
En las alegaciones que desde la Coordinadora LA VEGA BAJA NO SE VENDE hemos presentado ante la Consellería de Infraestructuras al proyecto básico y al estudio de impacto ambiental del denominado nuevo eje del Segura, denunciamos que el proyecto supondría la destrucción de aproximadamente medio millón de metros cuadrados de huerta tradicional situados entre Orihuela y Guardamar, una afección que se minimizaría mediante la alternativa que hemos propuesto, consistente en una simple variante (de un carril por sentido) a la actual CV-91 entre Orihuela y el enlace con Benejúzar, junto con la disposición de una plataforma tranviaria y de un carril-bici entre Orihuela y Guardamar. Esa alternativa supondría reducir de forma significativa el impacto sobre el territorio afectado (zonas agrícolas, incluyendo zonas de huerta tradicional, vías pecuarias……), a la vez que se reduciría notablemente el volumen de expropiaciones, que en el proyecto se sitúa en torno a los 1,5 millones de metros cuadrados.
Además consideramos que ha de evitarse elevar sobre rasante los nuevos viarios que puedan finalmente disponerse a fin de evitar tanto un impacto paisajístico negativo como sobre todo el riesgo de inundación de una zona, la huerta tradicional, de alto riesgo de inundación (reconocido en el Plan de Acción Territorial contra el Riesgo de Inundaciones de la Comunidad Valenciana, PATRICOVA), y en la que el nuevo viario, de elevarse sobre rasante, actuaría como un dique que impediría el drenaje y circulación de las aguas. Al respecto queremos señalar la gravedad del impacto sobre el riesgo de inundaciones que tendría la opción por la que se apuesta en el proyecto, al atravesarse en dos ocasiones de forma transversal (primero con el tramo 1 y posteriormente con el tramo 2) la llanura de inundación del Segura, haciéndose además mediante estructuras elevadas con taludes que llegan a alcanzar en algunos casos hasta 10 metros de altura sobre la rasante natural del terreno. Es evidente que dichas estructuras van a dificultar enormemente el drenaje natural de las aguas en caso de inundación, siendo insuficientes las estructuras tipo viaducto con las que se cruzarían los cauces del Segura y del Reguerón. Por otro lado, el impacto paisajístico de esos taludes sería brutal en el espacio de la huerta tradicional.
También hemos denunciado que la nueva autovía ocuparía, mediante el desdoblamiento de la actual carretera, al menos 30.000 m2 de la zona húmeda protegida de la desembocadura del Segura, incluida desde el año 2002 en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana. Consideramos inaceptable que el proyecto suponga la ocupación de esos 30.000 m2 de dicha zona húmeda protegida, por lo que hemos solicitado que la actual carretera, que atraviesa el humedal, no se desdoble en ningún caso.
Por último, hemos solicitado que en los viales que finalmente configuren el eje del Segura se contemplen pasos para la fauna terrestre y medidas para evitar el atropello de aves o mamíferos voladores (murciélagos) a lo largo de todo su recorrido, garantizando el mantenimiento de un grado aceptable de conectividad ecológica entre los espacios de interés ambiental existentes en el entorno del trazado (Huerta Tradicional, Sierras de Callosa y de Orihuela, zona húmeda de la desembocadura del Segura).