ministerio público
de no suspender la repatriación. No obstante, el letrado aseguró que las
declaraciones efectuadas por las cuatro inmigrantes como testigos
protegidos «constarán en acta». Además, afirmó que cuando se aproxime la
fecha del juicio pedirá a la magistrada instructora del caso, Elena
Sancho, el regreso de las internas, ya que sus declaraciones resultan
«de vital importancia».

Por otro lado, Jaime Rodríguez ha solicitado la libertad por motivos de
salud para otra inmigrante cuya comparecencia como testigo protegido no
pudo celebrarse la semana pasada por «riesgo de aborto».



Todos los centros de Internamiento vulneran los derechos humanos. No queremos su mejora, reclamamos su cierre.

Kaosenlared (Papers per a tothom – Kaos. Inmigración)

La prensa se hace eco estos días de noticias que demuestran la
vulneración de los derechos humanos en los Centros de Internamiento de
Extranjeros. Los abusos sexuales sufridos por inmigrantes sin papeles en
Málaga, las denuncias de maltratos en la Verneda, el hacinamiento
sufrido por los inmigrantes en los abarrotados centros de Canarias,
Ceuta o Melilla, son solo la punta del iceberg.

El solo hecho de que los inmigrantes recién llegados sean internados en
un recinto con visitas restringidas, celdas más o menos lúgubres,
incomunicados con el exterior y bajo vigilancia policial, una autentica
cárcel se mire por donde se mire, es una vulneración de sus derechos.

En España y en toda la «democrática» unión europea, un ciudadano que no
haya cometido ninguna falta pero que sea extranjero sin papeles sufre
una detención, un encarcelamiento y probablemente una deportación sin
que pueda escoger abogado, sin que nadie le traduzca el procedimiento
que se le incoa, sin que sus familiares o amigos sean informados, sin
que nadie sepa de el. Es rotundamente falso lo que afirma el responsable
de La Verneda, los internos de un CIE no son delincuentes salvo
sentencia judicial que lo demuestre, o acaso no existe presunción de
inocencia por el hecho de ser inmigrante. El reciente hecho de que 2 de
las internas de Málaga que denunciaron los abusos sexuales hayan sido
expulsadas cuando eran parte activa y acusadora en un proceso judicial,
ilustra la realidad: los presuntos abusadores en libertad y las
presuntas víctimas encarceladas o deportadas para que no puedan hablar.

Todos los centros de internamiento, sean oscuros como el sótano de la
Verneda o soleados como el patio de Zona Franca son cárceles donde se
aprisiona a ciudadanos inocentes. Es igual que todas las leyes de
Extranjería se llamen de inmigración o de «libertades de los
inmigrantes» son discriminatorias. Además la UE quiere «exportar» estos
centros de internamiento a Marruecos, Mauritania, … Que sea la policía
de la dictadura marroquí la que garantice los derechos humanos de
ciudadanos no marroquíes devueltos por España, lo mismo que garantizó la
vida de los ciudadanos negros asesinados en las vallas de Ceuta y
Melilla, lo mismo que lo hizo con los cientos que abandonó en el desierto.

La política de extranjería del Estado español y de la UE es injusta y
profundamente inhumana. Se multiplica la vigilancia militar en las
fronteras, los acuerdos de repatriación con terceros países, pero los
inmigrantes siguen muriendo en el estrecho y las fronteras de manera
cada vez más dramática. El plan FRONTEX de control de aguas atlánticas
de la UE se ha estrenado con cerca de 50 inmigrantes muertos en
circunstancias no aclaradas. Todo el mundo se solivianta justamente
contra la masacre vivida por el pueblo libanés. No nos damos cuenta que
cada día los inmigrantes viven una masacre similar aunque más sorda a
causa de las desigualdades sociales y las leyes injustas. ¿Cuántos
muertos registra ya esta callada guerra de los inmigrantes por conseguir
una vida digna?

Las organizaciones sociales que denunciamos la situación de los centros
de internamiento y desde luego los compañeros de la Caravana Europea que
en junio ocuparon las instalaciones de Zona Franca, no queremos su
«mantenimiento en mejores condiciones» sino su cierre definitivo.

Reclamamos un cambio radical en la política para las personas
inmigradas, la derogación de toda ley excepcional como la Ley de
Extranjería y el reconocimiento de la igualdad de derechos para todas
las personas, inmigrantes o no; reconocimiento que pasa inevitablemente
por los papeles para todas y todos sin condiciones.

Associació Papers i Drets per a Tothom, Cornella sense Fronteres,
Assemblea per la Regularització sense Condicions.