CX36 Radio Centenario/inSurGente.-

EL ENGAÑO

“La primera vez que me engañes la culpa será tuya, pero la segunda vez la culpa será mía”

Primero defendieron al economista cuando fue nombrado ministro en Washington y le entregaron la “llave de la caja”, con plenas potestades por sobre el resto de los ministros.

A muchos frenteamplistas no les importó que Astori y su sector hubiera votado junto a los partidos de la derecha y en contra del Frente Amplio la reforma de la Constitución, por la cual el Frente perdió las primeras elecciones después de haber triunfado en primera instancia.

La mayoría de los votantes desinformados del Frente Amplio desconocían el pasado reciente de Astori, respecto a su lucha por el poder político, por ejemplo.

Astori fue el único opositor en las elecciones internas al candidato Tabaré Vázquez.

Astori votó junto a los partidos de la burguesía y realizó campaña en contra de todos los plebiscitos en defensa de los entes autónomos del Estado.

Astori que surgió a la vida política después que todos los grupos del frente decidieran llevarlo al comienzo de sus listas al senado, terminó construyendo su propio partido con militantes políticos y sociales de los mismos agrupamientos que lo habían ayudado.

A este hombre los frenteamplistas defendieron y siguen defendiendo, sin razonar por un instante que fue nombrado ministro en el exterior, y votado por blancos y colorados para dominar la interna progresista.

Y ahora podrán ver en el diario El País, como sus representantes partidarios lucen en su solapa las dos banderas cruzadas de estados Unidos y Uruguay.

Los anuncios que el futuro gobierno realizaba desde los Estados Unidos y Europa eran sin lugar a dudas continuistas de la política anterior.

Tampoco entonces nos creyeron y nos acusaron de que pretendíamos hacer perder las elecciones al Frente.

Hasta que el propio presidente progresista Tabaré Vázquez lo reconoció públicamente “somos continuistas de la política económica del año 2002 en adelante”.

Al poco tiempo de iniciado el gobierno progresista señalamos críticamente los errores y las desviaciones de una política económica y social, a favor de la burguesía y del imperialismo norteamericano.

Pues entonces nos señalaron de “quinta columnistas” de que queríamos “meterle un palo en la rueda al gobierno”.

Mientras que esos mismos compañeros nos repetían las consignas progresistas de “darle tiempo al gobierno” y la “herencia maldita”.

Cuanto más tiempo pasa peor es el desastre por que no se trata de un problema de tiempo sino de orientación.

En todo momento hemos sido leales, respetuosos del pueblo, de la gente, y defendido la verdad, por dolorosa que esta se nos presente en cada oportunidad.

Por ese mismo camino continuamos hoy, a un año y medio de gobierno del Frente Amplio, cuando algunas personas comienzan a cuestionar al gobierno progresista, sin dejar de apoyar y defender a sus dirigentes sectoriales.

La mayoría de los críticos del gobierno progresista han comenzado a recorrer un lento camino que por ahora no traspasa la frontera de la condena a Astori y su política económica.

Pero se niegan a aceptar que el gobierno progresista compone un todo que es el Poder Ejecutivo, bajo un único mando que recientemente les recordó a todos sus integrantes que, “no hay más perro que el chocolate”.

Por eso lo del comienzo la primera vez que los frenteamplistas fueron engañados la culpa la tuvieron quiénes no cumplieron con sus compromisos electorales.

Pero si ahora vuelven a ser engañados nuevamente, la culpa será de quienes se dejen engañar y no de estos mismos dirigentes.

Uruguay tiene dos puertas una que lo lleva a la integración regional, el Mercosur, y el polo antiimperialista el ALBA junto a Cuba, Venezuela, Argentina, Brasil, Bolivia. La otra con rejas que va derecho a Washington, al Pentágono, a la Casa Blanca, al Comando Sur. Y no será un ingreso para comercializar, mejorar la vida de los uruguayos, o exportar más, sino un castigo para dividir a nuestros hermanos latinoamericanos, para romper el Mercosur, para seguir por el camino de la pelea y la división con los Argentinos.

La verdad que el primero que mencionó por primera vez la posibilidad de comenzar a negociar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos TLC fue el propio presidente Tabaré Vázquez. Lo planteó en una entrevista con Búsqueda el 22 de setiembre del 2005 y está escrito.

Para ello señaló que esperaba que se firmara un Tratado Bilateral de Protección de Inversiones cosa que se hizo en Mar del Plata, entre los representantes norteamericanos y el Canciller Reinaldo Gargano.

Esto forma parte de la política continuista del gobierno progresista que Vázquez reconoció recientemente por que el primero de intentar un TLC fue el ex presidente Jorge Batlle.

La historia de Tabaré Vázquez había recorrido la Casa Blanca desde afuera junto a Astori y Arana antes de las elecciones en el 2004, pero sin que lo dejaran entrar.

Hasta las imponentes fotografías recientes donde Vázquez aparece estrechando la mano de Bush y besando a Condolezza Rice.

Es patética esta historia por que transcurre en un largo periodo de tiempo y los dirigentes progresistas conocen bien que la militancia está desinformada y el votante ni tiene interés ni conciencia de lo que ocurre y de las consecuencias.

El comienzo se puede remontar a la Máxima instancia del Frente Amplio el Cuarto Congreso Extraordinario entre el 20 y 21 de diciembre del 2003.

En aquella oportunidad los frenteamplistas afirmaron su decisión contraria a los tratados de libre comercio con Estados Unidos, al ALCA o a tratados bilaterales parecidos.

Textualmente dice el documento del Congreso que de tan claro fue necesario que Vázquez y Astori tuvieran que impulsar una nueva reunión para cambiar aquel documento que decía textualmente.

AREA LIBRE COMERCIO DE LAS AMERICAS, ALCA.

“Las dificultades para llegar a acordar el ALCA son demasiado importantes. En primer lugar, la disparidad existente entre la economía de Estados Unidos y la del resto del hemisferio, así como la intención de éste de relacionarse por separado con cada uno de los países adheridos, sólo podrían atenuarse con recursos de compensación que no parecen posibles o viables hoy día.

En segundo lugar, el ALCA no es desde luego un proyecto de integración, ni siquiera típicamente un acuerdo de libre comercio, sino un conjunto de normas relativas a inversiones, uso de la tierra, servicios y política industrial, que permiten el mantenimiento de los subsidios a la agricultura y que establece pocas reglas reales sobre el comercio.

Se trata de un instrumento que dispone un espacio de libre circulación de capitales y de recursos norteamericanos, asegurando el “trato nacional” a los mismos en cada país integrante de la zona y que deriva al ámbito de la OMC la consideración y el tratamiento de las medidas proteccionistas que impuso Estados Unidos.

Por lo tanto, rechazamos el actual proyecto ALCA y los eventuales acuerdos bilaterales de comercio con Estados Unidos concebidos en este marco, en tanto no resultan favorables a nuestros objetivos de consolidación de país productivo”.

Pregúntense amigos frenteamplistas, militantes, votantes del Frente Amplio ¿por qué razón los dirigentes progresistas decidieron cambiar este documento por otro?.

¿Y después pregúntense por que fue que los partidos mayoritarios del Frente Amplio con la excepción del 26 de Marzo y la Corriente de izquierda votaron a favor de esos cambios?

El 15 de junio del 2006 el Plenario del Frente Amplio volvía a rechazar un TLC, un tratado de libre comercio con ese nombre pero no cerraba las puertas a un acuerdo bilateral con los Estados Unidos. Ese fue el gran cambio que propiciaron las bases del Frente Amplio, los partidos mayoritarios y los dirigentes y legisladores del gobierno progresista.

También se aprobaba un documento denominado “Uruguay integrado a la región y al mundo”, planteó diferentes escenarios comerciales relacionados al Mercosur y a los TLC que se pueden realizar fuera del bloque.

Un burdo y desprolijo mamarracho que trata de disimular los acuerdos con estados Unidos proponiendo realizarlos con todos los demás países. Algo como decir “vamos a ser justos y realizar acuerdos comerciales con todos los demás países del mundo no discriminemos a Estados Unidos entonces”.

Los participantes del Plenario rechazaron los contenidos de los TLC firmados por Estados Unidos y países de América Latina, aunque dieron luz verde al gobierno para realizar acuerdos comerciales con otros países, en tanto no vayan en contra del proyecto de “Uruguay productivo”, no afecte la soberanía, la economía y el relacionamiento con el Mercosur.

Una política cada vez más turbia, imposible de comprender y comprobar por el pueblo en que nos perjudica o nos beneficia al país productivo vender, comerciar, comprar, o traficar con los Estados Unidos.

Para el senador de Asamblea Uruguay Carlos Baraibar lo resuelto por el Plenario “no fue una resolución tajante en términos de sí o no, de blanco o negro. Lo que dice un tratado con Estados Unidos, o con quien sea, con el estilo, los contenidos, los formatos, el Plenario Nacional del Frente Amplio se manifiesta en desacuerdo. Con relación a otro formato, que incluye y contemple aspectos que tienen que ver con respetar el modelo económico del Uruguay, el modelo de Uruguay productivo, la defensa de nuestras industrias, producción, la no inclusión de productos que generan competencia desleal, la apertura de nuestros productos al exterior. Sobre esa base no se pronuncia ni que sí, ni que no el plenario, si no que lo deja librado al futuro. En resumen, sobre el estilo, el formato de los tratados que hasta ahora se han realizado, no hay acuerdo. El Plenario no está de acuerdo ni con Estados Unidos, ni con nadie que no respete los principios esenciales que se entiende que debe contener”.

Baraibar dijo que “hubo mociones que decían, expresamente, negarse a cualquier tratado con Estados Unidos y esas mociones resultaron minoritarias. Eso refleja el espíritu mayoritario del Plenario entorno a un tema de gran trascendencia”, aseguró refiriéndose a los grupos minoritarios del 26 y la Corriente de Izquierda.

El diputado por el MPP Carlos Gamou explicó que se dio luz verde a los acuerdos comerciales.

“La posición nuestra es no venderle mucho a unos pocos, si no venderle poco a muchos. Es decir, abrir nuestras posibilidades de negociar. Nosotros participamos del Plenario y esta resolución salió por una abrumadora mayoría, 115 votos contra dos en contra”, dijo Gamou.

Los grandes medios de prensa han intentado construir un gran escándalo de todo esto poniendo a Astori, Lepra y Arana como los grandes protagonistas de este culebrón de TLC sí o TLC no. Ellos han acompañado en casi todos los viajes al presidente progresista y le han abierto las puertas de Washington al mandatario uruguayo. Son estos mimos medio de prensa los que le han atribuido al canciller Gargano un papel opositor a los Estados Unidos y los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos una gran falsedad que no tiene una expresión integradora como debería ser hacia el Mercosur, Cuba, Bolivia y Venezuela.

El ministro del Exterior Reinaldo Gargano fue el primero en firmar el primer Tratado de Inversiones con Estados Unidos en Mar del Plata.

El canciller uruguayo Reinaldo Gargano fue el encargado de informar en el Parlamento que Cuba no tenía derecho a integrarse plenamente al Mercosur por no cumplir con la “cláusula democrática”.

Tercera cosa, es reconocida la política favorable a la construcción de las plantas de celulosa de Gargano y a su pésima intervención en el relacionamiento con los hermanos argentinos.

El viernes 4 de noviembre del 2005, durante la IV Cumbre de las Américas, celebrada en Mar del Plata, el presidente Tabaré Vázquez en su calidad de presidente del Mercosur, “tuvo que echar para adelante” expresando la voluntad del rechazo de sus cuatro socios al ALCA, lo cual fue un duro revés para Estados Unidos. Pero Vázquez, fue el único presidente que se reunió en privado con George W. Bush, y el canciller Gargano firmó en esa ocasión el Tratado de Protección de Inversiones.

La página de la Presidencia de la república registra el hecho de la siguiente manera.

URUGUAY Y ESTADOS UNIDOS FIRMARON UN NUEVO TRATADO DE INVERSIONES

Este viernes 4, en la ciudad de Mar del Plata, el Ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay, Reinaldo Gargano, y el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos Hemisféricos de los Estados Unidos de América, Tom Shannon, procedieron a firmar un nuevo Tratado de Inversiones entre ambos países.

El Presidente de la República, Tabaré Vázquez, en su reciente visita a la ciudad de Washington, manifestó a las autoridades estadounidenses su voluntad de modificar algunos aspectos del instrumento que habían suscrito ambas naciones el pasado año. Las negociaciones entabladas entre los dos Estados se desarrollaron en un clima de buena fe y colaboración mutua, acorde con el excelente estado de las relaciones entre las Partes, habiendo concluido de manera satisfactoria.

El nuevo Tratado incluye una modificación al artículo 17 que restablece el principio de igualdad entre las Partes en materia de denegación de beneficios y una modificación en el procedimiento de solución de controversias que comete al Presidente del Consejo de Administración del CIADI, Convención para la Solución de Controversias en materia de Inversiones de la que Uruguay es miembro pleno, la selección de los árbitros en caso de desacuerdo persistente entre las Partes.

Asimismo, el Gobierno uruguayo presentó formalmente una Declaración interpretativa sobre el alcance del Anexo II del Tratado, referido al Trato de la Nación Más Favorecida, señalando que las medidas que otorgan tratamiento diferencial a los países miembros del MERCOSUR bajo el Tratado de Asunción están incluidas en la lista de excepciones de Uruguay en todos los sectores.

Durante una Conferencia de Prensa en Venezuela junto al presidente venezolano Hugo Chávez el presidente progresista uruguayo Tabaré Vázquez reafirmaba una vez más su versión anti tratado.

“El actual gobierno uruguayo no tiene en carpeta ni en agenda firmar un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos”, dijo el Presidente Tabaré Vázquez en Venezuela, recordando que en la página 29 del Programa de Gobierno del Frente Amplio se dice claramente que el marco actual de relacionamiento comercial con las potencias del primer mundo no es el adecuado para firmar ningún TLC, ni profundizar y llegar a un ALCA.

Durante una conferencia de prensa de los presidentes Hugo Chavez de Venezuela y Tabaré Vázquez el presidente progresista uruguayo señaló lo siguiente.

“Creemos en aquello que contribuya a la educación de nuestra gente y la información seria, veraz; la información como debe ser, la información profesional, no la que tergiversa, no la que inventa, no la que genera murmullos o rumores, sino la información seria, profesional y ética, por los distintos caminos o por las distintas vías tiene que llegar al corazón de todos los ciudadanos latinoamericanos. Por eso no sólo no nos ocasiona problemas, sino que estamos participando de esta experiencia de TELESUR y además creemos debe ser ampliada a otros medios y formas de comunicación.

PERIODISTA: Presidente Chávez, buenas tardes, mucho gusto. Mi pregunta apunta un poco a lo que mencionaba usted en su discurso vinculado al Tratado de Libre Comercio. Quería saber si en el caso de que algún país del MERCOSUR, como puede ocurrir eventualmente con Uruguay, firme un TLC con Estados Unidos, esto podría ocasionar perjuicios para el MERCOSUR.

PRESIDENTE VÁZQUEZ: El actual gobierno uruguayo no tiene en carpeta ni en agenda firmar un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Y espero que cuando lleguemos al Uruguay no nos llevemos la sorpresa que algún medio de comunicación diga “sí, pero el doctor Vázquez no fue muy claro y dijo que de repente, quizás, capaz, que por ahí”, e inician una nueva discusión.

El Programa de Gobierno del Frente Amplio por el cual llegamos al Gobierno Nacional, y que luego del 31 de octubre de 2004 dejó de ser el Programa de Gobierno del Frente Amplio para ser el compromiso que asumió este Gobierno ante toda la ciudadanía uruguaya, en su página 29 y lo hemos dicho hasta el cansancio dice claramente que en el marco actual de relacionamiento comercial con las potencias del primer mundo, entre las que está Estados Unidos, no es el adecuado para firmar ningún Tratado de Libre Comercio, ni profundizar y llegar a un ALCA; lo dice claramente, lo hemos dicho hasta el cansancio.

¿Por qué? Y esto que voy a decir, acá está presente el señor Ministro de Relaciones Exteriores y perdón que hable de estos temas de mi país acá.

PRESIDENTE CHÁVEZ: No; estás en tu país también.

PRESIDENTE VÁZQUEZ: Pero ustedes sabrán comprender que llega un momento que uno se calla, se calla, se calla; pero en un momento no se calla más. Y como este gobierno uruguayo recorre todo el país y habla con todos los uruguayos, estas cosas se las vamos a decir a todos los uruguayos para que no se tergiverse más lo que dice este Presidente o este gobierno.

Esto que acabo de decir, esto que voy a decir ahora, lo dijimos en la reunión que tuvimos hace pocos días, poquitas horas, con la señora Condolleezza Rice en Santiago de Chile; y están acá los Ministros que pueden atestiguar, el Ministro Gargano, si es cierto o no que lo dijimos en esa oportunidad.

Los grandes países desarrollados, los poderosos países del mundo industrializado, los países ricos del mundo, nos han pedido a nosotros los pequeños países del Sur, del Este, en fin, pequeños países, que abramos nuestras puertas y nuestras ventanas, que no desarrollemos políticas proteccionistas en nuestro producción y en nuestro comercio; que la palabra subsidio era una mala palabra, nada de cuotas, caer los aranceles.

Y nuestros gobiernos de turno, y nuestra gente y nosotros, dijimos: ¿por qué no?; abramos las puertas y ventanas, no desarrollemos políticas proteccionistas porque seguramente también se abrirán las puertas y ventanas de los países del Norte y el trabajo de nuestra gente lo podremos vender sin cuotas, sin aranceles, sin maniobras para arancelarias y así podremos crecer económicamente, generar riqueza y distribuirla con justicia social entre nuestra gente.

¿Y qué pasó? Que mientras nosotros abrimos las puertas y las ventanas, los países del mundo industrializado siguen fijando cuotas, aranceles altos, dificultades para arancelarias, subsidian a sus producciones.

¿Y cómo vamos a firmar así un Tratado de Libre Comercio? ¿Dónde está el libre comercio?

El 20 de diciembre, antes de que se aprobara por el Senado ese tratado, durante la fiesta de fin de año de la Cámara de Comercio Uruguay, Estados Unidos, el presidente de esa Cámara, Horacio Vilaró, gerente general del Banco de Boston, volvió a lanzar la idea de impulsar un TLC con Estados Unidos.

El ministro Lepra, ex directivo de esa misma Cámara y ex vicepresidente de Texaco Uruguay, recurrió al pragmatismo como idea central de la política comercial, señalando las trabas que Argentina y Brasil imponen a Uruguay y destacó la conveniencia de buscar además “socios más capacitados”.

También Astori en una entrevista en el semanario Búsqueda afirmaba que “Uruguay tiene que comenzar a hacer esfuerzos para llegar a tener un tratado de libre comercio con Estados Unidos”. Agregó que el TLC “a Uruguay le vendría muy bien para diseñar una estrategia equilibrada en el mundo, que lo mantenga vinculado a la región pero que le abra posibilidades fuera de ella” y que “también le va a permitir a nuestro país incrementar las posibilidades de negociación en la región, en la que Argentina y Brasil han tomado actitudes bilaterales que dañan las posibilidades de los países pequeños”.

La idea era negociar este año el TLC con Estados Unidos, “cuanto antes mejor”.

Inmediatamente varios dirigentes progresistas respaldaron a Astori desde el vicepresidente Rodolfo Nin, Lepra, Michelini, y el ministro Héctor Lescano.

El 16 de enero del 2005 tuvo lugar en Suárez la primera reunión del año del Consejo de Ministros. En ese ámbito el presidente progresista, Tabaré Vázquez, planteó que si bien el programa del Frente Amplio era muy claro en cuanto a la inserción internacional del país, ese texto había sido elaborado en 2003 y desde entonces la realidad había cambiado.

Sostuvo que había que rediscutir esas definiciones y encargó al ministro Jorge Brovetto que iniciara la discusión interna en el Frente Amplio. Le pidió a Gargano que oficiara de vocero de la reunión, y el canciller señaló que “si bien todos somos partidarios del libre comercio” hay “trabas objetivas que lo impiden” con Estados Unidos, mencionando como ejemplo sus cuotas de importación, subsidios y elevados aranceles.

El 23 de enero, al término de una reunión de la Mesa Política del Frente Amplio , Brovetto sostuvo que la discusión sobre un TLC con Estados Unidos no estaba en la agenda del gobierno.

El 5 de febrero, en ocasión del Consejo de Ministros de Santa Teresa, Tabaré Vázquez recordaba por primera vez el caso de Vietnam, un país con un gobierno comunista, que en 2001 suscribió un TLC con Estados Unidos y que logró desde entonces un importante desarrollo de su economía.

Al día siguiente, la Mesa Política del Frente Amplio convocó al Plenario Nacional para discutir, el 25 de marzo, la inserción internacional del país. Cuatro días después, ante la Comisión Permanente del Poder Legislativo, el canciller Reinaldo Gargano sostuvo una vez más que la firma de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos no estaba en la agenda del gobierno.

En marzo, durante un viaje a Estados Unidos, el ministro Lepra planteó la voluntad de Uruguay de intensificar el comercio con ese país, más allá de que no sea mediante un TLC, una nueva formulación que el gobierno progresista de Tabaré Vázquez manejaría desde entonces.

La ministra Arismendi respondía en conferencia de prensa de la siguiente manera.

“UN TLC NO ESTÁ EN LA AGENDA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, NI TAMPOCO EN EL CONSEJO DE MINISTROS”

Declaraciones sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de la ministra de desarrollo social, Marina Arismendi del Partido Comunista

PERIODISTA: Ministra, le voy a cambiar de tema. Esta semana el Partido Comunista va a realizar una marcha en contra de un acuerdo con los Estados Unidos. ¿Usted comparte ese rechazo que va a manifestar esta manifestación?

ARISMENDI: Todos lo saben. Es una pregunta obvia. Primero yo soy una mujer de Partido, por lo tanto participo de los debates y comparto lo que mi Partido resuelve. Segundo, soy una mujer de Partido y por lo tanto comparto lo que mi fuerza política, Frente Amplio resuelve, y soy una mujer muy disciplinada y soy parte del Consejo de Ministros. Por lo tanto realmente, la fuerza política ya sea Partido Comunista, ya sea Frente Amplio, puede tener sus expresiones y en mi caso sin contradicciones de ninguna especie, es parte de un tema que realmente es muy apasionante, que la fuerza política Frente Amplio ha discutido, que es la relación entre la fuerza política y el gobierno. En ese sentido quiero decir que yo no reniego de nada, al contrario, y tengo mi opinión coincidente, obviamente, con la de mi Partido y tengo mi función que cumplir, que es la de Ministro.

PERIODISTA: Ministra, justamente, en base a lo que usted decía, en caso de que se apruebe un TLC, de que el Presidente Vázquez apruebe un TLC ¿usted que haría?

MINISTRA ARISMENDI: Hay una cosa que no me parece correcta hacer. No especulo con los acontecimientos. En política especular con los acontecimientos es generar acontecimientos. Esto es un lindo debate para dar con comunicadores ¿verdad? Si los acontecimientos se generan o no se pueden generar a través de un intercambio, como el que estamos teniendo nosotras dos en este momento. No especulo con nada, porque un TLC no está en la agenda del Presidente de la República, ni tampoco en el Consejo de Ministros.

PERIODISTA: Ministra, ¿no está en la agenda del Consejo de Ministros, no está en la agenda del gobierno, cuando se habla de la intención -van a venir negociadores esta semana- la intención del gobierno de llegar a un acuerdo económico con Estados Unidos?

MINISTRA ARISMENDI: A ver. A ver si no… Perdónenme mi desviación magisterial. Estamos hablando de dos cosas distintas. Nosotros hemos dicho, todos y todas los que integramos el gobierno y los que integramos la fuerza política y en mí caso también como comunista, que la negociación, la comercialización, es decir, el comercio exterior con cualquier país del mundo, no está en discusión. Si nosotros, por ejemplo, pudiéramos colocar un cupo mayor de carne a los Estados Unidos, sin tener que pagar los aranceles que tenemos que pagar, estaríamos haciendo un ahorro formidable. Yo le digo, por ejemplo, que para el Plan de Emergencia sería fantástico. Estoy segura de que para otros Ministros que están acá también sería bárbaro, que no hubiera que pagar y para los productores ni qué hablar. Entonces, ¿como vamos a estar en contra de eso?. Ahora sí estamos en contra, con Estados Unidos o con quien sea, de acuerdos que, más que comerciales, son acuerdos que cabalgando sobre lo comercial, imponen políticas al gobierno que sea, al nuestro o a otro.

Eso es el TLC por ejemplo, hay otros, eso es el TLC tradicional que conocemos. Nuestro plenario nacional, nuestra fuerza política determinó que estamos en contra de este TLC tal como está planteado con los condicionamientos que están planteados, porque hay cosas que yo comparto y que el gobierno comparte.

No está en la agenda: el comercio, por supuesto con todos los países del mundo, y un comercio equitativo, leal, por supuesto, que también. Con Estados Unidos si Estados Unidos es capaz de hacerlo lo haríamos con mucho gusto.

PERIODISTA: Ahora, una consulta más Ministra sobre este aspecto…

MINISTRA ARISMENDI: No soy ni Ministra de Economía ni de Comercio Exterior.

PERIODISTA: Ya lo sé, pero también se maneja la idea de firmar un acuerdo de promoción comercial llamado APC. Las diferencias entre un TLC y un APC prácticamente no existen en lo que refiere por ejemplo a los capítulos y a las pautas de negociación. Por tanto, la visión del gobierno, en el sentido que usted me dice “no está en la agenda un TLC” pero sí se está hablando de un APC, que es prácticamente lo mismo.

MINISTRA ARISMENDI: ¿Quién está hablando?

PERIODISTA: Y, se habla de parte del Ministerio de Economía, la necesidad de hacer…

MINISTRA ARISMENDI: A ver. Nosotros todos podemos tener opiniones y todos podemos manifestarlas. Yo, de hecho, manifiesto las mías. Simplemente digo que cuando… Los alemanes tienen un refrán “cuando lleguemos a ese puente lo vamos a cruzar”. Muchas gracias.

El 9 de agosto los comunistas llamaron a un acto contra el TLC con estados Unidos. En una entrevista así la manifestaba el senador Eduardo Lorier.

Ni TLC ni APC. Esa es la posición del Partido Comunista. Y lo manifestará en la Plaza Libertad. “No es cuestión de nombres sino de contenidos”, dijo el senador Eduardo Lorier y opinó que si se firmara este acuerdo se perdería autonomía. “Queremos un desarrollo que responda a las mayorías populares manteniendo grados de autonomía importantes”, agregó.

La concentración se realizaba en la Plaza Libertad el miércoles 9 y manifestaba su respaldo a la resolución del Plenario Nacional del Frente Amplio, que rechaza el TLC con Washington tanto en su forma como en su contenido, según anticipó en declaraciones a la prensa el secretario general del PCU, senador Eduardo Lorier.

El 9 de agosto en el mismo día de la presencia del enviado norteamericano tras la exposición del presidente progresista Tabaré Vázquez en la conferencia del Consejo de las Américas, el senador e integrante del Partido Comunista del Uruguay, Eduardo Lorier dijo al diario El Observador “Que está a favor de explorar acuerdos con Estados Unidos en la medida que sean favorables para Uruguay”.

Luego de la exposición del presidente Vázquez en el Consejo de las Américas, el legislador comunista manifestó coincidencia en algunos aspectos de la oratoria del mandatario.

Dijo que está de acuerdo “de explorar acuerdos con Estados Unidos en la medida que sean favorables para Uruguay” y añadió que los mismos serían siempre y cuando “nuestra soberanía no corra ningún tipo de riesgo”.

“El presidente dejó bien en claro que lo que se debe analizar son los contenidos de los acuerdos comerciales y si se analizan y se modifican los contenidos, nosotros estaríamos apoyando cualquier tipo de acuerdo con cualquier país del mundo”, subrayo Lorier.

Finalmente dijo que en todo TLC, “Se deben analizar los artículos que refieren a las normas de competencia y propiedades intelectuales”.

Estas declaraciones de Lorier fueron realizadas este mismo miércoles que a las 19 horas en la Plaza Libertad el partido comunista había convocado en rechazo a la posibilidad de firma de un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.

Esta semana el presidente progresista Tabaré Vázquez ordenó a sus ministros guardar silencio, en torno al tema del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

A partir de ahora el único que puede hablar de los tratados de Libre Comercio será el presidente progresista Tabaré Vázquez.

La soledad, el aislamiento, el acoso permanente, la condena constante, ni es deseable ni es fácil de sobrellevar.

Por eso comprendemos a todos aquellos compañeros que no bien ven un pequeño cambio de comportamiento político de otras posiciones mayoritarias a las sostenidas por las minorías. Salgan corriendo de brazos abiertos en tono amistoso y vean coincidencias y alianzas allí donde no las hay, ni existen condiciones actuales para visiones similares del proceso.

No es fácil ni agradable sostener la bandera de la verdad por que ella implica confrontación, pelea y estar en guardia permanente. Tal actitud no recoge aplausos ni ponderaciones, sino críticas, persecución y actitudes de desprecio.

La derecha crea y agranda la confrontación para apresurar el trámite de los sectores más burgueses, pero los otros no están dispuestos a pelear ni abandonar sus lugares de privilegio.

Los matices actuales entre unos progresistas de centro y otros de izquierda en distancia es mas o menos como “la que hay desde los labios a la boca”.

“SON LOS MISMOS QUE LES PRESTAN 500 PESOS A LOS VIEJOS Y ELLOS SE GASTAN 400 EN UN TICKET DE ALMUERZO”