Boletín armas contra las guerras nº 47

Alfredo Embid. Asociación de Medicinas Complementarias.

La decisión de enviar más tropas españolas a Afganistán nos lleva a analizar la información que se les da a los militares, que tienen derecho a saber cual es la situación local y cuales son los riesgos reales con los que se van a enfrentar.

Para eso, supuestamente, el Ministerio de Defensa edita un «Manual de Área», elaborado por el Centro de Inteligencia y Seguridad del Ejército (CISET) con destino al contingente español que se ha desplazado a Afganistán y a Iraq. Estos dos manuales tienen la pretensión de «alertar a las tropas de los peligros a los que deberán enfrentarse en los territorios donde están destinados.» Pero no lo hacen.

MANUAL DE ÁREA DE IRAQ

El manual de Iraq de 150 páginas, que se distribuyó a los cuadros de mando de la
Brigada «Plus Ultra» destinada a Iraq, incluyó algunas advertencias sobre la
contaminación radiactiva.
Nuestras felicitaciones al Ministerio de Defensa, pero con algunos
comentarios…

El manual, dice que las condiciones climáticas para la conservación de las
municiones abandonadas son pésimas. Por varias razones.
Las que nos interesan son:

– «las diferencias de temperatura entre día y noche que provocan la condensación
de humedad» y, por tanto, su rápida oxidación e incorporación al medio ambiente
de las partículas radiactivas solubles.

– «las tormentas de arena» que contribuyen a diseminar las partículas
radiactivas a distancia .

El manual, dice: «En grandes áreas del país pueden encontrarse todavía
submuniciones procedentes de los bombardeos aéreos de Estados Unidos en el año
91 que pueden constituir todavía un serio peligro. Algunas de ellas son la
Blu/97 y las Mark 118 Bomblet (bombas de fragmentación, antitanque y precisión).
Esos restos son un peligro para nuestros soldados»

Muy bien, pero:
¿qué pasa con las otras municiones que no se mencionan?
¿y qué pasa con las bombas «penetrantes» utilizadas en esta guerra y en las de
Afganistán?
¿y qué pasa con las otras municiones radiactivas de ambas guerras que no han
sido retiradas? Como ya explicó el Dr. Siegwart-Horst Gunther tras la primera
guerra: (Proyectiles d’uranium. Militaires fravement mutilés, nouveau nes
deformes, enfants mourrants.
Ahriman – Verlag. www.ahriman.com. Resumen en A. Embid, «Las mentiras sobre el
uranio empobrecido» pgna. 56)
«¿Qué pasa con los objetivos alcanzados, los vehículos y los edificios en los que
los iraquíes y los afganos siguen viviendo?.
¿qué pasa con nosotros que estamos conectados al aire y a las aguas de sus ríos,
el Tigris y el Eufrátes, por nuestros océanos comunes?».

Muchas otras preguntas podrían formularse… pero limitémonos al manual.

El manual explica que «como consecuencia de las municiones de uranio
empobrecido(UE) utilizadas por Estados Unidos, grandes áreas del Sur de Iraq
presentan niveles de radiación residual por encima de lo normal».

Como esperamos que este boletín sea leído por militares que no conocen el tema,
precisemos que el término ha sido inventado por el lobby nuclear para sugerir
que no es peligroso. El uranio empobrecido es uranio natural concentrado al que
se le ha extraído una parte para utilizarla en las centrales nucleares civiles o
militares.

El uranio natural está formado por 3 tipos (isótopos) de Uranio (U) en las
proporciones que se indican a continuación.

U235 – 0’72-0’71

U238 – 99’27-99’28

U234 – 0’0055-0’0054

El uranio empobrecido según la Rand Corporation es

U235 – 0’2

U238 – 99’8

U234 – 0’001

Destaquemos que hay casi un millón de toneladas de este material contaminante de
desecho con el que no se sabe que hacer.
O por lo menos con el que no se sabía que hacer hasta que se tuvo la genial idea
de incluirlo en las municiones y repartirlo por todo el planeta en las guerras
imperiales.

Aquí hay varios puntos a destacar:

El primero es que se reconoce oficialmente que existe contaminación radiactiva.
Bravo para el manual.
¿De dónde proviene? Es un hecho demostrado que trece años después de que acabara
la primera guerra las municiones utilizadas en ella siguen contaminando el aire,
el suelo, las aguas y los alimentos.
A esta contaminación ha venido a sumársele la de la presente guerra que ha sido,
según todas las fuentes, mucho mayor, como veremos más adelante.

En segundo lugar, se reconoce oficialmente que hay contaminación radiactiva
debida al Uranio Empobrecido.
El coronel Durakovic, que presentamos más adelante, recuerda que:

– «Uranio empobrecido» es un término prohibido. Es bastante obvio que los altos
intereses políticos están en conflicto con la verdad sobre la guerra radiactiva.
Porque la guerra radiactiva es la introducción de una manera nueva y totalmente
inhumana de usar armas -armas de efecto indiscriminado «.

El tercero es ¿qué es lo normal?.

Hay que tener claro que lo «normal» es siempre lo que al complejo
militar-industrial le convenga definir como normal con sus instituciones
falsamente científicas como la Agencia Internacional de Energía Atómica y el
ICRP Comisión Internacional de Protección Radiológica, con la colaboración de la
OMS .

Los «niveles de radiactividad por encima de lo normal» implican que existen
partículas radiactivas en suspensión en el aire, como se han detectado años
después de finalizada la guerra en Yugoslavia, además de contaminación en las
aguas y alimentos .

El manual, dice que «el UE es medianamente radiactivo, pero químicamente
tóxico.»

Decir que es medianamente radiactivo no significa nada. ¿Medianamente radiactivo
con relación a qué?.
Como siempre los pro-nucleares minimizan sus efectos radiactivos de varias
formas, la principal es plantear que las bajas dosis de radiactividad no son
peligrosas.
Esta estrategia de desinformación ha sido denunciada efectivamente desde hace
años por numerosos especialistas y por nosotros mismos desde los años 70 en
varias publicaciones
Recientemente el fraude de las bajas dosis ha sido criticado contundentemente
por 30 especialistas internacionales en el libro del ECRR, Comité Europeo de
Riesgos Radiactivos, que estamos traduciendo .

En su apartado del empleo militar del UE, y sobre las ventajas del UE el
manual olvida una de ellas que es ser piróforo y generar temperaturas de más de
3.000 grados con las que se puede cocer a los «enemigos». Los iraquíes
derretidos eran amistosamente denominados «bestezuelas crujientes» que tenéis
reflejadas en alguna de nuestras fotos de nuestro archivo de fotografías
disponible en Internet junto con las de las malformaciones e imagenes
(antes-después) de niños iraquíes afectados por la contaminación radiactiva.
Os recomiendo que no las veais antes de comer…

El manual omite, y es imposible que el Ministerio de Defensa no lo sepa, que
estas municiones no sólo se han usado «fundamentalmente en los aviones A 10»,
familiarmente llamados asesinos de carros, como refiere.
Reconocidamente se han utilizado en otras municiones empleadas por los
helicópteros Apache, Avenger, los tanques Abrahams, Leopard, los vehículos
Bradley, Harrier y por los cañones Falanx de la marina
Pero también la minas terrestres ADAM y PDM contienen uranio como ha explicado
el comandante Doug Rokke.

Aunque no reconocidas por los medios militares, hay pruebas indirectas de que se
ha utilizado en otras municiones en mucha mayor cantidad, en las nuevas bombas y
misiles con cabezas de material penetrante , como ya planteamos la hipótesis en
el nº 66.
Esta hipótesis ha sido corroborada posteriormente, como veremos, por la
importante contaminación radiactiva de Afganistán que ha sido detectada
experimentalmente por el equipo del Uranium Medical Research Center .

El manual dice:
«La exposición externa a la radiación de restos de UE conlleva pocos riesgos».
No menciona que la principal fuente de contaminación, precisamente, no es la
externa, aunque la cita más adelante.
La contaminación externa se produce, fundamentalmente, por radiaciones BETA que
pueden atravesar la piel.
Pero cuando las partículas que la emiten entran en el cuerpo lo irradian desde
dentro y esas partículas son también emisoras de radiaciones ALFA.

Omitir la contaminación interna o confundir deliberadamente la radiactividad
externa con la interna, es otra de las tácticas favoritas de los pro-nucleares
para minimizar las exposiciones a restos de UE.
Pero… ¡No es lo mismo que os calentéis delante de vuestra chimenea que os
traguéis una brasa!

El manual, reconoce que «si el UE pasa al organismo en una dosis
suficiente, puede repercutir gravemente en la salud debido tanto a su toxicidad
química, como a su radiactividad por exposición prolongada a un bajo nivel de
radiación».
Aquí no tenemos mas remedio que felicitar nuevamente al Ministerio de Defensa
por haberlo reconocido.
Reconoce que representa un peligro grave para la salud.
No es ninguna novedad. La peligrosidad de la contaminación interna de las
partículas radiactivas ya habia sido reconocida en el manual del ejército
norteamericano para la formación de todos los especialistas en guerra nuclear
editado en 1957, que me enseñó el comandante experto en guerra nuclear,
biológica y química retirado del ejército belga, Maurice Eugene André, en su
casa .

¿Pero, no nos habían dicho antes algunos políticos y responsables de la OTAN,
como Javier Solana, que no era peligroso?…

Otro de los argumentos favoritos de los pro-nucleares es minimizar los efectos
de la contaminación interna utilizando términos como baja radiación, omitiendo
hablar en especial de la exposición a radiaciones ALFA o minimizando sus
efectos: «Estas partículas ALFA no pueden penetrar la piel y no se desplazan más
allá de 5 o 6 cm», han dicho los portavoces de la OTAN.
Así que según ellos no tenemos que preocuparnos… ¿o sí..?

Es cierto que estas partículas no pueden penetrar a través de la piel.
Pero también es cierto que estas partículas radiactivas de una micra o menos
pueden ser inhaladas e ingeridas. Pero bombardearán desde dentro nuestras
células en sus más íntimos mecanismos cuando hayan sido inhaladas o ingeridas.
Está demostrado que una sola partícula de una micra produce una inestabilidad
genómica, una alteración de nuestro material genético, que está en la base del
aumento de cánceres y de otras muchas enfermedades. Ver al respecto por ejemplo
el trabajo de los científicos del Medical Research Council de Harwell,
Oxforshire, Inglaterra , y otros .

Esta contaminación radiactiva produce un aumento de enfermedades, un descenso de
nuestras defensas, un aumento de cánceres y lo que es más grave: mutaciones y
malformaciones para nuestras generaciones futuras. Es decir un deterioro de
nuestro patrimonio genético, de nuestra herencia .

Las recomendaciones del manual para los militares son las siguientes:

El manual recomienda que «se eviten las zonas probablemente contaminadas» aunque
no especifica cómo identificarlas, ni la distancia a la que hay que mantenerse
de ellas.

El manual advierte como norma general que «se eviten las zonas que se crea están
contaminadas», que se eluda «cualquier contacto con vehículos destruidos porque
pueden estar contaminados» y «que no se toquen los restos con la piel al
descubierto».

Una nueva payasada ya que las partículas radiactivas del tamaño de una micra o
de menos forman parte del aire, se difunden a todas partes y no hay forma de
protegerse de ellas.

Instruye por medio de fotografías sobre cómo identificar el impacto de
proyectiles de uranio empobrecido en los vehículos blindados iraquíes, y ordena
que «se registren las coordenadas de esos vehículos e informar de ello a la
cadena de mando».

Muy bien, aunque las fotos realmente no ayudan mucho.
Pero ¿cómo identificar los edificios, estructuras que no sean blindados,
que hayan sido impactados por estas municiones? ¿Cómo identificar las amplias
zonas que han recibido impactos de bombas y misiles con cabezas radiactivas?

Y ¿qué pasa con las partículas radiactivas suspendidas en el aire que pueden
viajar cientos y miles de kilómetros?
¿qué pasa en el caso de las partículas solubles, que pueden incorporarse y
concentrarse en las cadenas alimenticias…?
¿Cómo protegerse de ellas?

Respecto al personal que entre en zonas contaminadas o potencialmente
contaminadas, el manual advierte que «debe ser identificado por la cadena de
mando y se le debe hacer un seguimiento personalizado desde el punto de vista
médico».

Muy bien pero ¿cómo?.
Sabemos ya por experiencia lo que pasó con los veteranos de la guerra del Golfo
contaminados en 1991. Fueron diagnosticados de estrés postraumático y su
enfermedad no fue reconocida.
Recordemos que hay unos 250.000 enfermos.

La experiencia del Coronel médico Dr. Asaf Durakovic, experto en contaminación
radiactiva del Pentágono, sobre el tratamiento de los veteranos es muy
importante y especialmente los militares debéis conocerla.
En una reciente entrevista hecha en Japón, Durakovic la resumía así:

– «Bien, cuando yo comencé este trabajo en 1991, tras la guerra del Golfo,
hallé que alrededor del 75% de los pacientes que me mandaban desde el hospital
de veteranos de New Jersey, estaban contaminados por isótopos de uranio
empobrecido. Cuando comencé este trabajo, envié las muestras de orina de
aquellos pacientes que mostraban síntomas que yo asociaba con contaminación
interna por isótopos, al laboratorio militar de radioquímica en Aberdeen,
Maryland. Y nunca se analizaron.
Además, respondieron que nunca recibieron dichas muestras de orina. Tras
presionarlos, y tras unos meses, dijeron que las habían analizado pero que todas
daban resultados negativos. Pero no me entregaban sus resultados. Repetí los
estudios en esos mismos soldados, y encontré que muchos de ellos daban
resultados positivos. Por lo que está claro que el gobierno estaba mintiendo.
Algo más tarde, recibí una orden del director del hospital militar, el hospital
Veterans Adminstration, en Wilmington, donde yo era el jefe de medicina nuclear.
La orden era para que detuviese mi trabajo sobre el uranio. Me negué, ya que yo
había recibido el encargo de hacer ese trabajo del gobierno de los Estados
Unidos.
Como yo no quise parar mi trabajo, empezaron a presionarme. Accedieron a mi
ordenador donde tenía los datos de mis pacientes. Me acosaban a diario. Y por
último, me dijeron que si no paraba mis investigaciones, sería despedido y nunca
nadie me contrataría más.
Me seguí negando, incluso tras recibir llamadas de las más altas instancias del
gobierno. Incluso utilizaron a mis colegas militares para llamarme de distintas
partes del país para que parara mi trabajo. Como continué, me despidieron en
1997. Y yo era el único doctor especialista en medicina nuclear en el estado de
Delaware, trabajando para el gobierno.
Así que, obviamente, tenían una buena razón para eliminarme del sistema
sanitario. Pero entonces fundé mi propio instituto, el Uranium Medical Research
Centre (Centro de Investigaciones Médicas sobre el Uranio), y dediqué mi vida
profesional a difundir los asuntos de la guerra radiactiva a la atención
pública. Y nunca me he detenido desde entonces.
Mi casa fue registrada en Washington y mi familia fue amenazada por medio de
llamadas telefónicas anónimas. Tenía bastantes problemas personales y tensiones.
Incluso este viaje a Japón no ha transcurrido sin incidentes; recibí algunas
llamadas de teléfono amenazantes antes de venir aquí «.

Respecto a los tests que las autoridades no tuvieron más remedio que hacer ante
las crecientes presiones del Congreso y de las asociaciones de veteranos fueron
un fraude científico.

El coronel Durakovic los comenta así.

– El Pentágono efectuó tests, según su portavoz, Mr. Kilpatrick, a mil
soldados. Y no encontraron evidencia de uranio empobrecido salvo en tres casos.
Pero lo que hicieron fue estudiar únicamente a soldados heridos de metralla. Y
sabemos muy bien que las heridas de metralla no son un factor importante que
contribuya a la contaminación por isótopos del uranio. No mucha gente es herida
por metralla de uranio empobrecido.
No seleccionaron la población adecuada, y más aún, midieron el uranio total, que
no era elevado ni siquiera en mis pacientes. No midieron diferentes isótopos del
uranio, que proveería el cociente de los isótopos, que es lo que determina qué
tipo de uranio es. El Pentágono, sus laboratorios, midieron únicamente la
concentración total de uranio, que es un dato que carece de importancia.
Yo lo llamo ciencia inferior, selección inferior de los pacientes, e inferior
metodología. ¿Por qué inferior? Obviamente el gobierno de los Estados Unidos
tiene la capacidad de hacer estudios adecuados. Pero creo que no quieren que la
verdad llegue al público. Por esa razón, soy de la opinión de que, una vez más,
es un engaño intencionado al público sobre las exposiciones reales y los riesgos
reales a los que están expuestos las tropas que están desplegadas en esas áreas».

Por otra parte, reclamar análisis de orina para los veteranos es una burla
siniestra no sólo por lo anterior. La mayoría de las partículas radiactivas que
los van a asesinar no se encontrarán en su orina. No son detectables. En gran
parte son partículas cerámicas formadas por las altas temperaturas de las
explosiones. Estas partículas son insolubles que no se eliminan. Son
indetectables en los análisis convencionales y permanecerán alojadas en sus
órganos para siempre.

Diez especialistas en defensa NBQ (nuclear, bacteriológica, química)
formaron parte del contingente español destinado a Iraq, cuyo grueso empezó a
desplazarse el 26 de julio.
Esta unidad tenía «como objetivo prioritario medir el nivel de radiación en
todas aquellas zonas donde se desplieguen o patrullen nuestros militares.»

Muy bien.

Pero para nada.

La contaminación radiactiva de las nuevas armas permanece para siempre, es
imposible librarse de ella y en la mayoría de los casos es indetectable.

Lo mismo afirmó en la reciente conferencia de Hamburgo en la que participé, el
comandante Doug Rokke, médico especialista en contaminación nuclear, máximo
encargado por el Pentágono de la fraudulenta «descontaminación» de Iraq tras la
guerra del Golfo .
Rokke ha escrito: «los aparatos standard no detectan la contaminación»
La irresponsabilidad del ejército norteamericano alcanza grados surrealistas en
sus respuestas a las protestas de sus propios soldados, que se quejaban de que
«las máscaras se les caían cuando movían la cabeza», cuenta Doug.
«No problem», dijeron sus mandos y les dieron la inteligente solución:
atarlas con cinta adhesiva …

Por otra parte las mejores máscaras, que no son las que utiliza el ejército ya
que son muy caras, son incapaces de filtrar las partículas de menos de una
milésima de milímetro (una micra) como explica la experta en mineralogía,
Leurent Moret, y es preciso añadir que se han detectado partículas radiactivas
de tamaños inferiores.

«Hay un billón de partículas de 0.1 micras en un metro cúbico de aire.
Un hombre inhala por día 28 metros cúbicos de aire y retiene un 75% de las
partículas muy finas en el sistema respiratorio.
Con los mejores filtros HEPA (air efficiency particulate airfilter), 28 millones
de partículas de 0.1 micras de diámetro pueden pasar a los pulmones en 24h.

Las máscaras de gas que se dan al personal militar son defectuosas y no dan ni
siquiera un mínimo de protección al personal.
Los filtros de aire de las máscaras de gas también fallan cuando están húmedos
por la respiración o cuando se usan en la lluvia», escribía la especialista en
mineralogía, Leurent Moret, en una carta al congresista Mc. Dermott, el 21 de
febrero de 2003

En la conferencia de Hamburgo les hice públicamente la misma pregunta a Leurent
y a Doug, de si los filtros eran efectivos para las partículas muy finas de
uranio generadas por las explosiones y ambos fueron categóricos:

– «Las partículas radiactivas generadas por los impactos no se pueden filtrar
con los mejores filtros disponibles.»

Lo mismo afirma la candidata al premio Nobel, Helen Caldicott: «las pequeñas
partículas creadas cuando las municiones de Uranio empobrecido golpean un
objetivo, son fácilmente inhaladas a través de las máscaras de gas «.

Por lo tanto, la responsabilidad criminal de los ejércitos que difunden la
mentira a sus propias tropas (incluso a la tropas de élite especializadas) de
que están protegidas, es evidente.
Las medidas usuales de protección y de descontaminación son una coartada asesina
para los militares.

El manual prosigue: «Nuestros soldados han sido destacados en zonas casi
desérticas cerca de Arabia Saudí y además bajo mando polaco (Polonia puede ser
la próxima sede de la OTAN como explicamos en un anterior boletín)».
Aunque esto no tiene que ver con el artículo os contaré anécdóticamente que:
«Así paga el demonio» era un titular de un periódico belga haciendo alusión a
este destino impuesto por los EEUU a sus subordinados españoles.

Soldados extranjeros de la zona donde están destinados los soldados españoles de
la Brigada Plus Ultra, han caído enfermos de una especie de neumonía con fiebre,
diarrea y debilidad intensa según declaraciones del general Ricardo Sánchez.
La prensa española apenas ha dado mínima cobertura al hecho de que los soldados
destacados en Iraq están enfermando y muriendo de una «misteriosa enfermedad».
Sigue las directrices de los medios de desinformación internacionales que se ha
hecho eco tímidamente del hecho de que las tropas se están enfermando y empiezan
a morirse.

¿De qué están enfermando?

¿Cual es la causa?

¿Es el virus de Bagdad?

O es lo de siempre :
La contaminación radiactiva omnipresente que se quiere ocultar echándole la
culpa a un virus, que es una de las coartadas favoritas de los Centros de
Control de Enfermedades, CDC.
Esta táctica no es nueva (ver boletín nº 25.)
Otra coartada es echar la culpa a los supuestos saqueos de materiales
radiactivos con los que los iraquíes se contaminaron a si mismos (ver boletín nº
24)

El tema de los soldados enfermos en la última guerra contra Iraq es importante.
Representa uno de los principales motivos de disidencia dentro de las propias
tropas USA y uno de los caballos de batalla de las asociaciones formadas por sus
familiares.

Todos denuncian que han sido engañados, como lo fueron los veteranos atómicos,
los veteranos de la guerra de Vietnam, los veteranos de la primera guerra del
Golfo y, más recientemente, los enviados a Afganistán e Iraq.

Por eso hemos tratado este tema documentadamente en varios boletines anteriores:
nº 25, 26 y 46.

EL MANUAL DE AFGANISTÁN.

El manual de Afganistán de 160 páginas, con profusión de gráficos, mapas y
fotografías, no contiene ni una palabra sobre el armamento o la contaminación
radiactiva.

Su crítica es por lo tanto muy sencilla: sigue la voz de su amo, el Pentágono.
Pero su amo ha mentido y sigue mintiendo demostradamente como probamos a
continuación.

EL LEGADO DE LA «LIBERACIÓN»

El Pentágono declaró, sin vergüenza, que no había utilizado armamento de uranio
empobrecido en Afganistán. Lo mismo hizo el Ministerio de Defensa Británico.
Era una mentira a medias.
En realidad utilizaron nuevas Armas de Destrucción Masiva, ADM, mucho peores…

En Afganistán se han utilizado cantidades variables de bombas según las
diferentes fuentes que citamos a continuación. Pero documentadamente todas las
fuentes son unánimes en reconocer que se trata de una impresionante cantidad:
Más de 10.000 toneladas de bombas. lo que representa unas 12.000 bombas según
algunos o 22.000 según otros; bombas que van desde los misiles crucero hasta las
bombas de fuel.
Muchas de las bombas eran de nueva generación y estaban guiadas por satélite.
Más de 6.600 bombas de tipo J-dam (joint direct attack munitions) que son
guiadas por satélite.
Las bombas Rayteon bunker buster GBU-28 utilizadas pesan media tonelada
Unos 21.000 ataques aéreos vertieron 20.000 bombas, un 60% de las cuales estaban
guiadas por satellite, lo que representa el mayor porcentaje jamás utilizado en
cualquier conflicto.
Pero, a pesar de tan sofisticada tecnología, una de cada cuatro erraron el
blanco
Según el UMRC los especialistas en NBQ norteamericanos de la operación OEF
(enduring freedom) recibieron instrucciones de protección para que usaran trajes
especiales y detectores de radiactividad .

Desde el comienzo de la guerra venimos informando de que en Afganistán se han
utilizado nuevas armas radiactivas:

– «Lo que no os han contado sobre la guerra de Afganistán» A. Embid. Revista
Medicina Holística nº 66. (disponible en nuestra web).

– «La contaminación radiactiva en Afganistán y Yugoslavia no reconocida
oficialmente.» A. Embid. Revista Medicina Holística nº 68. (Ambos disponibles en
nuestra web).

Hemos informado anteriormente de que los trabajos del UMRC (Centro Médico de
Investigación sobre el Uranio) dirigido por el Coronel médico, experto del
Pentágono en contaminación radiactiva, A. Durakovic, analizando muestras sobre
el terreno con la mejor tecnología, han demostrado que esa contaminación no se
debe al «uranio empobrecido».

– «Armas radiactivas en Afganistán. Contaminación por uranio no empobrecido».
Revista Medicina Holística nº 69.

– Boletín Armas contra las guerras nº 3 (disponibles en nuestra web).
Los más recientes descubrimientos del UMRC confirman la insólita gravedad de la
contaminación radiactiva en Afganistán.
Los encontraréis en nuestros boletines nº 17 y 29.

La utilización de nuevas armas radiactivas ilegales ya ha trascendido a los
grandes medios de comunicación; lo planteó un editorial de las noticias de la
muy oficial cadena BBC que afirmaba que los Estados Unidos utilizaron armas
nucleares en Afganistán .

Tras los bombardeos de Afganistán desde el 7 de Octubre 2001, comenzaron a
observarse extrañas muertes, por ejemplo:

Muchos afganos se encontraban muertos sin ninguna herida excepto sangre fluyendo
de sus bocas, narices, al igual que los pájaros posados en los árboles.
Otros tenían hemorragias internas, la piel descolorida o con una coloración
anaranjada.
Otros tenían los fusiles derretidos y fundidos con sus manos, al igual que los
pájaros se encontraban muertos posados en las ramas de los árboles, fundidos con
ellas.

Muchos supervivientes de los bombardeos del norte morían días después de
retornar a sus pueblos nativos en el sur, a pesar de que no estaban heridos.
Morían ante la incredulidad e impotencia de sus familias. Morían de forma
horrible a causa de hemorragias internas, vómitos incontrolables, diarrea y
orina sanguinolentas .

El Dr. Wazir del hospital Wazir Akbar Khan se extrañaba de haber tenido que
atender a niños con heridas superficiales que morían de forma inexplicable con
problemas respiratorios y hemorragias internas .

El equipo de la asociación «Field surveyors of the Afgan DU & Recovery Fund»
informó de otros hechos inexplicables. Durante el bombardeo del pueblo de Kuram,
del distrito de Nangarhar, mucha gente murió sin presentar ninguna herida. Tras
el bombardeo de Khost los trabajadores sanitarios observaron lesiones en la piel
de los habitantes cuya salud se deterioró y finalmente murieron.

En el distrito de Pachir Wa Agam, algunos meses después de los bombardeos,
muchas mujeres empezaron a mostrarse encolerizadas por pequeñas cosas, luego
rabiosas y finalmente sufrieron colapsos y murieron.
El equipo también encontró muchos niños nacidos sin labios, sin ojos o con
protuberantes tumores de sus bocas y ojos .
Los mismos horrores que ya habían aparecido en Iraq tras la primera guerra en
1991 . El mismo miedo de las mujeres preñadas de dar a luz monstruos.

Además, el impacto sobre la vida salvaje en Afganistán de las armas radiactivas
también ha sido devastador al igual que lo fue en Iraq .

En octubre del 2001 el Ministro de Sanidad de Afganistán, Mullah Abbas,
expresaba su preocupación por la contaminación a largo plazo de extensas áreas
del país «nuestras investigaciones prueban que es verdad que los bombardeos
tenían materiales radiactivos que producen cáncer … Los EEUU usaron uranio en
Kosovo y en nuestra opinión han hecho lo mismo en Afganistán» .

El 13 de noviembre del 2001 la publicaciónpaquistaníDAWN publicaba las
declaraciones de un experto militar que afirmaba que desde el 7 de Octubre «las
fuerzas aéreas de los Estados Unidos habían bombardeado con uranio Afganistán,
especialmente en el norte» y añadía» hay una extensa radiactividad en muchas
áreas que puede afectar a la población de los dos países y a las generaciones
venideras»

El 17 de noviembre del 2001, la Revista New Scientist denunciaba los bombardeos
de la presa de Kajari (que abastecía a más de un millón de personas en el
sudoeste del país) y de las conducciones y túneles de agua con la excusa de
desalojar a los Talibanes en Afganistán .

En la reunión que mantuvimos en Praga en noviembre 2001 nuestro amigo el
investigador independiente británico Dai Williams expuso los argumentos que
indicaban la utilización de grandes cantidades de materiales radiactivos en las
cabezas de los misiles y de las bombas utilizadas en Afganistán . Publicamos un
resumen de sus trabajos en nuestro artículo «Algunas cosas que os ocultan sobre
la guerra de Afganistán», con su contacto .

Dos meses después de esta reunión y 4 meses después del comienzo de la guerra,
en enero de 2002, el propio secretario de defensa, D. Rumsfeld, no tenía más
remedio que admitir que «se había registrado un incremento de la radiactividad,
pero al parecer como resultado de «uranio empobrecido» en algunas cabezas de
proyectiles y no por ningún arma nuclear o radiactiva de destrucción masiva»

Rumsfeld, mintiendo, salía al paso de las críticas que apuntaban a que los
bombardeos de su ejército eran los responsables de la contaminación radiactiva.
Intentó arreglarlo chapuceramente atribuyéndosela a Al Qaeda…
Algo completamente inverosímil ya que los Talibanes no tenían con qué
dispararlas como hemos denunciado anteriormente .
Rumsfeld mentía porque la contaminación radiactiva no era bebida solo al uranio
empobrecido ya que se habian utilizado otras armas nuevas en el laboratorio de
Afganistán.

Si la contaminación hubiera sido debida al Uranio Empobrecido.

– ¿Cómo explicar entonces los resultados de las investigaciones del UMRC,
Uranium Medical Reseach Center, sobre la contaminación radiactiva en Afganistán
que muestran niveles muy elevados de radiactividad de 400% hasta 2.000%, que son
los más elevados nunca registrados en poblaciones civiles? .
El equipo del UMRC sospecha que sólo un año después de la guerra, el 25% de los
niños recién nacidos tienen síntomas de contaminación. Algo muy grave, ya que
sabemos, por experiencias anteriores, Irak, Tchernobyl, etc. que este procentaje
seguirá aumentando ya que la contaminación radiactiva pasa a las cadenas
alimenticias concentrándose.

Recordemos que el UMRC dirigido por el coronel Durakovic ha efectuado medidas en
Afganistán y en Iraq demostrando con la tecnología más sofisticada que existe
contaminación radiactiva y que no es debida sólo al uranio empobrecido.

El equipo de Durakovic, entre otros, han demostrado que es mentira que las
municiones sólo usen Uranio Empobrecido en Iraq, en Yugoslavia, en Afganistán.
La contaminación radiactiva no es sólo debida al Uranio Empobrecido, sino que
proviene también de algunos de los elementos artificiales creados por el
complejo nuclear. Estos elementos no están incluidos en el uranio natural ni en
el UE que sólo debería contener los mismos isótopos a saber U235, U234, U238.
son elementos radiactivos artificiales creados por la locura nuclear; como el
Uranio 236, el americio y el plutonio, etc.

Esto no es nuevo; el coronel Durakovic encontró U236 en muchos órganos de las
autopsias de los veteranos de la guerra del Golfo 8 años después de que
terminara.

El UMRC encontró el año pasado (2003) U236 en todas las muestras de la población
de Afganistán. El coronel Durakovic comenta que el ejército ha acabado por
admitir que el «uranio empobrecido» no lo es:

– «Es muy interesante que desde que comenzaron mis estudios hace varios años,
parece que el gobierno ha seguido mis huellas. Nunca han hecho nada por delante
de mí. Sólo cuando publico algo o presento algo se ven obligados por el poder de
los medios públicos a hacer cosas similares.
Anuncié hace poco que mi próximo paso sería el estudiar el plutonio en la
población de personal militar y civil expuesta a isótopos de uranio. Y ayer, un
portavoz militar dijo que el ejército admite que el uranio empobrecido puede que
contenga algo de plutonio, así como algo de neptunio y americio. Por lo que,
anticipándose a mis resultados, ya se están preparando para apagar los fuegos
que pueden empezar a arder cuando se publiquen mis resultados sobre el plutonio.
Y tengo que enfatizar que el plutonio es el elemento más peligroso que conoce la
humanidad».

Recordemos que el plutonio es el horror absoluto. Es el elemento artificial más
tóxico que existe y que basta un kilo y medio para matar a 8 billones de
personas.
La presencia de estos elementos radiactivos artificiales es una prueba
indiscutible de que el complejo militar-industrial miente, como siempre lo ha
hecho desde sus inicios en 1945.

Demuestran que la contaminación no es debida al mal llamado «uranio
empobrecido». Como informamos en la revista de Medicina Holística desde el año
2000 y en el número 61 y en muchos de nuestros precedentes boletines Armas
contra las guerras.

Las tropas que vayan a Afganistán estarán expuestas a una contaminación
radiactiva muy superior a la de Iraq en la primera guerra del Golfo a su vez muy
superior a la de la segunda.

El profesor Marc Herold, de la Universidad de New Hampshire, ha hecho una
estimación muy conservadora de la munición radiactiva utilizada por los EEUU de
más de 1000 toneladas de UE en Afghanistan. Esto representa 3 veces las
cantidades utilizadas en la primera guerra del Golfo.
En la primera guerra contra Iraq sólo se utilizaron oficialmente 375 toneladas.
Resaltemos que los expertos del Pentágono y de las Naciones Unidas estiman que
se han utilizado hasta 2.200 toneladas de materiales radiactivos en el ataque a
Irak durante la II guerra.

Ya conocemos los efectos de la primera guerra contra Iraq:
Aumento exponencial de las enfermedades malignas, cánceres, leucemias, de los
abortos y monstruos en la población iraquí y más de 250.000 veteranos
norteamericanos enfermos así como el nacimiento de muchos de sus hijos deformes
(ver imagenes en nuestra web).
Así que no hace falta ser adivino para prever los terribles resultados de las
más recientes guerras.

Un dato interesante relacionado con la magnitud de la contaminación que resalta
el Dr. Miraki es que durante la primera guerra del Golfo las enfermedades
ligadas a la contaminación tardaron como media 5 años en aparecer, mientras que
en Afganistán la población empezó a tener problemas de salud tras sólo semanas
después de los bombardeos.

La cantidades de materiales radiactivos empleadas en Afganistán han sido
cuidadosamente ocultadas. Incluso se ha intentado ocultar que se hayan
utilizado. Esto se debe a varios motivos:
El primero es que Afganistán ha servido de laboratorio para probar secretamente
nuevas armas.
El segundo es que la alarma respecto a los peligros de la contaminación
radiactiva es creciente en todo el mundo e incluso está contaminando al propio
ejército de los Estados Unidos.

Los militares de todos los ejércitos que colaboran en la invasión van engañados.
Los militares españoles que vayan deben pensárselo dos veces antes de hacerlo.
Los militares tienen derecho a estar informados de los riesgos que corren.

En la reciente entrevista realizada en Japón, el coronel Durakovik recomendaba
al ejército y a las personas que fueran a desplazarse a las zonas contaminadas
lo siguiente.

«- Podemos asumir que si las personas viven en áreas fuertemente contaminadas,
se contaminarán ellos mismos. Porque el grupo de soldados americanos que
recientemente he estudiado muestra que aproximadamente el 50% de las tropas
están contaminadas -y no son los soldados que están participando directamente en
las batallas en el frente.»
Los nueve miembros americanos de la unidad 442 de la policía militar se
encontraban en Samawah después de que la batalla tuviera lugar, lo que quiere
decir que allí todavía queda radiactividad residual tras la batalla original. Y
esas personas fueron desplegadas en esa zona después de que la batalla acabara».

Hemos informado de estos hallazgos en este boletín en su nº 37. Durakovic
prosigue:

«Además, dos miembros de mi equipo que recientemente fueron a Iraq a recolectar
muestras, volvieron contaminados de uranio empobrecido, aunque sólo estuvieron
seis días. Por lo tanto, la conclusión lógica es que los soldados japoneses que
están desplegados también estarán contaminados. Y no estaría muy sorprendido de
que un gran porcentaje de las tropas japonesas mostrara evidencia de
contaminación en orina.

Diría que los japoneses no son diferentes de otras personas del mundo. Las
tropas holandesas se negaron a permanecer en Samawah por causa de la elevada
radiactividad. Las tropas norteamericanas se están replegando de Samawah. Los
isótopos de uranio que contiene el polvo no discriminan entre diferentes
nacionalidades. No necesitan permisos especiales para penetrar en los cuerpos de
los soldados japoneses. Y mi consejo -no sólo a los japoneses sino a cualquiera
que desee servir en las zonas contaminadas- es que se lo piensen cuidadosamente
antes de enviar a sus propios ciudadanos a los riesgos de la contaminación
radiactiva»…

«Por supuesto que los trabajadores de ayuda humanitaria que están en esa zona de
Iraq se van a contaminar. Ya he mencionado que tres miembros de mi equipo fueron
a recoger muestras al sur de Iraq y dos de ellos regresaron contaminados de
uranio empobrecido. Uno de ellos está tan enfermo que está más dentro de la cama
que fuera de ella -Tedd Weymann. Tiene fiebres intermitentes que son
incapacitantes. Tiene problemas pulmonares, tos. Problemas con la micción,
sangre en orina. Y sólo permaneció en Iraq durante seis días.» .

LA MUERTE PERPETUA Y SILENCIOSA.

TESTIMONIOS DE LAS VÍCTIMAS DE LA GUERRA DE AFGANISTÁN.

Esto nos lleva a considerar la situación de la población Afgana.
Me limitaré a citar algunos testimonios de ciudadanos de Afganistán recogidos en
los excelentes trabajos del médico afgano Miraki con el que me reuní en octubre
de 2003, ante los cuales sobran mis comentarios.

Akbar Khan de la provincia de Paktika, febrero del 2003, dijo:

«Me percaté de esta lenta, pero segura muerte, cuando vi sangre en mi orina y
me apareció un dolor severo en mis riñones junto con problemas respiratorios que
nunca había tenido antes. Muchos de los miembros de mi familia empezaron a
quejarse de confusión, y algunas de las mujeres embarazadas tuvieron abortos
mientras que otras dieron a luz a niños incapacitados»

Jooma Khan de la provincia de Laghman, marzo 2003.

«Después de que los norteamericanos destruyeran nuestro pueblo y mataran a
muchos de nosotros, también perdimos nuestras casas y no teníamos nada para
comer. Sin embargo, habríamos soportado todas estas miserias e incluso las
habríamos aceptado si los norteamericanos no nos hubieran sentenciado a muerte.
Cuando vi a mi nieto deformado, me di cuenta de que mis esperanzas de un futuro
se habían desvanecido completamente, que es distinto del sentimiento de
desesperación del barbarismo ruso, y eso que yo en ese periodo perdí a mi hijo
mayor, Shafiqullah. Ahora, sin embargo, sé que somos parte del genocidio
invisible que han causado los norteamericanos sobre nosotros, una muerte
silenciosa de la que sé que no escaparemos.»

Una víctima afgana del bombardeo de EEUU – Reino Unido. [21]

«Si nos hubieran matado una vez, no sería tan terrible. Pero lo que los
norteamericanos nos han hecho no es únicamente el despojarnos a nosotros, sino a
nuestras generaciones futuras del derecho humano básico entregado por Dios, el
derecho a vivir. Nos estarán matando durante las generaciones venideras.»

Los que vayáis a Afganistán plantearos si queréis colaborar con este genocidio.
Plantearos también que vais al fracaso. La guerra está perdida de antemano
aunque aparentemente se haya ganado.
No seréis recibidos como «libertadores», si no como ocupantes criminales.

Si lo dudáis intentad poneros por un momento en el lugar del padre de uno de los
niños de Paktia que dijo lo siguiente de su hijo:

«Cuando vi a mi pequeño hijo con esos tumores rojos monstruosos, pensé para mi
mismo, ¿por qué es difícil para los norteamericanos entender que son odiados en
nuestro país?.
Si yo hago esto al hijo de una familia norteamericana, esa familia tiene el
derecho de sacar mis ojos de sus órbitas.
Me gustaría decírselo a los norteamericanos que aman vivir sus vidas de lujo a
costa de nuestra exterminación.»
Assadullah, febrero 2003. [21]

«Qué más quieren los norteamericanos?
Nos matan, convierten nuestros recién nacidos en horribles deformidades,
convierten nuestros campos de labranza en cementerios y destruyen nuestras
casas.
Además de eso, sus aviones nos sobrevuelan y nos rocían con bombas.
No tenemos nada que perder; lucharemos contra ellos de la misma manera que
luchamos contra el monstruo anterior [la antigua Unión Soviética].»
Sa’yed Gharib, abril 2003. [21]

El Coronel Durakovic comenta la ocupación en Afganistán.

– «Es una situación al borde de la ignorancia de la historia. Porque sabemos de
hecho, por ejemplo, que Afganistán nunca ha sido conquistada por ningún país
debido a la resistencia de guerrillas. Afganistán derrotó al imperio británico.
Afganistán derrotó al imperio comunista soviético. Y decididamente Afganistán ha
derrotado la intervención internacional actual, ya que Mr. Karza acaba de ser
nombrado gobernador de Kabul.
Un combatiente de guerrilla, de acuerdo a los libros de estrategia militar,
puede contener fácilmente a 1.000 soldados de tropa si está estratégicamente
posicionado en un área que le permita hacer tal cosa. En las montañas de
Afganistán no hay ninguna posibilidad de que una intervención internacional
tenga éxito».

Los residuos radiactivos difundidos por el lobby militar-industrial
nuclear son asesinos invisibles del pueblo afgano, iraquí y de la población de
todo el planeta.

Los motivos para no enviar tropas a Afganistán no son sólo los que mencionan los
políticos ocultando lo esencial.

Enviar tropas a Afganistán es enviarlas a la misma muerte lenta y silenciosa que
soporta el pueblo afgano.
Es contribuir al deterioro del patrimonio genético de los afganos, de los
españoles y de toda la humanidad.

Una tímida resolución del Parlamento Europeo del 15 de enero pedía una moratoria
de la utilización de armas con uranio empobrecido. Una resolución impresentamble
si tenemos en cuenta que los responsables de estas guerras radiactivas han sido
ya acusados de utilizar demostradamente armas de destrucción masiva prohibidas
por diversas legislaciones internacionales (ver Karen Parker en contactos) y de
crímenes de guerra.

El último juicio, del que por supuesto no habréis sido informados como no lo
habéis sido de los anteriores aunque su origen se remonta al tribunal Russel
desde la guerra de Vietnam en los años 60, se ha celebrado en Japón donde un
tribunal popular ciudadano que incluía jueces de numerosos países han condenado
a Bush y a EE UU como culpables de crímenes de guerra por atacar poblaciones
civiles con armas de destrucción masiva en Afganistán durante el año 2001.
Este tribunal internacional también ha concluido que deben eliminarse las armas
radiactivas y otras que matan y enferman a los civiles indiscriminadamente, que
hay que compensar a las víctimas y que hay que reformar la Organización de las
Naciones Unidas a la luz de su fracaso en detener estos crímenes.

Enviar tropas a Afganistán es colaborar en un crimen contra la humanidad y los
gobiernos y los ciudadanos de los países que permitan que sus gobiernos
antidemocráticamente lo hagan deben asumir las consecuencias.

Esas consecuencias nos afectan a todos.

– porque el aumento de la contaminación radiactiva se difunde a todo el planeta
y es responsable no sólo del aumento imparable y evidente de cánceres e
inmunodeficiencias, si no también de otras enfermedades y del deterioro de
nuestra salud cuyas causas también se ocultan.

– porque supone un crimen contra la humanidad inédito.
Nunca antes ninguna actividad humana había amenazado nuestro patrimonio
genético, nuestra herencia, como lo ha hecho la contaminación radiactiva
derivada del complejo militar o industrial civil y militar.

– porque pone de nuevo a España en el punto de mira de futuros atentados de
gentes desesperadas que aumentan a medida en que el foso entre los ricos y los
pobres se ensancha.

Como lo expresaba una víctima afgana de los bombardeos:
«decirles a los norteamericanos (y a sus aliados) que nos están matando para
mantener su forma de vida, cuando gozan de la vida, que piensen en los 15
miembros de mi familia muertos. Decidles que son culpables. Sólo si conservan
algo de conciencia sabrán que son tan culpables como su gobierno»

Si en lugar de ir a joder más al pueblo de Afganistán decidís ayudarle podéis
contactar con:
Dr. Mohamed Daud Miraki.
Director de la asociación Afgan DU & Recovery Fund.

mdmiraki@ameritech.net

Además podéis difundir esta contra información especialmente entre las fuerzas
armadas españolas a las que también se les ha expropiado esta información que
evidentemente tienen derecho a tener.

Alfredo Embid.


Referencias y contactos:

Todos los 46 boletines «armas contra las guerras» y muchos de los artículos
mencionados en las referencias están disponibles en nuestra web gratuitamente en
el apartado de CIAR. En este último también existe una amplia lista de contactos
internacionales y de fotografias.

Prof. Asaf Duracovic, UMRC Coronel del ejercito USA, amenazado, agredido y
expulsado de las fuerzas armadas por haber cumplido con su obligación como
médico de atender a los veteranos y, sobre todo, por haber demostrado que su
contaminación radiactiva incluía U236, lo que probaba que no era sólo debida a
uranio empobrecido.
Preside la asociación UMRC Uranium Medical Reseach Center

http://www.xs4all.nl/ stgvisie/VISIE/duracovic.html

http://www.umrc.net/

Prof. Mohammed Daud Miraki, Médico de Afghanistán residente en EEUU. Director de
la asociación Afgan DU & Recovery Fund.
Participa en el foro du list desde hace tiempo informando de la escalofriante
situación sanitaria de su país.

mdmiraki@ameritech.net

www.proliberty.com/observer/20030618.htm

http://www.rense.com/general37/InvisibleGenocid.html

www.rense.com/general35/perp.htm

The Silent Genocide from America, June 2003

The Perpetual Death from America, 24-02-2003

Leuren Moret, USA
Geóloga medioambiental, especialista en mineralogía.
Ex responsable de trabajos en 2 laboratorios nucleares, Lawrence Berkeley Lab
donde fueron descubiertos los elementos transuranianos para construir la primera
bomba atómica y en el laboratorio Lawrence de Livermore Lab donde se continúa el
desarrollo de las armas radiactivas. Además es presidente, de la asociación
«scientists for indigenous people
city of berkeley environmental commissioner»
y ex presidente de la asociación» for women geoscientists».

«Shock and Awe»: The Pentagon’s fiery crucibiles of war (March 10, 2003)
Press Release (April 25, 2003)
Presseerklärung Release (25. April 2003)
U.S. Nuclear Policy and Depleted Uranium (June 28, 2003)

http://www.traprockpeace.org/TribTest062803.html

http://www.mindfully.org/Nucs/2003/Leuren-Moret-ICT13dec03.htm

Dr. Doug Rokke, USA
Médico especialista en radiactividad. Veterano de Vietnam. Comandante del
ejercito encargado como máximo experto de la descontaminación tras la guerra de
Iraq. Enfermo y militante activista destacado.

http://www.futurenet.org/25environmentandhealth/rokke.htm

http://www.mindfully.org/Nucs/2003/Gulf-War-Rokke6jan03.htm

Dai Williams, Great Britain
Un investigador independiente que ha revisado exhaustivamente el armamento
utilizado en Afganistán y concluye que la contaminación en este país es mucho
más grave que en la guerra del Golfo.
eosuk@btinternet.com

http://www.eoslifework.co.uk/

Karen Parker, USA
La persona de referencia experta en temas legales internacionales sobre el UE
(DU). Asociación de Abogados Humanitarios.

www.webcom.com/hrin/parker.html

www.webcom.com/hrin/parker/biograph.html

www.webcom.com/hrin/parker/c96-20.html

Maurice Eugene André. Comandante experto en guerra nuclear, biológica y química,
retirado del ejército belga. Autor de diversas publicaciones científicas
antinucleares desde los años 70.

http://users.skynet.be/mauriceandre/

IAC International Action Center. Presidido por Ramsey Clark, el octogenario ex
Ministro de Justicia de los Estados Unidos, que ha conseguido desde 1991 que
varios tribunales internacionales condenen a los políticos y militares de su
propio país por crímenes de guerra y contra la humanidad.

Home

http://www.i-p-o.org/Clark.htm

www.iacenter.org/rcun.htm

www.thesunmagazine.org/bully.html

www.deoxy.org/wc/warcrime.htm

El iacenter ha editado el libro colectivo sobre el UE » Metal of dishonor»
http://www.iacenter.org/depleted/mettoc.htm

Si quieres colaborar para difundir esta contrainformación puedes hacerlo de
forma sencilla y sin compromiso.
Reenvíalos a tu lista de direcciones.
Mándanos las direcciones de las personas o asociaciones a quien quieras que les
enviemos estos boletines gratuitamente.
Si quieres colaborar más directamente ponte en contacto con nosotros.

Reenvíalo a tu agenda de direcciones.

Los boletines anteriores están disponibles en nuestra Web.
Boletín «Armas contra la guerra»
Coalición Internacional para la Abolición de las Armas Radiactivas

Prado de Torrejón, 27
Pozuelo de Alarcón 28224
Madrid

Tél: 91 351 21 11

Fax: 91 351 21 71

Correo-e: ciar@amcmh.org

Internet: www.amcmh.org

6 thoughts on “Los soldados españoles que serán enviados próximamente a Afganistán se arriesgarán a sufrir los efectos de la contaminación radioactiva”
  1. > Los soldados españoles que serán enviados próximamente a Afganistán se arriesgarán a sufrir los efectos de la contaminación radioactiva
    mi novio se va a ir a afganistan y despues de leer lo anterior me gustaria que no fuese ya que no ha sido informado de dichos problemas.Os agradecco de todo corazon la informacion aunque creo que ya no puede hacer nada.el destino de juanjo dira. GRACIAS

    1. > TRANQUILIDAD
      No te preocupes por tu novio pues seguro que ha recibido la suficiente formacion para la mision que realizara aqui y de la que se sentira muy orgulloso cuando vuelva a tu lado.
      Yo estoy ahora en afganistan y ya estuve en otra ocasion y no me paso nada a mi ni a ninguno de mis 110 compañeros, por lo cual te digo que estes tranquila pues a nosotros aqui lo que mas nos preocupa sois nuestros seres queridos en España, repito te lo dice alguien que lleva mas de 250 dias aqui.

  2. >yo estoy en afganistan
    yo estoy en afganistan, no es la primera vez pues ya estuve en el 2003 y creo que no dais informacion verdadera en muchos aspectos. Los soldados españoles estamos en la capital de afganistan, Kabul que es una zona descontaminada totalmente pues se han hecho ya varios estudios y se hacen controles muy a menudo, ademas de especialistas NBQ tambien tenemos medicos y se nos somete a muchisimos y exaustivos controles medicos (especialmente desde la polemica del uranio empobrecido) por lo cual por el tema de salud no creo que haya que preocuparse, al menos en ese sentido. Por otro lado creo que la informacion que tienen de la labor del ejercito en Afganistan esta equivocada pues lo que hacemos es en favor de la poblacion civil afgana, tal es construccion de caminos y carreteras, asistencia medica, reparto de gran cantidad de ayuda humanitaria (entre el que se incluye toneladas de material cedidas por el ejercito como son camas, colchones, mesas, mantas, libros,etc… para hospitales y escuelas de uso publico) tambien se hacen muchos intercambios culturales, ademas se han reabilitado escuelas, puentes, tejados, etc… ademas de dar un clima de seguridad que consigue disolver de robos y otros tipos de delitos, los cuales hasta hace no demasiado tiempo eran muy normales. Me gustaria comentar tambien la informacion de niños con deformaciones, le dire que no soy medico pero imagino que las condiciones de higiene, alimentacion, maltrato y uso abusivo de drogas no creo que ayude a la salud del feto ni de los niños pequeños que muchas veces me sorprende como pueden vivir asi, en condiciones de autenticos animales, entre paredes de barro, suelo de desperdicios y heces, restos de comida, se alimentan con cualquier cosa, incluso excrementos, etc… y me dicen que es mejor no venir aqui, intentar ayudarles, y aumentar su calidad de vida. Pues no se, unicamente puedo decir que cada dia me saludan miles de personas, me dan la mano y comparten sus minimas pertenencias, recorren varios km para vernos y rien con nosotros, por miedo, no lo creo.
    Por todo ello desde que vine aqui la primera vez me siento mucho mas contento con mi condicion de militar y de la labor que e desarrollado aqui, sin mas, gracias por leer mi opinion.

    1. > yo estoy en afganistan
      Qué tal MP. Mira, yo los datos exactos sobre la contaminación radioactiva en Afganistán los desconozco, pero me parece bastante convincente el hecho de que el uranio empobrecido se haya usado y experimentado allí. Décadas después de la primera guerra del golfo la proporción de soldados de EEUU y Gran Bretaña que han muerto de cáncer es elevadísima. La radioactividad es algo que pasa factura muchos años depués de haberla padecido.

      A vosotros, que sois unos meros instrumentos nunca os van a decir la verdad. Hacéis falta allí, y harán lo posible para que estéis más seguros que la población civil (lo que le pase a esa gente sí que les importa una mierda), pero si corréis riesgos no os lo van a decir.

      Sobre las tareas humanitarias que desempeñáis, yo no dudo que gente como tú lo hagáis de corazón y con un espíritu de ayudar un poco a gente que sufre, pero la realidad es que el ejército monta este tipo de actividades humanitarias para lavarse la cara y para esconder a la opinión pública la realidad de lo que el ejército es.

      Tú estás en un país invadido y ocupado por los países ricos tras una dolorosa y sangrienta guerra que ha durado décadas. Allí no se ha montado la invasión para ayudar a los pobres, sino para controlar militar y económicamente un lugar estratégico para el paso del petróleo y otras cosas. Si ese lugar no tuviera esas riquezas tú no ibas a estar allí ayudando a la gente, tenlo claro.
      A ese país le han robado su libertad. El gobierno que han puesto es un títere de los estados unidos, y la economía afgana está ahora en manos de las multinacionales del primer mundo. A pesar de que me parece que eres buena gente, tú también eres un títere. Te están utilizando y encima te han hecho creer que sois una especie de ONG.

      Los ejércitos solo sirven para arrebatar vidas en beneficio de los más fuertes. Las armas sólo sirven para matar. La humanidad se merece ya otras formas de resolver los problemas. Si quieres ayudar a la gente puedes meterte en muchas organizaciones que lo hacen mejor y con mayor vocación.

      El ejército es la muerte, y en afganistán concretamente, si no te revientan en alguna emboscada, puede ser tu propia muerte y la de tus compañeros dentro de unos años, por alguna enfermedad de cáncer.

      Piénsalo tío, hay mil cosas mejores que hacer que estar ahí engordando las cuentas corrientes de los grandes bancos.

      1. > yo estoy en afganistan
        weno, engordando lo que se dice engordando las cuentas corrientes… pues va a ser que no… estando de mision tengo entendido que se cobran aproximadamente 3000 euros mensuales, un ingeniero industrial cobra eso y mas, asiq no vale desviarel tema al capitalismo….

  3. Los soldados españoles que serán enviados próximamente a Afganistán se arriesgarán a sufrir los efectos de la contaminación radioactiva
    hay que estar loco para ir a una zona tremendamente contaminada por uranio empobrecido y otros materiales que formaban parte de las municiones y que son aun mas peligrosos (plutonio y americio por ejemplo). Algunos moriran alli pero no lo sabran hasta 3, 4 o 5 años despues. Otros sufriran largas enfermedades durante años.
    De los 400mil efectivos de tierra que actuaron en la primera guerra del golfo, se habla de 300mil afectados. es decir, el 75% ha muerto o esta padeciendo enfermedades mas o menos graves. Y la cantidad de uranio empobrecido utilizada alli fue ridicula en comparacion.
    El polvo radiactivo esta depositado por todas partes y particulas de micras flotan en el aire, y son particulas indetectables para cualquier medidor. es increible que con todo lo que se sabe hoy en dia, algunos sigais dando credibilidad y valor a las fuentes gubernamentales.

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