La prisión registró que el jefe médico entró el 6 de octubre y que no salió ese día del centro

INSTITUCIONES PENITENCIARIAS INVESTIGA POR QUÉ NO FUE LOCALIZADO HASTA 11 DÍAS DESPUÉS

El cadáver de Miguel García Villanueva, de 47 años, estaba en la sala del archivo con la puerta cerrada por dentro.

KEPA GARCÍA

PAMPLONA. El registro de acceso a la cárcel de Pamplona indica que Miguel García Villanueva, el jefe médico de la prisión cuyo cadáver fue localizado el martes por la mañana en una sala del centro, entró por última vez el 6 de octubre y no aparece registro de salida. El cuerpo sin vida no fue encartado hasta once días después. Aunque la autopsia determinará la razón de su muerte, todos los indicios llevan a descartar una causa violenta y el fallecido, al parecer, dejó una carta personal. Según las fuentes ofíciales, estos datos ya han sido incorporado al expediente abierto por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, que servirá para determinar las causas exactas del suceso y despejar algunas dudas sobre lo sucedido, sobre todo por qué no se pudo conocer antes la muerte del médico jefe.

El cuerpo fue encontrado en el archivo de la prisión sobre las nueve y media de la mañana por varios funcionarios del centro penitenciario de Pamplona. Para acceder a esa sala, donde se guardan algunos de los historiales médicos de los reclusos y diversas documentación, tuvieron que romper la cerradura ya que la puerta estaba cerrada desde el interior, una circunstancia inusual en dicha dependencia. Allí, sobre una camilla, localizaron el cuerpo de Miguel García Villanueva, un zaragozano de 47 años que llevaba más de 15 años trabajando en Pamplona, donde su labor era muy valorada por los diversos colectivo que trabajan de apoyo a los reclusos.

REGISTRO

Al parecer, los compañeros del fallecido comenzaron a preocuparse por su ausencia varios días antes del trágico hallazgo, llegando incluso a ser registradas algunas de las dependencias del centro penitenciario de Pamplona. La Delegación del Gobierno en Navarra se remitió a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para dar información sobre el asunto, aunque no habrá datos oficiales al respecto mientras continúe abierto el expediente.

Sin embargo, las fuentes del Ministerio del Interior consultadas por este periódico aseguran que en el centro penitenciario de Pamplona no están incorporados los modernos dispositivos de entrada y salida con los que cuentan otras cárceles. De hecho, aquí los funcionarios no deben pasar ningún torno y se limitan a enseñar el carné profesional y a fichar en el reloj instalado en un hueco cerca de la puerta, pero es relativamente habitual que los funcionarios no fichen a la salida o a la entrada. «Pensamos que se había cogido unos días de vacaciones para ir a las fiestas del Pilar en Zaragoza, nunca nos imaginamos este desenlace», comentó ayer un funcionario del centro.

La última vez que sus compañeros le vieron con vida fue el pasado 6 de octubre con motivo de un homenaje celebrado en el centro penitenciario al sacerdote Antonio Azcona, al cumplirse 30 años de trabajo espiritual con los internos.
Desde el gabinete que dirige Mercedes Gallizo, directora de Instituciones Penitenciarias, sí confirmaron el traslado a Madrid del director de la cárcel de Zuera (Zaragoza), Andrés González, para hacerse cargo de la seguridad de las prisiones españolas pero negaron que el traslado tuviera relación con el trágico suceso de Pamplona.

Se ha podido conocer que el 6 de octubre comentó a sus familiares que iba a pasar unos días en Zaragoza. Diez días después, y en vista de que no aparecía, presentaron una denuncia por su desaparición.

Diario de Noticias de Navarra